viernes, 5 de junio de 2015

El Gran Capitán y los Tercios de Flandes.

 Doscientos mil setecientos treinta y seis ducados y nueve reales en frailes, monjas y pobres, para que rogasen a Dios por la prosperidad de las armas españolas.
- Diez mil ducados en pólvora y balas.
- Cien millones en palas, picos y azadones, para enterrar a los muertos del adversario.
- Cien mil ducados en guantes perfumados para preservar a las tropas del mal olor de los cadáveres de sus enemigos tendidos en el campo de batalla.
- Cincuenta mil ducados en aguardiente para las tropas, en días de combate.
- Ciento sesenta mil ducados en poner y renovar campanas destruidas por el uso continuo de repicar todos los días por nuevas victorias conseguidas sobre el enemigo.
- Millón y medio de ducados para mantener prisioneros y heridos.
- Un millón en misas de gracia y tedéums al Todopoderoso.
- Tres millones de ducados en sufragios por los muertos.
- Siete mil cuatrocientos noventa y cuatro ducados en espías y escuchas.
- Cien millones por mi paciencia en escuchar ayer que el Rey pedía cuentas al que le había regalado un reino.»


Con estos mimbres empiezo hoy nuestro nuevo post. Como podréis sospechar no es la contabilidad "B" de ningún partido politico actual Son otras cuentas, las del Gran Capitan. Aquellas que sí existen en el Archivo General de Simancas y aquellas según dicen expuso al final de sus campañas a un rey en no poco desagradecido, mezquino sin cuento y casquivano a maravilla. Ese Rey fue Fernando II de Aragón más conocido como  Fernando el Católico y el que se las presentó Gonzalo Fernández de Córdoba como sobrenombre "El Gran Capitán." Y es que según cuentan, Fernando recién muerta su mujer Isabel de Castilla urdió un feo complot hacia la persona de Gonzalo Fernández de Córdoba. Cuentan muchos cronistas que el rey tenía una más que declarada envidia a Fernández de Córdoba y cuentan también los exégetas que esta envidia era cretinamente apoyada por otra más que cretina casta, La Santa Inquisición. Sea lo que fuere, la cosa va de primos. Fernando V de Aragón era primo de Isabel de Castilla. Por lo que se tuvieron que falsear sus abolengos para poder casarlos mediante una bula falsa ya que el Papa Paulo II no otorgaba dispensas. No solo eso, Gonzalo Fernández de Córdoba era a su vez primo de Fernando el Católico ya que sus abuelas eran hermanas y al fin y a la postre primo también de Isabel de Castilla a la hora de su matriomnio con Fernando. Ahí era nada..... 

Hoy, me permitiréis unas cuantas líneas acerca del mayor militar español que dieron los tiempos. Aquel que cambió por completo el sistema bélico de la época, aquel que indefectiblemente de más de 100 campañas militares solo perdió una y aquel que actualmente se está empezando a reivindicar y ya de una vez por todas por muchos españoles. Quizá si los españoles conociésemos más nuestra historia pródiga en sesgos y nos preocupásemos más en entenderla no haríamos el esperpento pitando himnos.

Nos situamos en Montilla, Córdoba en un año que de facto pasaría a la posteridad, el año 1453. Nos adentramos de la mano de ese año en la Historia Moderna y abandonamos la Medieval no en vano, Constantinopla había caído a manos de los Turcos. Era el ocaso de un imperio, el Bizantino y el orto de uno nuevo, el Otomano. Gonzalo fue segundo hijo de un matrimonio de aquella Baja Nobleza la cual tenía una serie de privilegios tanto económicos como sociales, pero al fin y a la postre, un desheredado. Señalar que por aquel entonces, el hijo mayor heredaba la fortuna de los padres y al segundo se le formaba eclesialmente o en el noble arte de la guerra. Educado por el Notable Pedro de Cárcamo ya desde pequeño, Gonzalo tuvo excelente educación basada en la honradez, la piedad y la virtud además de tener conocimientos sobre la lengua árabe.

ESPAÑA MI NATURA:
Señalar que los tiempos estaban revueltos, muy revueltos y Gonzalo, adscrito a las tropas de Isabel de Castilla tuvo el honor de hacerlo en Portugal. Para aquel 1479, fue un distinguido militar de la Batalla de Albuera y dicen fiel adláter de Isabel I. Tan fiel que según cuentan pudieron ser amantes. En otro orden de asuntos quedaba en la península y a resolver la cuestión de Granada. Isabel y Fernando, a la sazón Reyes Católicos se lanzaron a conquistar la ciudad en un periplo militar de no menos de 10 años. Los árabes fustigaban, azotaban a la infantería española adoptando la guerra de guerrillas por lo que Gonzalo tuvo que reorganizar por completo el organigrama militar para así y definitivamente el 2 de Enero de 1492 Boabdil entregrara las llaves de la ciudad de Granada. La Reconquista había pues llegado a su fin y se firmaban las Capitulaciones de Santa Fe.

 ITALIA MI VENTURA:

Pero la vida del militar del Siglo XV tenía el sino de acabar una campaña para iniciar otra. 1497, Carlos VIII de Francia envía un contingente militar en expedición punitiva al Reino de Nápoles inminentemente adscrito al Reino de Aragón. 30.000 infantes serían enviados para conquistar tal territorio. Señalar que tanto los jinetes como ballesteros franceses eran a la sazón los mejores de Europa ya que venían curtidos de la Guerra de los 100 años que duró exactamente 116 abriles. El Rey de Nápoles pide auxilio a Fernando de Aragón si bien éste poseía unos magros efectivos nada comparables con los franceses y es cuando se pide ayuda al Gran Capitán. Señalar que Gonzalo era hombre de buena planta y porte en lo militar y ya en la Guerra de Granada había estado modificando por completo el arte de la guerra. Era al fin y a la postre un más que notable estudioso por lo que diseñó el Tercio depositando por completo su confianza en la Infantería junto con el apoyo naval siendo Capitan General de Tierra y Mar. El Tercio estaba formado por tres figuras elementales ideadas por él, a saber:

  - Una primera línea de alabarderos para con sus lanzas contener al enemigo.
  - Una segunda línea de arcabuceros.
 -Y.... definitivamente una tercera línea de Infantería en mezcolanza con Caballería.

Los Tercios se dividían a su vez en compañías al mando de un Capitán generalmente de natural hidalgo para luego dividir esas compañías al mando de Alféreces.

Llegados a este punto, es justo reseñar que el soldado español participaba en sus campañas en desigualdad de condiciones físicas al francés, alemán o suizo. Eran soldados mal alimentados, mal dormidos, se las veían y deseaban para cobrar unas soldadas por parte de un rey inminentemente rata y desagradecido pero su ímpetu y furia sobreponiéndose a tales adversidades tanto en el plano personal como de campo de batalla eran de un mérito más que notable.

En cuanto a los franceses eran divididos en Lanzas de seis combatientes cada Lanza, a saber:

          -Un Caballero.
  -Dos Ballesteros.
  -Dos Escuderos
  -Un Garçon el cual hacía de enlace entre el resto de las Lanzas.

Fernando, llegados a este punto de la contienda envió a 5000 jinetes y 6000 infantes al mando de el Gran Capitán ganando la Batalla de Regio de Calabria y propinando un severo castigo a los franceses en esta primera campaña para luego en una segunda vía tierra y mar hacerse con el control de Nápoles no sin antes haber firmado la capitulación los franceses. Y es que a pesar de que Francia poseía todavía efectivos suficientes la que se les avecinaba no era manca. El Gran Capitán ostentaría el título durante 4 años de Virrey de Nápoles. Gonzalo, nunca fue amigo de masacres en el campo de batalla si bien he de decir que en Regio se produjo un castigo más que brutal a la tropa francesa la cual fue pasada a cuchillo. Fue la única vez que lo hízo con la firme preferencia de que cundiera el pánico entre las filas francesas. Y..... surtió efecto. Ya no tuvo que hacerlo nunca más. Fue en la segunda expedición de Gonzalo cuando definitivamente expulsó a los franceses por violar un tratado entre Fernando y el rey francés en la Batalla de Savignola donde el castigo fue mayúsculo: 3000 franceses muertos contra 100 españoles fallecidos. Señalar que ya para entonces se había ganado la justa fama de hombre piadoso y no pocos franceses abandonaban sus impedimentas para garantizarse una salida cuando menos honrosa y salvar sus vidas. Fue este uno de los hechos los cuales más fama dio a Gonzalo y a la vez mayores pingües beneficios le proporcionó.






Llegados a este punto, se establecieron por diversas localidades españolas puntos de captación voluntaria para los Tercios de Gonzalo Fernández de Córdoba. Loado gracias a sus victorias, su entendimiento tanto de la tropa como de su edecanía, su justicia sin límites en el campo de batalla propiciaron que no pocos corrieran a apuntarse para combatir junto a él y conocerlo en persona. Esas reclutas se hacían mediante un tambor. Un soldado de su majestad recorría las localides con un
tambor anunciando captación militar. De ahí el sobrenombre de "caja de reclutas". El primer contrato era de 10 años y en el supuesto caso hubiese otro el reenganche eran 10 años más. Así las cosas, hubo muchos soldados que solo conocieron la perra vida de los Tercios. Pasaban hambre, frío, calor, enfermedades, amputaciones y miserias a maravilla unos soldados que dada la ruindad de su rey las más de las veces no cobraban la soldada y si lo hacían tarde y sin la cantidad prometida ya que de sus uniformes se les descontaba todo. Eran pobres soldados o soldados pobres como se quiera denominar pero sin duda alguna los más valientes y efectivos de Europa en manos de su legendario Capitán. Creédme que su situación era más que calamitosa.


Las campañas eran extraordinariamente largas y en una ocasión se produjo un duelo entre caballeros. Se había corrido la voz por la zona que los franceses eran los mejores caballeros de toda Europa. Gonzalo, molesto reunió a sus caballeros y desafió a los franceses a una lucha sin cuartel entre 11 caballeros de los Tercios y 11 caballeros franceses. El encuentro duró más de 5 horas. Es cierto que los franceses en no pocas ocasiones estuvieron a punto de pedir la rendición pero el juez dando por suficiente el espectáculo declaró el mismo en tablas.

     También la flema francesa hacía de las suyas en lamentables espectáculos. Caballeros franceses se paseaban cerca de las líneas españolas dejando letreritos los cuales cretinamente conminaban a Gonzalo a que los atacara de una vez por todas a modo de desafío. Gonzalo respondía de la misma forma alegando que él atacaría cuando lo considerase oportuno y no cuando le invitasen sus enemigos. Hasta ahí llegó su fama entre sus enemigos.

España es de natural poco agradecida con sus héroes. Gonzalo Fernández de Córdoba tuvo como principal enemigo su fama y popularidad. Con estos mimbres no es de extrañar que el bellaco de Fernando El Católico y a la muerte de su esposa y prima Isabel de Castilla Gonzalo fuese reclamado a España y el régulo le pidiera cuentas ya que se tenía sospechas de alzamiento de bienes por su parte. Gonzalo, demoró su vuelta todo lo que pudo para definitivamente postrarse ante su rey con un listado contable de lo que había y no había gastado. Por lo visto el mezquino de Fernando no se había enterado que Gonzalo había hecho ganar al estado español más de 100.000.000. de Ducados y evidentemente lo dejó ir en paz. Humillado por un desagradecido rey se retiró a Loja (Granada) donde murió muy tranquilo en el año 1515.

A día de hoy al populacho si le preguntas por Gonzalo Fernández de Córdova te dirá que así es justo como se llama su vecino del Segundo A y si le preguntas por Fernando El Católico te dirá que fue el mejor rey que tuvo España y muy piadoso porque expulsó a los judíos. Es normal, para que nos vamos a engañar si ninguna autoridad ha reclamado su obra y menos educado a sus cachorros salvo para pitar himnos... Recientemente reivindicado por muchos sectores ideológicos tildados falaciamente de rancios a día de hoy son los únicos que socialmente loan la labor del mejor militar español que dio España y la Europa de su tiempo junto a Blas de Lezo, Don Álvaro de Bazán a la sazón Marqués de Santa Cruz y del General Prim. España tiene bastante complejo a la hora de requerir héroes como los aquí citados y un complejo ya contra natura tremendamente exacerbado en su afición hacia la mentira histórica y el tópico liandola ya parda en mezcolanza con la política. El confundir, junto con la poca ilustración dan lugar al disparate y al ridículo que dicho sea de paso es endémico en el español de a pie, bueno de natural pero patán y destripaterrones sin cuento.

FLANDES MI SEPULTURA:

     Como colofón y justo agradecimiento a aquellos que dieron sus vidas por la gloria de España en innumerables victorias haré un más que somero apunte sobre la creación del Gran Capitán y su legado, los temidos Tercios de Flandes. Los mejores soldados que dio Europa:

   
A decir verdad eran los denominados Tercios Viejos de Flandes aquellos que por su experiencia en batallas y escaramuzas se ganaron tal apelativo. Por lo general los Tercios estaban dotados de gente de natural menesteroso acostumbrados a los rigores del campo, del frío y del calor. Señalar que en España y ya entonces poco había más que hacer. Como ya he expuesto antes la industria y la banca estaba quebrada por la expulsión de los judíos y en España había cuatro opciones para el vulgo. La Primera marchar de forma incierta a América. Se calcula que más de 5.000.000 de españoles fueron allí. La segunda morirse de hambre. La tercera contraer estado religioso por lo que la vianda así y a vuelapluma estaba asegurada y la cuarta ingresar en los Tercios, ahora ya sin el Gran Capitán y sí como fuerza de choque. Su lema: "ESPAÑA MI NATURA, ITALIA MI VENTURA, FLANDES MI SEPULTURA." Es por ello por lo que he subdividido este post en tres capítulos.

   

   Los Tercios conquistaron la práctica totalidad de Europa. Se calcula que sus conquistas brillaron por más de 150 años. Hombres rudos de madera y pedernal se les exigía combate con honor y ser duchos en el manejo del cuchillo y el espadín. En otro orden de asuntos, el Tercio y desde la soldada no hacía remilgo alguno en cuanto al origen del aspirante el cual si reunía unas condiciones podía llegar a Maestre y os aseguro que con una gran reputación y reconocimiento social. En un principio, se firmaba un contrato como antes he dicho de 10 años pero poco a poco se fueron relajando las cajas de reclutas dando lugar a mercenarios venidos de tal o cual región y llevados a una batalla u otra. Señalar que las pagas con uno u otro rey eran siempre las mismas. Soldadas miserables, tarde mal y nunca si bien el soldado tenía que jugarse la vida de continuo y estar sometido a cierta disciplina militar si bien la camaradería era frecuente entre mandos y subalternos.

Señalar que el ingreso en los Tercios no era patrimonio exclusivo de españoles. Los había portugueses, suizos, alemanes, franceses..... de todo pelaje y nacionalidad. En cuanto al uniforme nunca era homogéneo si bien lo unían no pocos cánones. Se podía discernir la procedencia social del soldado sobre todo en el espadín ya que las espadas eran unas de mejor calidad que otras. Así y en esencia vestían siempre un jubón de cuero, sombrero de ala ancha, pantalones bombachos de esos que popularmente se denominan como "cagaculos", botas altas dobladas a la altura de las rodillas, camisa con cuello doblado a la valona y dos pañuelos, uno en el cuello de diversa procedencia y uno rojo siempre en el brazo. El del cuello era para utilzarlo en diversas lides militares y el del brazo para poner de manifiesto la vitola de pertenencia a un Tercio Viejo Español. La Cruz de San Andrés también identificaba al soldado con su Tercio. En cuanto a las clases sociales estaba el denominado "picasele" orientado al vulgo y el "coselete" más propio del hacendado. El color de su uniformidad era el marrón evitando siempre el negro más que nada para no ser visto de lejos y a la llegada de Felipe II al poder se optó por un uniforme cada vez más homogéneo en los nuevos reclutas. Pobres de solemnidad la inmensa mayoría de ellos robaban en el frente la indumentaria de sus camaradas muertos y su uniforme era descontado del pago por su reclutamiento.

Era extraordinariamente común operar en escaramuzas de cosecha propia siempre y cuando se hiciese con honor y no fuera en contra de los intereses del Tercio ni de España. Por lo que muchos mercenarios obtenían grandes botines en incursiones espontáneas. Y es que eso en cierto modo llegaba a paliar la escasez de la soldada que las más de las veces tenía que buscarse la vida en tal o cual lid. En esencia hacer horas extras trabajando como autónomo. Y es que el autónomo siempre fue hombre de natural contumaz y arriesgado en España....


En cuanto al generalato era de extraordinaria competencia. Al Gran Capitán hay que unir legendarios como Don Juán de Austria, Alejandro Farnesio o el Duque de Alba. Señalar y a título anecdótico que en Holanda a los niños se les aterroriza con el Duque de Alba para lo que en realidad es a lo que aquí el "coco" en España. Llamar Alba a una niña es como llamar a un niño Judas en Madrid, Zaragoza u Oviedo.


Los Tercios se dividían en Compañías (250 hombres), Coronelías (1000 hombres) y tres Coronelías eran un Tercio Viejo Español. Los alféreces eran el enemigo público número uno puesto que portaban la bandera del Tercio. Y también había capellanes y cirujanos además de niños de corta edad que tocaban los tambores. El Tercio era acompañado muchas veces por Tropeles que no eran sino putas, artesanos y gente de diversa ralea que llegado el caso podían ser útiles al Tercio. La Cruz de Borgoña acompañaba siempre a estos valerosos soldados.


En cuanto a batallas victoriosos siempre. Ostende, Gravelinas, Pavía, Nordlingen, Breda inmortalizada por Velázquez en el para mí mejor cuadro de la Historia de España ("Las Lanzas" o "Rendición de Breda"), hasta la sepultura de los Tercios en Rocroi un mal 19 de Mayo de 1643, más por la incompetencia y corrupción como ahora de nuestros gobernantes antes que por la eficacia de los Tercios. Y es que en España ser pobre siempre ha sido bastante jodido....


 Como colofón y haciendo reflexión, Carlos I de España y V de Alemania siempre fue un magnífico emperador ocupándose de sus asuntos de Estado. Felipe II si bien declaró bancarrota su país tres veces también fue un hombre de Estado pero a partir de Felipe III todo fueron sinvergüenzas y obispos en España. Validos completamente incompetentes tales que el Duque de Lerma, Duque de Uceda y personajillos con más sombras que luces como el Conde Duque de Olivares llevaron a España a la más misérrima ruina. Preocupados más por la caza que por sus conquistas tanto militares como económicas llevaron a este país al acabóse en una más que seria connivencia con el clero católico. El nepotismo, la simonía, la venalidad de los cargos públicos y eclesiales hacían de esta gran España una tierra donde todo, absolutamente todo estaba tamizado en base a enchufismos y favoritismos a maravilla tal que ahora. 


Pero sabed que hubo un día en que el español se sintió orgulloso de serlo y que dominó toda Europa siendo el terror y el azote de alemanes, franceses, suizos, holandeses e italianos. No obstante....... quedaba todavía la conquista de América del Norte y del Sur. Porque recordad amigos que no solo conquistamos Sudamérica sino 2 tercios de todo el continente desde el Norte hasta el Sur.

Y.... ahora vedlo, leedlo y escuchadlo:

No me voy a extender en demasía. Sencillamente "Las Aventuras del Capitán Alatriste" de Arturo Pérez Reverte detallan como nadie la época que nos ocupa y los Tercios. Compuesta por 7 tomos de letra grande, ilustraciones y buen lenguaje se lee como los tebeos del Guerrero del Antifaz. Tanto en literatura como en cine, claro. La película genialmente interpretada por Viggo Mortensen no está doblada su voz. Sencillamente Viggo domina perfectamente el español en una caracterización extraordinaria para mercenario, un buscavidas dentro de los Tercios.





      Señalar que las batallas son espeluznantes dentro de un realismo rayano la perfección. No llega a Barry Lyndon de Stanley Kubrick pero......... por el pelo un conejo.


Y..... los libros:




Y..... el Himno de los Tercios de Flandes. Este himno nadie lo pita. Ni saben que existe y ni mucho menos que significa...... Y es que el que es tonto no es pa un día.... Sería buena idea entonarlo alguna vez en un campo de fútbol.

  

viernes, 22 de mayo de 2015

Vincent Van Gogh. El loco del pelo rojo.




       Así y a bote pronto, la víspera de la Nochebuena de 1888 y tras una acalorada discusión con Gauguin no parece fecha muy acertada ni cabal para aparecer en un prostíbulo y llevarle un trozo de lóbulo de una oreja a tu prostituta favorita. Y es que queridos amigos, las chirigotas y chuflas de la que hacían gala las prostitutas de Arlés para con las orejas de Van Gogh no eran ni con mucho para tanto. Antes de comenzar, así y a vuelapluma expondré que Vincent Van Gogh, el gran Van Gogh personaje que nos va a ocupar una cuantas líneas estaba más loco que un cencerro. Eso hay que tenerlo claro. Conforme he ido hilvanando hilos de la complicada madeja de su vida era un loco de proporciones bíblicas y sin posibilidad alguna de retracto máxime en el Siglo XIX. Su diagnótico clínico no solo se basa en una epilepsia temporal esquizofrenia y trastorno bipolar, sino también en todo lo que le rodeó ambientalmente. Así las cosas, su conducta tiene una increíble fuerza tanto genética como vital y es que de 6 hermanos sometidos a una férrea disciplina de un padre pastor calvinista a la sazón, 3 se suicidaron y una hermana pasó 50 años recluída en un psiquiátrico. Vaya familia. Ahí es nada. Desgraciado o no, a día de hoy me quedo con un Van Gogh antes que con el Palacio de la Moncloa. Y.... encima de un pintor loco. Ni Warhol ni Pollock lo superan.....

         
Corría el año 1853 y más en concreto un 30 de Marzo cuando vendría al mundo un niño en la localidad holandesa de Zundert. Hijo de un severo pastor protestante llamado Theodorus, Vincent sería el segundo Vincent de la familia. Así las cosas no es que el padre se llamase Vicente. Sencillamente su hermano Vincent había muerto un año antes y sus padres decidieron llamarlo como a su fallecido vástago.Van Gogh llevó siempre esto muy, muy mal. Diversos exégetas afirman que es muy posible Van Gogh creciera visitando no pocas veces la tumba de su hermano muerto antes que él. No obstante, peor llevó la relación con su padre. A decir verdad a Van Gogh, su nombre no le gustaba si bien su apellido paterno bastante menos. A fecha de hoy, es patente que jamás Van Gogh consintió una sola obra llevase estampado su apellido, el de su padre. Siempre firmó como Vincent y nada más. Y es que a su progenitor le tuvo siempre mucho respeto, pero jamás lo quiso. Ni su padre a Vincent.

          Si bien el padre dejaba bastante que desear para con su hijo, Van Gogh siempre encontró el cariño de su madre y hermanos. La información sobre la vida y obra de Van Gogh es completamente fidedigna y siendo un enfermo mental grave puede que no haya mejor testimonio ni retrospectiva de su vivir que las 821 cartas que Vincent escribió a su fiel hermano Theo y que todavía se conservan. En perfecta connivencia siempre, siempre le confió sus más oscuras y preclaras experiencias vitales.


  Van Gogh de pequeño fue un niño reconcentrado y triste. Un fiel reflejo del padre que tenía en casa. Aburrido e inapetente solo encontró refugio en la escritura. Ante tal cuadro conductual sus profesores le recomendaron no dedicarse al arte. Un error tan supino tal que si yo ahora les dijese a Jesús de Nazareth o a Mahoma que en materia religiosa nunca llegarían a nada.

       8 de Febrero de 1864 pinta su primer dibujo. Si bien Vincent apuntaba ya a maneras con 11 años su padre no consiente la vocación artística de su hijo y lo confina interno en un colegio para desdicha e infortunio del pobre Vincent.

        Ires y venires, dimes y diretes, pudo más pudo menos definitivamente Vincent Van Gogh logra salir de su reclusión para trabajar con su tío. Señalar que los tres hermanos del padre de Van Gogh eran marchantes de arte, por lo que se instala en la tienda de uno de ellos para la venta de cuadros. Señalar que el negocio no iba nada mal y que su tío tenía otra tienda en París y una más en Londres por lo que decide viajar a Inglaterra para establecerse en esa sucursal y es ahí donde se enamora de una tal Eugenia con magros resultados. Llegados a este punto es lícito señalar que Van Gogh a los 28 años no conocía, no sabía nada de los placeres del sexo y era un inexperto en tales lides. Por lo que decide trasladarse para probar suerte a la tienda de París de la cual es despedido para acto seguido dedicarse a la venta de libros en una librería parisina.

     
Decir que Van Gogh estaba harto de ventas. Las ventas nunca fueron lo suyo. Se preguntaba como había idiotas que se gastaban el dinero en lamentables obras de arte y libros absurdos. Ante tal vacío existencial se vuelve un furibundo religioso. En esencia, un fanático de la Biblia. A estas alturas del relato observaréis que Van Gogh saltaba de un extremo a otro como por ensalmo. De aquella, se interesa por la vida de los mineros holandeses de Borinage y comienza su etapa de prédica del Evangelio y del Socialismo Humanitario en un considerando que solo aquellos mineros llevaban la figura de Dios en su cotidiano esfuerzo. No solo se centraría en los mineros sino también en los campesinos reparando en la agricultura y la ganadería como única forma de vida rayano con el arte del Supremo Creador. Es este el básico momento donde Van Gogh inicia su periplo particular por el arte. Abandonando y al cabo de 2 años su prédica del Evangelio por no sentirse a gusto entre predicadores de pacotilla los cuales y según él enfocaban la realidad con un lenguaje áspero, incapaz de experimentar las emociones humanas desdeñando la labor de Pablo de Tarso. Así las cosas, Van Gogh tampoco sintió acomodo en la religión y acabó asqueado de la misma abandonando sus estudios teológicos.

       En otro orden de asuntos diré que Van Gogh fue un autodidacta sin cuento. Jamás recibió una sola lección de pintura salvo un cursillo por correspondencia al cual apenas hizo caso. Su experiencia tanto a nivel pictórico, comercial, sentimental como evangélica le llevó a deambular y vivir en 18 sitios distintos como pájaro de mal asiento y a los 27 años decide definitivamente ser pintor para recalar de nuevo en casa de sus padres. Se enamora de una tal Kee no siendo correspondido y por primera vez una mujercilla viuda de 50 años se enamora de Van Gogh siendo no correspondida por el pintor. Su nombre Margot.

     
 Año 1882. Van Gogh recala en La Haya y se enamora de una prostituta, alcoholizada, tirada por la calle, embarazada y madre de una niña de 5 años. Van Gogh se apiada de ella y promete ampararla. Así las cosas le sirve también de modelo para sus obras y la pinta en "The Great Lady". Su nombre, Sien. Os preguntaréis con que emolumentos mantenía esta su fugaz vida. Evidentemente con los de su hermano Theo. Es una época bastante feliz para Van Gogh pero pobre, muy pobre. Acepta no comer a cambio de poder comprar lienzos y pinturas. Por si no fuera poco Sien da a luz y Vincent se queda al mando de la casa y manutención de la misma ya que su novia no puede hacer la calle en ese malogrado estado. En otro orden de asuntos, Sien comienza otra vez a beber, beber y beber por lo que y a consejo de su hermano la abandona no con poco pesar. A estas alturas, Van Gogh ya había contraído la gonorrea y es visitado por sus padres en un sanatorio. Su padre, adusto como siempre le echó en cara sus relaciones con una prostituta y Van Gogh le recrimina tal postura. Su padre le dijo: "Eres como un perro enviado por el demonio con las uñas llenas de mugre" y Van Gogh afirma que si eso piensa de su hijo le dará el gusto de acabar como tal. El fanatismo religioso es lo que tiene. Llega incluso al desdén para con los hijos.

     
A estas alturas del post aclararé que la obra de Van Gogh comprende entre 1880 y 1890. No más. Y que pintó casi 900 cuadros ni más ni menos y 1600 dibujos además de 27 autorretratos más por falta pecuniaria para costearse modelos antes que por narcisismo. Cuentan que pintaba como un loco, sin descanso, como llevado por el demonio y que lloraba de emoción al hacerlo. Expresionista por vocación impresionista sin remedio cuentan que un día los lugareños lo vieron corriendo como un loco para pintar una tormenta. Así las cosas, se dirigió a la costa y allí empezó a pintar presa de la mayor de las agitaciones. A posteriori, y en función de diversos estudios que se hicieron sobre el cuadro se aprecia que el salitre, y la arena habían impregnado a maravilla la obra. Consiguió introducir el mar en el lienzo.

         
 Año 1886. Van Gogh decide trasladarse a París. Allí, no en vano sitaba la bohemia artística de Europa y se instala en Montmartré. Señalar que Montmartré no era el actual sino un barrio a las afueras de París cochambroso, cutre y lleno de menesterosos. Sin embargo era un barrio barato, muy barato. Allí conocerá al para mí mejor artista del XIX Henrie Toulousse Lautrec y a Paul Gauguin. Toulousse, de rancio abolengo, borrachín, pendenciero y muy introducido en la vida tanto bohemia como farandulera de la época le enseña su París borracho como siempre. Van Gogh copia del francés su arte oriental. Allí pasa apuros económicos a maravilla y es que Van Gogh solo logró colocar tres cuadros en
toda su vida, "Viñedo Rojo" comprado por una tal Anne Boch poco antes de la muerte del genio y dos más. Es allí donde se mantiene mientras cobra de su hermano a duras penas, y come en el Café de Agostina Segatori a cambio de sus lienzos y según cuentan de sexo. Agostina acumulaba obras de Van Gogh a cambio de unas pocas dádivas. Lo que Agostina nunca sabría es que cada una de las obras del genial Vincent al fin y a la postre valdrían millones y millones de euros. Una de ellas, su retrato en el café. Pobre, extraordinariamente pobre decide largarse a Arlés, Francia donde inicia la etapa más prolífica de su vida pintando más de 300 cuadros en tan solo 15 meses."Los Girasoles", "La silla de Van Gogh" o "El Viñedo Rojo" son firme muestra de esa estresante época. Era el año 1888, a la sazón, el año en el cual otro artista pero éste del asesinato se enseñoreaba por las calles de Londres. Su nombre, Jack "El Destripador".

   
No contento, pretende crear una comuna donde los más granado de la bohemia artística se diera cita en lo que él denominó como "El Estudio de los Trópicos". Este taller no era sino los más parecido a la "Factory" de Andy Warhol donde uno sabía como entraba pero jamás como salía. Allí acude tan solo un ex agente de bolsa que había abandonado a su familia para dedicarse a la marinería y se había reciclado a pintor, Paul Gauguin. El estudio no es sino una casa con tan solo lo elemental. Como no, de color amarillo, y es que Van Gogh utilizó siempre como nadie ese amarillo ocre nº1, era la denominada popularmente como "La Casa Amarilla". Van Gogh, entusiamado por el advenimiento de Gauguin le pinta incluso un cuadro, "La Habitación de Gauguin" y allí ambos se instalan el día 23 de Octubre de 1888. Pasan las semanas y rápidamente la relación cae en firme decadencia. Diátribas que tornaban en eléctricas discusiones, regadas con alcohol, ajenjo, absentas y más alcohol, acusaciones portentosas y malas educaciones fueron un totum revolotum de insidias que sin duda alguna minaron la relación entrambos llegando al episodio que me ha ocupado en el encabezamiento de este post.

   
 Y es que un mal día, Gauguin deambulaba por la calle y vio como Vincent se le abalanzaba navaja de afeitar en mano. Para más tarde nuestro protagonista refugiarse en su casa y presa de la mayor agitación cortarse un lóbulo de su oreja y envolverlo en un papel con una nota para su meretriz favorita, una tal Rachel la cual sitaba en La Casa de la Tolerancia Nº1. Otros exégetas afirman que hubo una discusión en la casa, Gauguin la abandonó y fue cuando Vincent se cortó el lóbulo. Y la última teoría de dos biógrafos alemanes llamados Rita Wildmans y Hans Kaufmann habiendo estudiado durante 10 años las cartas de Theo radica en que Van Gogh amenazó a Gauguin con la navaja, el francés sacó un estoque y le cortó el lóbulo a Vincent sin querer. Acto seguido hicieron un pacto de silencio y de ahí surgió la automutilación de Vincent Van Gogh como excusa. Sea lo que fuere, la oreja de Van Gogh ha dado pábulo incluso a nombres de grupos de música rock.
       Ese día Paul Gauguin tomó la firme determinación de dormir en un hotel. Era el 23 de Diciembre de 1888. Aún regresó Gauguin con la policía a "La Casa Amarilla" a decir verdad rodeada de guardias y curiosos. Acompañó a la policía hasta la habitación de Vincent el cual dormía como un cesto y les aconsejó lo despertaran sin sobresaltos. Acto seguido, Paul Gauguin, el amigo de Van Gogh huía a París. Van Gogh había entrado en una espiral de demencia de proporciones bíblicas. A decir verdad, sus trastornos ya eran significativos a la tierna edad de 15 años. Pero la mala alimentación, el alcohol, lo duro de la vida y su entorno lo llevaron a un camino sin retorno. A decir verdad, la situación no era nueva. Gauguin en una ocasión sorprendió a Vincent en pleno intento de suicidio bebiendo aguarrás. Casi nada......

       
 En realidad, el diagnóstico de Van Gogh era el siguiente: Epiléptico temporal, esquizofrénico con trastorno bipolar. En otro orden de asuntos, Vincent era un tipo completamente lúcido SOLO cuando pintaba. Nada más. Lejos de la pintura era un auténtico zumbado, por lo que conforme avanzaban sus estados alterados de consciencia pintaba más y más. Era un hombre preso de la pintura por el mero hecho de librarse de la locura. Algo completamente increíble. De hecho, en los últimos 60 días de su vida pintó 70 cuadros. Por añadidura, pensaba que el resto de la gente que lo rodeaba también estaba tan loca como él y así autojustificaba sus acciones.

          Con estos mimbres, es ingresado en un sanatorio tutelado por su hermano Theo, el cual y conociendo de buena tinta a su pariente aconseja al médico le reservara una habitación para que así pudiese pintar y no ocasionar graves problemas.

       

   El 7 de Enero de 1889 sale del sanatorio y es visitado por un tal Paul Signac pintor también y enemigo de Gauguin. Denunciado, vilipendiado y odiado por sus vecinos un día de regreso a "La Casa Amarilla" descubren ambos horrorizados como numerosos lienzos de Vincent han sido rasgados, mancillados y rotos por el populacho, cuestión esta que le afectaría enormemente en el devenir de lo poco que le quedaba de vida. Por lo que presa de una enajenación mental sin cuento es vuelto a ser ingresado esta vez en el internado de Saint Paul de Saint Remi. Allí pinta nada más y nada menos que "Los Girasoles", "Los Lirios" y una obra religiosa "La Resurrección de Lázaro" entre otras más creaciones y entabla amistad con su médico Paul Gachet y su hija Margarita.

     
    Paul Gachet, le ofrece trasladarse a Auvers-sur-Oise una localidad cercana a París y allí decide tutelarlo. Como no, Vincent inicia una etapa más frenética todavía en su producción solo paralela a la paulatina enfermedad mental que le aquejaba. Las consultas a Gachet las paga con cuadros y es que Van Gogh era de natural generoso sin saberlo. En una ocasión pintó el retrato de Paul Gachet. Cuadro que se subastaría a posteriori por más de 82 millones de dólares estableciendo un récord sin paliativos.

     27 de Julio de 1890. Vincent Van Gogh pide prestado un revólver. La excusa, espantar unos pájaros los cuales le molestaban a la hora de pintar un cuadro. Sería su último cuadro con un título que vaticinaba el réquiem final de Vincent y su azarosa vida, "Cuervos sobre Campos de Trigo". Una vez finalizada la obra se pega un tiro en el abdomen y corre malherido a su casa. Entra presa del pánico apoyándose en
una mesa de billar deambulando por el dolor y sube los 17 peldaños que le separan de su habitación para postrarse en su cama entre terribles espasmos. Gachet es avisado y corre a visitar a Van Gogh en compañía de Theo y Margarita. Van Gogh presa de la agitación su único recurso es el tabaco para paliar sus terribles dolores en el abdomen. Creédme que un tiro en el el estómago propicia una muerte lenta y dolorosa. El 29 de Julio de 1890 Vincent Van Gogh abandonaba este mundo en los brazos de su querido hermano Theo, Margarita y su amigo el D.R. Gachet. Su agonía duró dos días, tenía 37 años.

        Y.... qué creéis que hizo Gachet?. Como alma que lleva el diablo corrió al campo, recogió un ramo de girasoles y los puso en la herida de Vincent Van Gogh.


       
 En cuanto a su hermano Theo, su amigo y valedor murió a los seis meses de la muerte de Vincent. Según dicen a raíz de los trastornos mentales que le propiciaban unas piedras en el riñón si bien, y en mi humilde opinión debido a la sífilis la cual produce cuadros de locura. En 1914 Theo fue exhumado y enterrado junto a Van Gogh en el cementerio de Auvers-sur-Oise.

        Y.... esta es queridos amigos la historia del pintor más cotizado de la Historia de la Humanidad. Obviando la pintura clásica y a modo de reflexión sobre la contemporánea señalaré que hubo cuatro genios. Van Gogh, Toulousse Lautrec, Picasso y Dalí. De los 4, Van Gogh fue un pobre diablo.

        Tolousse un individuo de azarosa vida pero que sin duda alguna pasó por este mundo con más alegrías que penas. Era el rey de la noche parisina y las juergas no arrancaban sin su presencia. En esencia, un fiestas.
        Picasso, un comunista convencido que vivía en Francia como un aristócrata rodeado de mujeres el cual nunca pisó España desde los 14 años y que fue director de El Prado sin haber ido allí nunca y por motivos políticos.
        Y finalmente Dalí. Un tipo que se hacía pasar por un loco solo para ocultar su timidez. Tuvo el beneplácito del gobierno del General Franco y una vez muerto supo como nadie dejar en herencia su obra en manos del Estado Español para lamento de Cataluña. De hecho, no hay ni una sola calle en Cataluña que tenga por nombre Salvador Dalí. Y es que el arte es así de caprichoso solo comparado con las vidas de sus artistas.

        A modo de reflexión, en una exposición a Picasso le preguntó una señora:

          -S.R. Picasso me gustan mucho sus cuadros pero no los entiendo...

             Picasso le respondió:

          -Señora, estoy completamente convencido de que a usted en no poco le gustan las gambas y tampoco las entiende....

         
Que Van Gogh era un genio eso no admite la menor duda. Es un pintor rayando las más de las veces una sobrevenida puerilidad y ahí radica su encanto. Transmite paz sin cuento en una variedad cromática magnífica. Puede que sea con mucho el pintor más aceptado por los no entendidos como yo en arte. Si bien, Toulousse Lautrec me gusta más dado su carácter festivo y urbano, Van Gogh también es santo de mi devoción. Así las cosas, un cuadro o te gusta o no te gusta al igual que las gambas. En otro orden de asuntos, los pintores clásicos tales que Velázquez, Zurbarán, El Greco, Goya (también murió como un cencerro), Caravaggio, Delacroix o Louis David estos dos últimos quizá contemporáneos ya que fueron paridos por la Revolución Francesa son más fáciles de entender porque sencillamente eran perfectos.

        Quizá haya que estar loco para pintar como Van Gogh. Lo dudo. Pero sí es cierto que sin su locura no hubiese pintado jamás lo que pintó o cuando menos no hubiese sido tan prolífico. Para él la pintura era lo único que le abstraía hasta el paroxismo. Y quizá sin ella hubiese estado internado de por vida en un manicomio.

        A día de hoy los cientos de bocetos, cuadros y dibujos de Van Gogh se encuentran en el museo Van Gogh de Amsterdam y en colecciones particulares solo, y digo solo para millonarios. Unas pinturas de ricachones que pintó uno de los hombres más miserables y paupérrimos que dio Holanda. Acordaos siempre de su color: Amarillo Ocre Nº1

     Y.... ahora vedlo y leedlo. Toulouse Lautrec de este mi blogg. Para mí el mejor pintor del Contemporáneo:

http://laverdadteharalibre6.blogspot.com.es/2014/05/toulouse-lautrec-un-pequeno-gran-hombre.html

      Y.... "El Loco del pelo rojo". Genialmente interpertada por Kirk Douglas narra las aventuras y desventuras de Van Gogh desde el prisma del rey del musical, otro Vincent. Esta vez Vincent Minelli:
    


     


 


       

         

   

viernes, 8 de mayo de 2015

Lope de Aguirre. Un psicópata en América.



       La Historia de América es la historia de sus prohombres y adelantados. De sus descubridores, anécdotas, descubrimientos, riquezas y pobrezas, muertes, sufrimientos y como no, de sus psicópatas. Para hoy haremos un somero repaso a la historia de un malhechor de la Conquista de América, de un asesino y porqué no, de un psicópata y es que queridos amigos la ralea de nuestros conquistadores fue muchas veces de dudoso proceder. Hablaremos de Lope de Aguirre, "El Loco" Aguirre, "El Tirano Aguirre" o como así le gustaba autodenominarse "El Peregrino" Aguirre. Aquel que se autroplocamó "Príncipe de la Libertad"

     
  El mayor descubrimiento de la Historia de la Humanidad, no fue una medicina, la imprenta, ni tampoco la rueda. Fue sin duda alguna América. Muy discutido en su hallazgo a título anecdótico diré que a América ya habían llegado los vikingos topándose con Alaska. Pero no es menos cierto que el definitivo descubrimiento "oficial" de América fue el 12 de Octubre de 1492 de la mano de Cristobal Colón. Fue el definitivo pistoletazo de salida para la conquista, invasíón y esquilmación de todo un continente. Se calcula que en el Siglo XVI no menos de 5.000.000 de españoles partieron hacia esas tierras imbuidos por la búsqueda de riquezas, fastos y oropeles. La imaginación de Cabeza de Vaca, Vázquez de Coronado y otros muchos más dio lugar a no pocas leyendas tales que Eldorado o las 7 Ciudades de Cíbola todas ellas con avenidas y tejados de oro. Esas fábulas y mitos fueron adalid de todos ellos que expedición tras expedición, aventura tras aventura dieron lugar a un control sistemático de 2/3 de todo el continente entendiéndose como continente tanto América del Norte como del Sur y España por tanto, elevada a dignidad imperial. Eso sí, tierras muchas, oro y plata en cantidades industriales pero no pocas veces fueron a parar al fondo del océano o robado por corsarios de toda ralea. Especialmente ingleses.

         
Lope de Aguirre, castellano a la sazón nacido en Oñate, Guipúzcoa (los vascos eran castellanos) entre los años 1511-1515 fue un hidalgo, no de familia bien pero de buena ascendencia. Hizo en su mocedad pinitos como domador de caballos en Sevilla y en 1534 se enrola en una expedición hacia Cartagena de Indias como raso soldado. Señalar que Lope era un individuo de natural culto. Leer y escribir, lo hacía con notable facilidad cosa bastante extraña para la época. Así las cosas, marcha a Perú y toma partido en la Batalla de las Salinas. Una batalla la cual lo dejaría tullido de un pie y con graves secuelas en las manos debido al estallido de un arcabuz. Señalar que disparar un arcabuz no era baladí. Residuos de pólvora o el mal diseño del mismo hacían que al tirador no pocas veces le estallara tal ingenio del demonio en las manos.

         Por aquel entonces Aguirre ya era hombre díscolo y traidor contumaz sin cuento por lo que se ve envuelto en el turbio asesinato de un gobernador peruano ante lo cual se le sentencia a muerte para ser indultado en el último momento. En el año 1550 con más de 40 años y amnistiado por la ley y la Divina Providencia ya que el 90% de los expedicionarios a las Américas no superaban esa edad se enrola en la ya enésima edición de la búsqueda de Eldorado de la mano de Andrés Hurtado Mendoza a la sazón Virrey de Perú. Señalar que Hurtado de Mendoza fleta tal expedición con lo más granado, lo mejorcito y la créme de la créme de los malhechores de la época. Con 3 bergantines el 26 de septiembre de 1560 al mando del ya veterano Pedro de Ursua acompañado de una fina damisela llamada Inés de Atienza zarpó tal empresa.

     
 Pedro de Ursua, a la sazón comandante de la expedición era hombre de poco empuje. Lento a maravilla, con escasa capacidad de decisión, apodera más de lo debido y con escaso interés en la empresa. Así las cosas, resulta innegable que la tropa se enfada y enoja por lo que decide urdir un complot contra el gerifalte encabezado por Aguirre el cual da muerte. A día de hoy los psicohistoriadores coinciden en que indefectiblemente Ursua poseía el mal de la depresión. Sencillamente, se encerraba en su camarote con su amada y nunca salía del mismo.

        Ante tan inefable acto, Aguirre se hace dueño de la expedición, nombra al petimetre Fernando de Guzmán rey de la misma y de los territorios explorados y así mismo se autoproclama "Maese de Guerra" pasando por voluntad propia a ser el segundo de a bordo y habiéndose asegurado un títere al mando de la correría. Es así como comienza la expedición denominada de "Los Marañones" en honor al río el cual están surcando, el río Marañón. Con estos mimbres y utilizando malas artes entre una soldada quebradiza y voluble elimina a Fernando de Guzmán al cual había manejado a antojo y se proclama nada más y nada menos como Príncipe de la Libertad. Casi nada...

     
Lope de Aguirre, expeditivamente envía varias cartas a Felipe II escritas de su puño y letra en las cuales se declara como enemigo de la corona española, sedicioso, traidor y proscrito con poca pena por ello. Era Mayo de 1561 y los Marañones a fe que harían de las suyas. Bolívar, libertador de Venezuela, siempre tuvo muy a gala estas epístolas de Aguirre. Sencillamente creyó que fue la primera declaración de independencia de un estado sudamericano.

        Desde el Marañon desemboca al Amazonas siguiendo la ruta de Orellana y la tropa poco a poco va enfermando, enajenando y litigando los unos para con los otros, sufriendo los envites de las hordas nativas, sus cerbatanas, lanzas y saetas impregnadas de veneno desde las orillas del Amazonas. Se calcula que de una expedición de 300 marañones más de 130 abandonaron este mundo de tal guisa. Aguirre mal metiendo entre su tropa la va esquilmando sin cuento. Por si  fuera poco asesina a Inés de Atienza, amor eterno de Pedro de Ursua  quedando como única componente femenina del negocio Elvira, hija de Lope de Aguirre de dudoso proceder sobre el origen de su madre.

     
 20 de Julio de 1561. Arriban Isla Margarita, Venezuela. en lo que al fin y a la postre se denominaría como Bahía del Traidor. Aguirre se emplea a fondo con la población nativa cometiendo desmanes sin parangón. Señalar que la población nativa estaba especialmente protegida. De hecho, de una expedición de mil hombres 300 eran españoles, 600 indígenas y 100 esclavos negros los cuales se llevaban siempre la peor parte. Así las cosas, para entonces ya había hecho desembarcar tanto a los nativos como a los negros para evitar males hacia su persona. Se había quedado solo con sus marañones, a la sazón unos 170 y unos barcos cada vez más desatendidos y menos maniobreros.

        La reyerta venezolana se propaga a Nueva Granada, la actual Colombia y la expedición se ve diezmada por la población nativa. Deserciones por doquier se alientan desde la corona española la cual indulta a todo aquel abandone al contumaz Loco Aguirre quedándose solo en compañia de su hija y de unos pocos adláteres. Este grupúsculo de incondicionales se vuelven desafectos hacia su jefe y ante dos miembros de su expedición no duda en asesinar a su hija poniendo así las cosas bien claras sobre lo que es capaz de hacer cosiéndola a puñaladas.
        Ante tamaña afrenta y en el interín, Aguirre con el cuerpo todavía caliente de su hija es llamado al orden por dos marañones apuntando con sus pistolas al tirano el cual no duda en espetar: "NO HAY NACIDO QUE SEA CAPAZ DE ACABAR CONMIGO". Con estos mimbres, un marañón dispara a quemarropa hiriéndole de poca monta. Aguirre, como un poseso comienza a reir, jurar y amenazar. Por lo que el segundo Marañón y esta vez tomando como referencia el fallo del primero dispara a boca de jarro matando a Aguirre el cual todavía alcanzó a exclamar: "ESTA SÍ ES LA BUENA...".

        Y esta es la verdadera historia de Lope de Aguirre. Una vez muerto, fue desmembrado, su cabeza enviada en una jaula a Tocuyo, Venezuela, y el resto del cuerpo arrojado a los perros.

         Se calcula que Aguirre en su proceder mató a 72 personas. Entre ellas dos curas y las dos mencionadas mujeres. A día de hoy no son pocas las procesiones y romerías que salen en Isla Margarita para ahuyentar al espíritu de "El Tirano" Aguirre.

  
  La conquista de las Américas fue la crónica del atropello y la desbandada. De una España herida de muerte en no poco por la expulsión de los judíos lo cual la privó de una sociedad gremial, bancaria e industrial envidiable tuvo que buscarse los garbanzos en lo único que poseía: Un nuevo continente a explorar y una solución fácil y natural, el oro. Porque no nos engañemos, si bien los países protestantes supieron como nadie explotar los recursos que les brindaba América a base de esclavos negros, España optó por el oro y por la plata y poco a poco en su búsqueda fue conquistando y explorando todo el continente. Mi opinión, no en vano se refrenda en que la ciudad más al norte de América, en Alaska se llama Valdez y la más al sur en Argentina la Península de Valdes. Evidentemente ambas exploradas por españoles buscando oro. El oro los volvía locos. Esa suerte y codicia alejó definitivamente a España del trabajo y de la industria dando lugar a una catástrofe de proporciones bíblicas todavía en el parnaso español a diferencia de otros países que sí apostaron por otras vías más sostenibles tirando del esclavismo, a todas luces incluso más ominoso si cabe. Nuestra conquista fue la del pelotazo. En esencia, no pocas veces lo mismo que ahora...

    
En otro orden de asuntos, ya para aquel entonces en la atrasada España poco había que hacer. Como bien he dicho más de 5.000.000 de españoles se hicieron a la mar. Esos españoles sin oficio ni beneficio, en busca de suerte lo eran a la vez de toda ralea. Y es que las autoridades españolas no tuvieron empacho en quitarse desocupados fomentando la exploración de las Américas. Al fin y a la postre, si algo traían, descubrían o conquistaban era bajo patente española. Pero nunca se tuvo en cuenta lo peligroso del negocio. Y de ahí personajes como Aguirre que operaron a su libre albedrío sin la más mínima ética.

       Aguirre fue uno más de esos psicópatas que España mal envió a las Américas en busca de "algo" para quitárselo de encima. Evidentemente no todas la expediciones tuvieron vocación aguirresca. Por ejemplo la "Expedición Malaspina" lo fue científica y geográfica obteniendo positivos resultados y es que gracias a Dios no todo fue oro pero... casi, casi.

      Y.... ahora vedlo y leedlo:


 
"La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre". Narra las peripecias, vidas y milagros de este nuestro psicópata. De la mano siempre del genial Ramón J. Sender.














               Y..... en clave fílmica "Aguirre, la cólera de Dios" de Werner Herzog. Cuenta la aventura del Loco Aguirre, como protagonista el genial Klaus Kinski. Película a mi entender excesivamente lenta es bastante buena si se quiere entender a un Aguirre encolerizado y malo a maravilla. Señalar que el protagonista jamás se despoja de su yelmo ni aún de su coraza. Kinski y a partir de esta película fue sin duda el que ha representado más y más veces la iconografía de Aguirre. Elevando su imagen a personaje de culto.