viernes, 17 de octubre de 2014

Yo, Claudio.




    Volvemos a Roma. La ciudad Eterna, la de las siete colinas. Con un personaje de excepción, con Claudio.

      Corría el año 2009 y más en concreto un 14 de Febrero, día de San Valentín, cuando servidor se encontró en grave tesitura. A la sazón había nacido mi hija y en no poco valorando a diestra y desechando a siniestra tuve que elegir un nombre para ella. Señalar que se barajaron varios pero
me quedé con uno: Claudia. Y es que me encontraba inmerso en el estudio del emperador romano de aquella. Vi la serie, leí el libro y me documenté sobre él. Me gustó tanto su vida que decidí llamar a mi hija, Claudia. Valentina, jamás.

      Así las cosas, 1999 años antes un uno de Agosto venía al mundo otro niño que se llamaría Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico. Hijo de Antonia y de Augusto, sobrino de Tiberio, hermano de Germánico, tío de Calígula y nieto de Livia y Octavio. Y... entre otras cosas padrastro de Nerón. Si, amigos si.... la dinastía Julio-Claudia. Sietemesino. Según su nefasta familia era un aborto de la naturaleza. De tan nefanda apostura gozaba que su abuela Livia no consentía dirigirse a él y lo hacía por carta. Su madre lo ocultó por completo de la vida social romana y Claudio creció y crecío instruyéndose en Historia, Matemáticas y Gramática.

      Señalar que fue un niño de enclenque natural, conforme se fue desarrollando fue medio sordo, cojo, se le caía la baba y el moco, tartamudo, sus tics nerviosos eran frecuentes, se caía innumerables veces debido a su escasa movilidad y para colmo de males poseía una pancreatitis crónica que le producían terribles calambres estomacales. En esencia, ni Hitler tenía peor cuadro. Como anécdota señalar que "Claudio" en latín quiere decir "Cojo". Al igual que "Cesar" palabra que derivó en "Zar" y "Kaiser" quería decir "Cabellera" para un tipo, Julio César que era más calvo que una bola de billar.

       Como ya he señalado, Claudio creció entre libros y escribió unos cuantos de ellos sobre el pueblo cartagines, etrusco y una Historia sobre Roma que no es la de Indro Montanelli, claro. Magistral libro pero del Siglo XX.

      Así las cosas su sobrino Calígula ascendió a emperador y nombró una serie de senadores nuevos. Uno de ellos a "Incitatus", su caballo y otro más a su tío Claudio. Decir que Calígula merece post a parte. En realidad, Calígula se reía de su tío. Era su juglar particular, su payaso, su clown, su mofa y befa y es que el de las sandalias pequeñas (Calígula viene de "caligae" que era el diminutivo de la sandalia romana) estaba completamente loco y así lo hizo senador, para reírse de él en el Senado. Lo que nunca supo Calígula es que haciendo Senador a Claudio lo estaba librando de una muerte segura. SPQR "Senatus Populus Que Romanus". El Senado y el Pueblo de Roma. Claudio, senador.

       Calígula, ominosamente asesinado y si mal no recuerdo duró 5 años, no dejó títere con cabeza. No será en este momento el cual exponga sus lamentables ocurrencias entre las cuales destacaron montar un prostíbulo con las mujeres de sus senadores. Pero hete aquí que aquel 24 de Enero del año 41 cae Calígula. La guardia pretoriana, y según expone Suetonio buscó un sustituto. Señalar que los pretorianos eran de natural republicanos y para reírse de la imperial Roma eligieron a un tonto escondido tras unas cortinas. Ese era y fue Claudio. Lo llevaron en volandas y le colocaron la corona imperial. Es aquí cuando empieza, en esencia la historia del hombre más poderoso del entonces mundo conocido: Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico, a la sazón el único miembro masculino de la dinastía que quedaba vivo y que su futuro andaba completamente comprometido porque decían era tonto.

       Como prólogo a su mandato, compró a los pretorianos. Les subió el sueldo previo negocio con el Senado en un total de 15000 sestercios. Toda una fortuna. Decir que la guardia pretoriana era la élite de Roma. Se calcula que había 10.000 pretorianos contra 1000 policías en la Ciudad Eterna. El Senado, harto de la dichosa dinastía también estaba en contra de Claudio. Así las cosas, Claudio inició una serie de campañas militares que darían fasto y oropel a una diezmada Roma en esas lides debido a la incompetencia del psicópata Calígula. Britania tan rica en minerales, Tracia, Mauritania, Judea después de la muerte de Herodes El Grande fueron conquistadas. En el caso de Britania con tan solo 4 legiones (unos 24.000 hombres). También reforzó en no poco las fronteras con Germania por si las moscas. Y.... más de 100 kilómetros de acueductos también dieron fe de su legado social. Sin agua corriente el Imperio Romano no servía para nada.

       Trabajador insaciable llegó a promulgar 20 edictos diarios entre los cuales figuraba uno el cual autorizaba bajo buena costumbre el eructar en mitad de las comidas.

        En lo religioso denostó por completo el druidismo y la superchería, rechazó por completo la deidad de los emperadores y él mismo rehusó ostentar el título de emperador por prudencia. Ya que con ese golpe audaz e inesperado alejaría por completo una quiebra del sistema entre los partidarios del Senado debatidos en una república y un imperio evitando así una guerra civil. Hay que considerar que una vez muerto un emperador pasaba a ser dios. Excesivamente tolerante tuvo a bien asumir a los judíos a la vez que a los cultos externos, persiguió a astrólogos y magos por considerarlos embaucadores a la sazón y sus costumbres sexuales no eran para nada estridentes, si bien su afición al sexo fue más que latente.

        Y es aquí, amigos cuando por culpa de una mujer fenece un imperio. Mesalina, se llamaba. Casquivana, adúltera, lujuriosa, díscola. Imposible de domar. Se casó con ella y fue un cúmulo de desastres. Cuentan que Mesalina rivalizaba con las mejores putas de Roma. Hasta que punto llegó su loco empeño en tales lides que convocó un concurso entre ellas y ella. Hasta con 25 hombres llegó a yacer en tan solo 24 horas. Ganando el premio a la más fogosa de todas. Claudio, poco a poco y en un principio ajeno a estas costumbres se hacía el sordo (se hacía el sordo para lo que quería....). Pero cual no fue su sorpresa cuando se enteró de que Mesalina se había casado en secreto con un miembro de la guardia pretoriana llamado Cayo Sicilio. Claudio mandó ejecutar a los dos. En el caso de Mesalina de malas formas. Sencillamente la arrancaron de los brazos de su madre y varios gladior hispaniensis, con esa espada corta romana española la asesinó ahí mismo la guardia pretoriana. Fue la decadencia de Claudio. Triste, deprimido y abatido por el acto de su mujer y su venganza se casó con Agripina, ansiosa de poder.

        Agripina, no era lasciva, pero sí ambiciosa. A mi entender, aún peor defecto. Agripina tenía un hijo, Nerón. Y un acólito, Jenofonte. Nerón, amigo de las artes era un torpe en las mismas, se creía un gran músico y actor y logró gracias a las malas artes de su madre que Claudio autorizara la sucesión de su persona en él. Denostando a su hijo, Británico y desheredándolo del trono de Roma. Todo un dislate. Agripina, no contenta con ello observó las costumbres culinarias de Claudio y un mal día intoxicó a Claudio de Amanita Faloides. Así las cosas, un Octubre del año 54 moría Claudio entre horribles sufrimientos. Su reinado había durado 13 años, tenía 64 primaveras, como Anibal cuando murió. 13 años de gloria para Roma y que por añadidura Nerón se encargaría de tirar por los suelos. Jenofonte y Agripina se cargaron al emperador.

        Séneca, desmiente el envenenamiento por parte de Agripina, pero sí es cierto que diversos historiadores de la época, dan por hecho que fue así. Yo, me lo creo. Lo que no me creo es que Lucrecia Borgia envenenara a nadie, bajo mi humilde opinión habría que rehabilitarla en ese sentido.

        Como conclusión, diré que Claudio fue un superviviente con un prefijo: "Imp-". Imp-erfecto, luego Imp-erator. El Emperador que siempre necesitó Roma. El Rey que siempre necesitará un país y tal y como corren los tiempos el presidente que necesitaría España. Resuelto, culto e inteligente nunca dudó ponerse al mando de sus legiones tal que Octavio Augusto o Marco Aurelio (Calígula nunca conquistó ni una maceta) .Magnífico para mí, fue un ser imperfecto en lo físico pero válido en lo intelectual. Sobornó, es cierto. Pero para ganarse el favor de su imperio y siempre beneficiando a Roma, luego al vulgo. Señalar que creció siempre sin el afecto de su familia real, en su madurez tampoco tuvo ningún afecto de nadie. Personalmente pienso que nadie lo quiso realmente pero a pesar de ello supo hacerse a sí mismo a base de decisiones personales y éxitos rotundos, todos ellos frutos de su propia cosecha. Porque trabajador lo fue mucho. Solo tuvo un fallo: Su legado. Su hijastro. Todo un sinvergüenza, Nerón y es que el dicho popular dice que tiran más dos tetas que dos carretas.

         Las cenizas de Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico fueron a descansar al mausoleo de Augusto y...... finalmente y en contra de su voluntad vital se le hizo, como no, dios.

      P.D.: Dedicado especialmente a mi hija Claudia a la tierna edad de 5 años. Para que un día, de mayor pueda leer y saber porque su padre decidió llamarla Claudia. Así como a mi hijo Alejandro lo llamé tal por el mayor conquistador de la Historia de la Humanidad si exceptuamos a Genghis Khan. Y es que 35.000.000. de kilómetros cuadrados no los conquista un tonto. Ese fue Alejandro Magno y esta es la historia de Tiberio Claudio.


       Y.... ahora vedlo y leedlo. Sin duda alguna, "Yo, Claudio". Tanto en su vertiente literaria como en celuloide. Sobre todo y ante todo, la serie de los 70´. El libro del año 34´ casi que lo paso por alto. Con la serie, sobra material. Mucho caldo. Increíble. Y.... como con cuatro mamparos, dos túnicas y grandísimos actores se hace una obra de arte para nada alejada del rigor histórico. Resaltar a Derek Jakobi como Claudio y John Hurt como Calígula. A título anecdótico cuando la BBC decidió televisarla en España los títulos de crédito salían precedidos por una serpiente. Era entonces cuando me iba a la cama. Tenía miedo de la serpiente.





      Y para el que tenga arrestos, "Calígula". La superproducción más prohibida, rezaba la subtitulación. Violenta, desagradable hasta el extremo y pornográfica. No tiene límites. Pero a estas alturas........ a nadie le sorprendería. No sale nada sobre Claudio pero es necesario entender a Calígula para comprender a Claudio.