viernes, 8 de mayo de 2015

Lope de Aguirre. Un psicópata en América.



       La Historia de América es la historia de sus prohombres y adelantados. De sus descubridores, anécdotas, descubrimientos, riquezas y pobrezas, muertes, sufrimientos y como no, de sus psicópatas. Para hoy haremos un somero repaso a la historia de un malhechor de la Conquista de América, de un asesino y porqué no, de un psicópata y es que queridos amigos la ralea de nuestros conquistadores fue muchas veces de dudoso proceder. Hablaremos de Lope de Aguirre, "El Loco" Aguirre, "El Tirano Aguirre" o como así le gustaba autodenominarse "El Peregrino" Aguirre. Aquel que se autroplocamó "Príncipe de la Libertad"

     
  El mayor descubrimiento de la Historia de la Humanidad, no fue una medicina, la imprenta, ni tampoco la rueda. Fue sin duda alguna América. Muy discutido en su hallazgo a título anecdótico diré que a América ya habían llegado los vikingos topándose con Alaska. Pero no es menos cierto que el definitivo descubrimiento "oficial" de América fue el 12 de Octubre de 1492 de la mano de Cristobal Colón. Fue el definitivo pistoletazo de salida para la conquista, invasíón y esquilmación de todo un continente. Se calcula que en el Siglo XVI no menos de 5.000.000 de españoles partieron hacia esas tierras imbuidos por la búsqueda de riquezas, fastos y oropeles. La imaginación de Cabeza de Vaca, Vázquez de Coronado y otros muchos más dio lugar a no pocas leyendas tales que Eldorado o las 7 Ciudades de Cíbola todas ellas con avenidas y tejados de oro. Esas fábulas y mitos fueron adalid de todos ellos que expedición tras expedición, aventura tras aventura dieron lugar a un control sistemático de 2/3 de todo el continente entendiéndose como continente tanto América del Norte como del Sur y España por tanto, elevada a dignidad imperial. Eso sí, tierras muchas, oro y plata en cantidades industriales pero no pocas veces fueron a parar al fondo del océano o robado por corsarios de toda ralea. Especialmente ingleses.

         
Lope de Aguirre, castellano a la sazón nacido en Oñate, Guipúzcoa (los vascos eran castellanos) entre los años 1511-1515 fue un hidalgo, no de familia bien pero de buena ascendencia. Hizo en su mocedad pinitos como domador de caballos en Sevilla y en 1534 se enrola en una expedición hacia Cartagena de Indias como raso soldado. Señalar que Lope era un individuo de natural culto. Leer y escribir, lo hacía con notable facilidad cosa bastante extraña para la época. Así las cosas, marcha a Perú y toma partido en la Batalla de las Salinas. Una batalla la cual lo dejaría tullido de un pie y con graves secuelas en las manos debido al estallido de un arcabuz. Señalar que disparar un arcabuz no era baladí. Residuos de pólvora o el mal diseño del mismo hacían que al tirador no pocas veces le estallara tal ingenio del demonio en las manos.

         Por aquel entonces Aguirre ya era hombre díscolo y traidor contumaz sin cuento por lo que se ve envuelto en el turbio asesinato de un gobernador peruano ante lo cual se le sentencia a muerte para ser indultado en el último momento. En el año 1550 con más de 40 años y amnistiado por la ley y la Divina Providencia ya que el 90% de los expedicionarios a las Américas no superaban esa edad se enrola en la ya enésima edición de la búsqueda de Eldorado de la mano de Andrés Hurtado Mendoza a la sazón Virrey de Perú. Señalar que Hurtado de Mendoza fleta tal expedición con lo más granado, lo mejorcito y la créme de la créme de los malhechores de la época. Con 3 bergantines el 26 de septiembre de 1560 al mando del ya veterano Pedro de Ursua acompañado de una fina damisela llamada Inés de Atienza zarpó tal empresa.

     
 Pedro de Ursua, a la sazón comandante de la expedición era hombre de poco empuje. Lento a maravilla, con escasa capacidad de decisión, apodera más de lo debido y con escaso interés en la empresa. Así las cosas, resulta innegable que la tropa se enfada y enoja por lo que decide urdir un complot contra el gerifalte encabezado por Aguirre el cual da muerte. A día de hoy los psicohistoriadores coinciden en que indefectiblemente Ursua poseía el mal de la depresión. Sencillamente, se encerraba en su camarote con su amada y nunca salía del mismo.

        Ante tan inefable acto, Aguirre se hace dueño de la expedición, nombra al petimetre Fernando de Guzmán rey de la misma y de los territorios explorados y así mismo se autoproclama "Maese de Guerra" pasando por voluntad propia a ser el segundo de a bordo y habiéndose asegurado un títere al mando de la correría. Es así como comienza la expedición denominada de "Los Marañones" en honor al río el cual están surcando, el río Marañón. Con estos mimbres y utilizando malas artes entre una soldada quebradiza y voluble elimina a Fernando de Guzmán al cual había manejado a antojo y se proclama nada más y nada menos como Príncipe de la Libertad. Casi nada...

     
Lope de Aguirre, expeditivamente envía varias cartas a Felipe II escritas de su puño y letra en las cuales se declara como enemigo de la corona española, sedicioso, traidor y proscrito con poca pena por ello. Era Mayo de 1561 y los Marañones a fe que harían de las suyas. Bolívar, libertador de Venezuela, siempre tuvo muy a gala estas epístolas de Aguirre. Sencillamente creyó que fue la primera declaración de independencia de un estado sudamericano.

        Desde el Marañon desemboca al Amazonas siguiendo la ruta de Orellana y la tropa poco a poco va enfermando, enajenando y litigando los unos para con los otros, sufriendo los envites de las hordas nativas, sus cerbatanas, lanzas y saetas impregnadas de veneno desde las orillas del Amazonas. Se calcula que de una expedición de 300 marañones más de 130 abandonaron este mundo de tal guisa. Aguirre mal metiendo entre su tropa la va esquilmando sin cuento. Por si  fuera poco asesina a Inés de Atienza, amor eterno de Pedro de Ursua  quedando como única componente femenina del negocio Elvira, hija de Lope de Aguirre de dudoso proceder sobre el origen de su madre.

     
 20 de Julio de 1561. Arriban Isla Margarita, Venezuela. en lo que al fin y a la postre se denominaría como Bahía del Traidor. Aguirre se emplea a fondo con la población nativa cometiendo desmanes sin parangón. Señalar que la población nativa estaba especialmente protegida. De hecho, de una expedición de mil hombres 300 eran españoles, 600 indígenas y 100 esclavos negros los cuales se llevaban siempre la peor parte. Así las cosas, para entonces ya había hecho desembarcar tanto a los nativos como a los negros para evitar males hacia su persona. Se había quedado solo con sus marañones, a la sazón unos 170 y unos barcos cada vez más desatendidos y menos maniobreros.

        La reyerta venezolana se propaga a Nueva Granada, la actual Colombia y la expedición se ve diezmada por la población nativa. Deserciones por doquier se alientan desde la corona española la cual indulta a todo aquel abandone al contumaz Loco Aguirre quedándose solo en compañia de su hija y de unos pocos adláteres. Este grupúsculo de incondicionales se vuelven desafectos hacia su jefe y ante dos miembros de su expedición no duda en asesinar a su hija poniendo así las cosas bien claras sobre lo que es capaz de hacer cosiéndola a puñaladas.
        Ante tamaña afrenta y en el interín, Aguirre con el cuerpo todavía caliente de su hija es llamado al orden por dos marañones apuntando con sus pistolas al tirano el cual no duda en espetar: "NO HAY NACIDO QUE SEA CAPAZ DE ACABAR CONMIGO". Con estos mimbres, un marañón dispara a quemarropa hiriéndole de poca monta. Aguirre, como un poseso comienza a reir, jurar y amenazar. Por lo que el segundo Marañón y esta vez tomando como referencia el fallo del primero dispara a boca de jarro matando a Aguirre el cual todavía alcanzó a exclamar: "ESTA SÍ ES LA BUENA...".

        Y esta es la verdadera historia de Lope de Aguirre. Una vez muerto, fue desmembrado, su cabeza enviada en una jaula a Tocuyo, Venezuela, y el resto del cuerpo arrojado a los perros.

         Se calcula que Aguirre en su proceder mató a 72 personas. Entre ellas dos curas y las dos mencionadas mujeres. A día de hoy no son pocas las procesiones y romerías que salen en Isla Margarita para ahuyentar al espíritu de "El Tirano" Aguirre.

  
  La conquista de las Américas fue la crónica del atropello y la desbandada. De una España herida de muerte en no poco por la expulsión de los judíos lo cual la privó de una sociedad gremial, bancaria e industrial envidiable tuvo que buscarse los garbanzos en lo único que poseía: Un nuevo continente a explorar y una solución fácil y natural, el oro. Porque no nos engañemos, si bien los países protestantes supieron como nadie explotar los recursos que les brindaba América a base de esclavos negros, España optó por el oro y por la plata y poco a poco en su búsqueda fue conquistando y explorando todo el continente. Mi opinión, no en vano se refrenda en que la ciudad más al norte de América, en Alaska se llama Valdez y la más al sur en Argentina la Península de Valdes. Evidentemente ambas exploradas por españoles buscando oro. El oro los volvía locos. Esa suerte y codicia alejó definitivamente a España del trabajo y de la industria dando lugar a una catástrofe de proporciones bíblicas todavía en el parnaso español a diferencia de otros países que sí apostaron por otras vías más sostenibles tirando del esclavismo, a todas luces incluso más ominoso si cabe. Nuestra conquista fue la del pelotazo. En esencia, no pocas veces lo mismo que ahora...

    
En otro orden de asuntos, ya para aquel entonces en la atrasada España poco había que hacer. Como bien he dicho más de 5.000.000 de españoles se hicieron a la mar. Esos españoles sin oficio ni beneficio, en busca de suerte lo eran a la vez de toda ralea. Y es que las autoridades españolas no tuvieron empacho en quitarse desocupados fomentando la exploración de las Américas. Al fin y a la postre, si algo traían, descubrían o conquistaban era bajo patente española. Pero nunca se tuvo en cuenta lo peligroso del negocio. Y de ahí personajes como Aguirre que operaron a su libre albedrío sin la más mínima ética.

       Aguirre fue uno más de esos psicópatas que España mal envió a las Américas en busca de "algo" para quitárselo de encima. Evidentemente no todas la expediciones tuvieron vocación aguirresca. Por ejemplo la "Expedición Malaspina" lo fue científica y geográfica obteniendo positivos resultados y es que gracias a Dios no todo fue oro pero... casi, casi.

      Y.... ahora vedlo y leedlo:


 
"La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre". Narra las peripecias, vidas y milagros de este nuestro psicópata. De la mano siempre del genial Ramón J. Sender.














               Y..... en clave fílmica "Aguirre, la cólera de Dios" de Werner Herzog. Cuenta la aventura del Loco Aguirre, como protagonista el genial Klaus Kinski. Película a mi entender excesivamente lenta es bastante buena si se quiere entender a un Aguirre encolerizado y malo a maravilla. Señalar que el protagonista jamás se despoja de su yelmo ni aún de su coraza. Kinski y a partir de esta película fue sin duda el que ha representado más y más veces la iconografía de Aguirre. Elevando su imagen a personaje de culto.