jueves, 28 de enero de 2016

Salvador Dalí. El genio de Figueras.





 

       "Cada mañana al despertar siento un placer supremo. El de ser Salvador Dalí. A los 6 años quería ser cocinero, a los 7 Napoleón. Desde entonces mi vanidad no ha dejado de crecer..."
                                                                                                                     Salvador Dalí.

       Muy, muy pocos saben a ciencia cierta sobre la vida privada de Dalí y muy pocos entendieron el verdadero significado de la vida pública de Dalí. A decir verdad, nadie sabe dar una explicación clara y concisa de los traumas, fortunas y adversidades del genio de Cadaqués y humilde servidor anda a la par más perdido que un pato en un garage ante tamaño personaje. Por eso intentaré hacer una breve disección del individuo esta vez a tratar en tanto en cuanto lo considero el artista más importante del Siglo XX. En mi opinión su vida refleja su obra y viceversa. Es completamente imposible observar un cuadro de Dalí y no imaginarse esa especie de tipo entre lo atrabiliario, lo histriónico, lo obsceno y lo ridículo. Catalán a la sazón siempre muy a su honra, se consideró primero ciudadano del mundo, segundo español y tercero catalán. El mundo no tiene fronteras que reclamen herencias, pero España y Cataluña sí. Así las cosas a día de hoy no hay un solo monumento, calle, placa, plaza, o fuente tenga a gala llamarse de "Salvador Dalí" en Cataluña. El genio a su muerte había donado toda su obra al estado español y ni un solo boceto a Cataluña. Visionario quizá?. Tal vez.


  Nacido un 11 de Mayo de 1904 en Figueras, Gerona, Salvador fue un chico bien de la sociedad gerundense llamado Salvador Felipe Jacinto Dalí i Doménech. Su padre era notario y su madre un ama de casa aficionada al arte. Señalar que hubo dos Salvador Dalí. El segundo el que nos ocupa. El primero su hermano mayor el cual falleció a la tierna edad de 2 años. En una ocasión, los padres de Salvador y cuando éste tenía 5 años lo llevaron a presenciar la tumba de su hermanito muerto y le dijeron era la reencarnación de ese cadáver que yacía en la tumba. Salvador esto no lo olvidaría nunca y fue una constante en su vida. Tan constante que emulando a Millet pintó su propio "Angellus" en "Atavismo Crepuscular" año 1934, escena de como dos padres elevan una plegaria a su hijo muerto. El pequeño Salvador, a decir verdad era un niño mimado. Sobervio y caprichoso. Díscolo e inadaptado, estudió en los mejores colegios de Figueras con una educación bilingüe que como segundo idioma contemplaba el francés. Esto, en cierto modo y muy unido al alto status social de su padre poco a poco le iría acarreando cierta inclinación hacia la pintura. Señalar que los amigos de su familia podían costearse las caras revistas y publicaciones de arte francesas las cuales iban a parar a sus manos y que devoraba con auténtico ahínco en una España carente de "-ismos" por completo. En realidad Dalí, no vivía en Francia pero hablaba francés y su gusto estético era vanguardistamente galo.


   Un hecho marcaría por completo la vida de Salvador Dalí a partir de los 16 años. La muerte de su madre a resultas de un galopante cáncer de útero. Ella y como bien he comentado antes era una entusiasta del arte y Dalí convence a su padre para que se traslade a la Real Academia de Artes de San Fernando sita en Madrid. Allí, viviría en la más que prohibitiva Residencia de Estudiantes de Giner de los Ríos y se juntaría con las clases más elitistas del país. Allí, en Madrid conocerá a Lorca y Buñuel y hecho todo ya un adolescente se vuelve un chico díscolo, disoluto y bohemio. En realidad, no hacía NADA. Con Buñuel acabaría realmente mal. Con Lorca y según dicen sus biógrafos de malentendido en malentendido y es que Dalí nunca fue homosexual. Extraño sí, homosexual jamás. Dalí de Lorca siempre dijo era un caballo muerto como muy bien y a posteriori reflejará en sus cuadros sobre caballos podridos.


   Hemos dicho que Dalí había ingresado en la Real Academia de Artes de San Fernando. Pues no duraría ni un año. A resultas de una serie de revueltas estudiantiles y debido a que en una de ellas fue el primero en levantarse del pupitre es expulsado por inadaptado y anarquista. De vuelta a Figueras y por si fuera poco disgusto para su padre la policía se persona en su casa y es encarcelado por extremista radical. Dalí siempre fue un tipo que despreció a su padre y lo tuvo en poca consideración. En mi opinión, nunca logró encajar la patria postestad paterna sin su madre o quizá le inundaba cierto resquemor ya que su padre contrajo segundas nupcias con la hermana de su madre, su tía. Pero nada más lejos de la realidad. Su padre siempre fue un tipo bastante comprensivo con el joven a su manera. Por lo que a Salvador le permite volver a solicitar ingreso en la Real Academia de Artes de San Fernando y vuelve a Madrid. Evidentemente para regresar a la misma anterior molicie. Admirador de los renacentistas españoles se dejaría su bigote característico de imperecedero recuerdo. Ese bigote era firme imitación a Velázquez. Nada por aquí, nada por allá, Dalí se dedicaría a viajar por toda España haciendo caso omiso de las clases y dilapidando fortunas y más fortunas. Viaja a París y allí conoce a Picasso y las nuevas vanguardias europeas afincadas en la Ciudad de las Luces.


  Regresa a España para examinarse en la Real Academia de Artes de San Fernando. La ponencia a exponer sería sobre Rafael. Ante el grupo de profesores que lo examinaban y evidentemente sin tener ni idea sobre el artista en cuestión declara que esos señores tan engolados son unos ignorantes y que decididamente son incapaces de examinarlo ya que él sabe mucho, mucho más sobre Rafael que esa terna de incultos que nada entienden sobre ese magnífico pintor. Ante el estupor de los académicos es como no, expulsado para siempre del centro. Dalí siempre fue un vanidoso de tomo y lomo.


      Como podemos observar, Dalí fue un intrusista del arte. Un tipo sin ningún tipo de estudios académicos ya que los malogró todos. Autodidacta sin cuento comienza a exponer sus obras de regreso a Figueras ante el magno enfado de su padre. En 1929 se traslada a París y pinta "El Gran Masturbador" y comienza su devaneo con los surrealistas de la época. Llegados a este punto es digno de resaltar que Dalí siempre pintó con las dos manos, era ambidiestro. Una especie de don al más puro estilo de Leonardo Da Vinci que escribía de izquierda a derecha sin aparente dificultad. Los genios, son así. Sea como fuere, André Bretón lo admitirá de facto en el grupo Surrealista de fuerte raigambre comunista.


  Como bien he dicho, corría el año 1929 y está en París. Conoce a Miró y a Paul Elouard artífices de la vanguardia y a la esposa de este último. Una mujer rusa llamada Gala y que en mi opinión fue la ruina moral pero no vital ni mística de Dalí. Y... ahora quiero presteis atención a este punto. En una reunión con los surrealistas, Dalí queda prendado de Gala. Sale de la habitación y vuelve a entrar lleno de sangre y heces por todo el cuerpo y declara su amor hacia la rusa con un geranio en la oreja. Sea lo que fuere el efecto sin par que tuvo sobre Gala fue más que revelador. Estuvieron 60 años juntos. Gala, pertenecía a una secta, la de los Flagelantes que era ni más ni menos a la que pertenecía Rasputín. Esta secta se caracterizaba por danzar y danzar sin parar azotándose todo el cuerpo para luego celebrar una orgía sin límites donde todo estaba permitido. Esta secta se caracterizaba también por pasar temporadas de continuo y orgiástico abuso sexual para luego refugiarse durante un largo tiempo en la castidad. No comment......


  Pero las cosas........ en Figueras no eran del gusto del padre de nuestro protagonista. Enterado de las andanzas del joven Dalí da con el chiste que su hijo frecuenta amistades peligrosas y es que los vanguardistas eran ideologicamente de extrema izquierda. Comunistas, anarquistas, socialistas...... e.t.c. Sin ir más lejos André Bretón enemigo íntimo de Dalí era Marxista-Leninista y adoraba a Lenin y a Stalin. Así aparejadas las cosas, su padre no duda en desheredarlo y deja de pagar sus facturas de París. Un airado Dalí le devolvió el favor masturbándose en un preservativo y enviándoselo a su padre con una nota que decía: "Aquí tienes, ya no me debes nada.....". Dalí emancipado economicamente de su padre inaugura su época de arte Paranoico-Crítico según él con bases en la pintura clásica en mezcolanza con el Dadaísmo, cubismo, surrealismo y en general todo lo ecléctico del momento. Así las cosas, en 1935 pinta "La Persistencia de la Memoria" (los famosos relojes blandos).


  Dalí decía de sí mismo era un tipo "excéntrico y concéntrico" pero según no pocos testigos era un hombre extraordinariamente tímido. Hasta el punto que pese a su natural vida disoluta a Gala la conoció siendo él virgen. Diversos exégetas afirman que el padre de Dalí le enseñaba de pequeño fotografías de seres con diversas enfermedades de transmisión sexual. Véase las del momento, sífilis, gonorrea.... por lo que poco se sabe de la sexualidad de Dalí. Reseñar que se casó con Gala en 1934 en París por lo Civil y luego lo haría por lo católico en 1958 en una ceremonia muy íntima. De regreso a Figueras le contó al párroco de su pueblo que había quedado tan satisfecho del enlace que quería casarse otra vez
más. Como podéis imaginar el pobre cura se quedó estupefacto y adujo tal posibilidad mediante el rito copto, rito similar al católico. Si se casó por tercera vez lo desconozco. Sea lo que fuere Dalí consentía una y otra vez no pocas cornamentas por parte de Gala. Véase con este pintor, véase con este otro personaje. Dalí, muy satisfecho recibía de buen grado al amante y lo colmaba de regalos, fastos, oropeles y dádivas. Trabajador incansable y poliédrico pintó más de 1500 cuadros además de grabados, bocetos, esculturas, decorados para Hitchcock, dibujó para Walt Disney, proyectos con los Hermanos Marx, diseñó ropa, perfumes y numerosas joyas y muebles todo ello bajo la extricta supervisión de su mujer, Gala que en no poco controlaba la empresa, así como sus intervenciones en público y amistades que más bien tuvo pocas y esporádicas también tamizadas por su esposa. Y es que Dalí sin Gala no era nada.


  Pero volviendo a los años 30 Dalí está en la ruina más inminente. Su padre no lo financia y tiene que buscarse la vida de uno u otro modo. Conoce en París a un marchante de arte, el Marqués de Noailles el cual financia a nuestro artista comprándole cuadros. Se casa y enemista con André Bretón adalid del vanguardismo francés. A decir verdad, Dalí se enemistó con todo aquel de esa etapa parisina y luego explicaremos porqué. Recién casados el matrimonio visita EEUU y allí se haría millonario. España era un
país alicorto en lo artístico y París mastodóntico en lo mismo. En España era imposible medrar y en París, si bien Dalí era más o menos conocido no irrumpía con la fuerza deseada. Es en EEUU donde se da perfecta cuenta de que el escándalo vende. Conoce a un marchante de arte, Edward James y es allí donde se percata (él o Gala) que con una cohorte de barretinas, bigotes extraños, bastones
a maravilla y excentricidades al uso es un show-man y de ahí a la venta hay un paso. Regresa a Europa y se distancia de los intelectuales de la época por no considerarse adicto a la República durante la Guerra Civil sino neutral por lo que se gana en no poco la enemistad de éstos. Por si no fuera poco, en 1940 en plena ocupación nazi abandona definitivamente París ante el escándalo de sus camaradas vanguardistas y se afinca definitivamente en EEUU. Dalí artísticamente está en París acabado y Bretón lo declara un traidor a la causa comunista y de un burgués ya que el grupo Surrealista había entrado de lleno en el Partido Comunista Francés.

       Trabajador incansable sus escándalos y formas venden cada vez más y más cuadros en EEUU. Todo el mundo quiere contar con él. Trabaja de diseñador y se especializa en el retrato. Así las cosas los grandes millonarios norteamericanos le ofrecen grandes sumas de dinero a cambio de un retrato firmado por un neurasténico Salvador Dalí, ese español tan esperpéntico que pinta tan bien. 

     Con estos mimbres y para sorpresa de propios y extraños, Dalí decide dar un vuelco a su vida y regresa a España en 1949 declarándose firme partidario de la Dictadura Militar del General Franco, ultracatólico y conservador. En una ocasión llegó a afirmar: "Soy monárquico, católico y romano y apolítico ya que la Venus de Milo no se sabe si es de izquierdas o de derechas...".


    A decir verdad, la ideología de Dalí fue siempre la derecha. Señalar que en París adoptó un ideal progre que no sentía para así congraciarse con sus compañeros vanguardistas. Ya en los años 30-40 se convirtió en firme partidario de Franco, Hitler y Mussolini y a partir de los 50 definitivamente abandonaría sus ideas políticas para encauzarse en un catolicismo a ultranza. En otro orden de asuntos tuvo la deferencia de felicitar al déspota y mezquino dictadorzuelo comunista Nicolau Ceaucescu porque era un hombre que portaba cetro. Ahí era nada... Las cosas como son.

       Pero volviendo al hilo argumental que nos ocupa de regreso a España se instala en Figueras y construye un palacete para vivir y trabajar allí con su mujer. Según él ese sería su período "Místico- Nuclear" para abandonar el Surrealismo e instaurarse en el Hiperrealismo y en la iconografía cristiana. Sus críticos cada día le van más a la contra pero Dalí ya no es un pintor, es una MARCA que vende y proporciona enormes sumas de dinero tanto a él como al Régimen. Se convierte en un artista auspiciado por el General Franco el cual ve en él al típico individuo capaz de hacer cualquier cosa por extraña que parezca en un régimen dictatorial pero aperturista en lo moral. Es por ello que en 1964 Franco le otorga la Gran Cruz de Isabel la Católica. Máxima distinción posible para un español.

    
  1969, Dalí construye para Gala un castillo, el Castillo de Púbol y comienzan a vivir separados. Él en su palacete, ella en su castillo rodeada de amantes. Pensar en que tamaña situación era de natural escandalosa a estas alturas de la película es un error más que revelador, antes bien era una pose más del genio de Figueras. Por solo citar un ejemplo en una entrevista declaró que una de sus grandes aficiones eran las moscas ribereñas de Port Lligat. Moscas, ante todo limpias. Y que gustaba pintar rodeado de ellas con la boca llena de miel. Una vez posada la mosca Dalí la absorvía con la boca y era cuando en realidad experimentaba el mayor placer pintando un cuadro para luego soltarla y esperar a que viniera otra. Ese placer se tornaba superlativo si mientras tanto veía el Tour de Francia. El Tour de Francia para él era la quintaesencia de la belleza. No comment..... Como podréis imaginar al que le entraron moscas en la boca fue al entrevistador que se quedó con la boca abierta....

     

     También sintió especial predilección por la energía nuclear, la Teoría de la Relatividad y por el Psicoanális de Freud y en concreto por la tecnología en general por lo que su última época la basó en hologramas, los llamados anaglifos o imágenes en 3D.


  Dalí siempre fue un tipo obsesionado con el tiempo y afirmaba que si un hombre no se sentía joven a los 80 era porque a los 40 ya era viejo. Mucho se ha hablado del Dalí masónico que si bien dudo lo fuera aparecen en sus cuadros partículas de la masonería como puede ser el cartabón y la estructuta piramidal de sus cuadros. En otro orden de asuntos Dalí era sencillamente perfecto y el número "FI", o número áureo es una constante en sus obras. Recordemos que el número "FI" es un complejo sistema matemático el cual redunda siempre en la proporcionalidad de un cánon perfecto que solo otorga la naturaleza, por ejemplo el cascarón de un caracol.



           Pero a partir de los años 80´ si bien no abandona sus excentricidades, en Dalí se observa un decaimiento más que notable. Contrae el mal de Parkinson y apenas sale de su palacete. Cuentan sus exégetas que Dalí siguió pintando pero al respecto no poco se sospecha las pinturas de su época no eran suyas, sino de colaboradores. Por si no fuera poco, en 1982 muere Gala. Solo y sin hijos cae en una profunda depresión la cual le llevará a trasladarse al Castillo de Púbol para vivir rodeado de los objetos y trazas de su musa y compañera por más de 60 años. Aquella persona que por completo tuteló su vida y que sin ella en realidad Salvador no era nada lo había abandonado. Para colmo de males debido a un intento de suicidio, Dalí se deshidrató seriamente. Según él pretendía mediante tal acto entrar en un punto espacio-temporal de suspensión vital.

        Dalí a la muerte del General Franco abrazó sin duda alguna la monarquía de Juán Carlos I el cual lo nombra Marqués de Púbol. Aquel díscolo, ensimismado e histriónico joven por mor de los acontecimientos se había convertido en un aristócrata.

       Año 1984, para colmo de males, un incendio se declara en el castillo de Gala, residencia habitual de Salvador por lo que a punto está de perder la vida y contrae a resultas de la combustión serios problemas pulmonares.

       Un 23 de enero de 1989 Dalí estaba escuchando "Tristán e Isolda". Apasionado de Wagner al igual que Hitler, Salvador Dalí dejaba este mundo y su alma sería recibida en los cielos como muy convencido había defendido toda su vida teniéndose por probo cristiano católico romano.
   


    Como bien he dicho antes hubo no pocos litigios por la custodia de los bienes y obra del genio de Figueras. Cataluña siempre vio en él al perfecto catalán ya que su guisa así lo demostraba pero fue una pose más en su devenir. Dalí gustaba de ir vestido de payés catalán con barretina en la cabeza y alpargatas de cáñamo y la Generalidad catalana lo había tomado como un nacionalista catalán o algo parecido. En cuanto abrieron su testamento se dieron cuenta de que ni una sola acuarela, ni una sola, había sido donada a Cataluña. Todo al estado español afirmando una frase palmaria: "Si muero no moriré del todo". Su cripta se encuentra en la iglesia de Sant Pere tres manzanas más lejos de su casa natal para así evitar tensiones entre el gobierno central y autonómico. Allí, en Sant Pere había recibido el bautismo y su Primera Comunión.

       Y esta es queridos amigos de este blog una visión pormenorizada de la vida de Salvador Dalí. En mi opinión,
estaba majara. En mi opinión, estaba completamente cuerdo. Ambos confines son idénticamente aceptables por antagónicos que sean. De lo que sí no tengo ninguna duda es que Gala influyó en él más que él en él mismo. Las dimensiones como mujer de Gala sencillamente se le escapaban de las manos para alcanzar tintes sobrenaturales. En mi opinión y espoleado por Gala, Dalí adoptó una pose durante toda su vida pareja a una estrella del rock la cual sus excentricidades dan para vender millones y millones de LP´S. Solo que Dalí era uno. Y los cantantes de rock son miles y ya cansan en sus vidas de exceso. Una especie de imagen en negativo de lo que era su obra fue sin duda alguna su personalidad, traza y guisa. Solo así se hizo millonario unido a un talento más que revelador. Tan revelador que cobra tintes universales allí donde estén sus obras. Su pose de "enfant terrible" del arte le valió durante toda su vida. Dalí y en mi opinión es un claro ejemplo de nosotros mismos. Hay personas que ni se lo plantean, hay otras que se lo plantean y al caso no hacen nada, y hay otras personas que lo buscan denodadamente sin encontrarlo. Tal planteamiento es sencillamente lograr extraer de uno mismo el genio que reside en nuestro yo. Porque sí, amigos estoy completamente convencido de que todos llevamos un genio dentro. Solo hay que encontrarlo y desarrollarlo adecuadamente. La pintura, la escultura, la mecánica, la fotografía, la decoración, la carpintería, la cocina, el deporte, la música, escritura o lectura nos permiten en cierto modo relacionarnos con ese genio que llevamos todos dentro, pulirlo, darle forma y sin duda alguna entretenernos y prosperar en algo que indefectiblemente nos gusta y puede llegar a agradar a los demás sintiéndonos útiles. Por eso es sano admirar a personajes como Dalí que en su genio fueron los mejores a pesar de su arrogancia que de seguro sería también una pose.

   Como apunte definitivo, hace ya más de un año escuché una entrevista a uno de los últimos amigos de Salvador. Este hombre era el que le hacía las paellas siempre de marisco y que entabló amistad con el genio en una tienda de alpargatas. Contaba que en las distancias cortas Dalí era un ser culto y refinado pero en el momento que entraba Gala en las reuniones la relación se tornaba completamente extraña. La afabilidad se perdía y no era el mismo que a solas.

      Y....como colofón a este post sobre Dalí aquí dejo unas cuantas obras del Genio de Cadaqués, un vídeo la mar de histriónico y unas cuantas citas suyas:

      

"La única diferencia entre un loco y yo es que el loco cree que no lo está y yo no."















"No podéis expulsarme porque yo soy Surrealismo" (frase en el momento de ser expulsado del movimiento surrealista).


      
"De ninguna manera regresaré a Mejíco. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas."

"Lo menos que puede pedirse a una escultura es que no se mueva."


   "El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos."


     "El payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconcientemente ingenua que interpreta un papel para disfrazar su locura."


     "La Revolución Rusa es la Revolución Francesa que llega tarde por culpa del frío."

















    "Es fácil reconocer si el hombre tiene gusto: La alfombra tiene que combinar con las cejas."


  "La mayor desgracia de la juventud actual es no pertenecer a ella."


   "Solo hay dos cosas malas que te pueden pasar en la vida. Ser Pablo Picasso o no ser Salvador Dalí."


 "Nunca estoy solo. Tengo la costumbre de estar siempre con Salvador Dalí. Créame, eso es una fiesta constante."