viernes, 24 de octubre de 2014

Marie Curie.




      Tras cerca de 70 posts ha llegado la hora de hacerle definitivamente uno a una mujer. Y es que la cosa no es para menos. Señalar que la mujer en no poco ha sabido como nadie adaptarse a los tiempos y por añadidura ha sido y son testigo de excepción mudo del devenir del hombre. Varios hechos palmarios denotan el excesivo atraso del Ser Humano. Por citar varios ejemplos y sin ánimo de ser exhaustivo, la quema de la Biblioteca de Alejandría, la mala difusión de la cultura por parte de la Iglesia Católica aunque sí su preservación y mecenazgo y otro que es definitivo, la más que postrera incorporación de la mujer al mundo de la ciencia siendo las más de las veces relegada a figura decorativa por parte de una sociedad imperada y mandada por hombres. Así las cosas Marie Curie también estuvo coartada en cierto modo por esa sociedad si bien al fin y a la postre le daría la razón. Vamos pues con ella. Marie Curie.


        Tiempos convulsos en Polonia. Y es que Polonia ha sido siempre un país completamente diezmado, masacrado, fagocitado y hundido. Pocos paises han llegado a las cotas de padecer que la malograda Polonia. Esta vez el escenario será el Zarato de Polonia. Y es que Polonia se constituía en aquellos años como un apéndice de la Santa Madre Rusia de los zares donde un frío 7 de Noviembre venía al mundo Maria Sklodowska en el seno de una familia, a la sazón excesivamente culta pero sin nada que llevarse a la boca. Porque sí, amigos míos. La cultura de natural ha ido íntimamente ligada a pobreza sin cuento. Dar todo, a cambio de nada.... Hija de un profesor de Matemáticas y de Física por parte de padre y de una profesora de música, el matrimonio tendría cinco hijos. La madre de Marie abandonaría muy pronto a su hija. Víctima de la tuberculosis y sabedora de su capacidad de contagio nunca quiso abrazar ni besar a sus hijos. Que mayor castigo hay para una madre que el no poder abrazar a sus hijos?. Murió cuando Maria tenía tan solo 14 años.

         Que decir de la Rusia zarista?. Pues lo de siempre, la incompetencia y el desprecio supino hacia todas aquellas provincias que constituían su imperio. Evidentemente, la mujer tenía prohibido el acceso a la universidad y así las cosas Maria comenzó ya a leer a la edad temprana de 4 años para a posteriori graduarse. Hay que decir, que en Varsovia había lo que se llamaba universidades volantes. Esto eran clases clandestinas en pisos, locales que el zar perseguía con avidez. Su vocación era la de difundir la cultura pero evidentemente sin la obtención de título alguno que reportase el conocimiento de una mujer.

      Y es aquí donde comienza nuestra historia. En una familia carente de recursos, Bronia hermana de Maria hace el petate y emigra a París a estudiar medicina. Abandona por completo a la familia prometiendo a Maria que en el momento finalice sus estudios financiará a su incipiente hermana ávida de saber. Y... así fue. Bronia, acaba su licenciatura en medicina, se casa y Maria acude a París.

       Hay que señalar que Maria acudió con lo puesto menos un botón. Sin nada. Pasó calamidades, hambre, toda su asignación de tres francos diarios se la gastaba en libros sacrificando los placeres mundanos de la época. Véase el alimento y el carbón y que sufrió malnutrición llegando a cuadros anémicos. Pero la suerte está echada y logra matricularse en la prestigiosa universidad de la Sorbona.

       Corría el año 1893 cuando en tan solo 3 años se licencia como no, en Físicas siendo la número uno de su promoción y como tampoco tenía otra cosa que hacer al año siguiente lo hace en Matemáticas sacándose la carrera en tan solo un año llegando a ser la número dos de su promoción. Así las cosas en 4 años dos carreras, no está nada mal. Es en esta época cuando se enamora de Pierre Curie, un paupérrimo y menesteroso profesor de Física y que con el cual se casa el 26 de Julio de 1895. Más pobres que las ratas, con los pocos francos obtenidos de tan científico enlace se compraron unas bicicletas y en sus horas de asueto recorrieron la campiña francesa.

        Y esto es muy, muy importante en el devenir de Marie Curie. Ya no se hablaría durante muchos años ni de Pierre ni de Maria. Se hablaría del matrimonio Curie y el nombre de Maria sería afrancesado por el de Marie, Marie Curie. Su amor fue inminentemente intelectual y como ocurre las más de las veces Marie se convertiría en una heroína a la sombra de su marido al cual ayudaría en su taller de física. Supeditada a los quehaceres de su marido y también por no perder excesivamente el tiempo, Marie se sacaría su doctorado en Físicas ante el estupor de Pierre, el cual como buen científico y sufragista nato se percató muy bien de las estupendas cualidades de su mujer.

        Nos situamos pues en el año 1896 cuando un tal Henri Becquerel logra descubrir la Radioactividad Natural. Y Marie Curie dedica su tesis doctoral a tal descubrimiento a la vez que embaraza de Irene, su primera hija.

          Es pues cuando Marie se da cuenta de que no solo el Uranio desprende rayos radioactivos sino que la Pechblenda contenía partículas todavía más radioactivas que el Uranio. Por lo que manos a la obra sintetizan fruto de sus experimentos un nuevo compuesto químico hasta entonces ignorado en la tabla periódica de Mendeleiev, el Polonio. Recibiendo ese nombre en honor a su país de orígen. Señalar que fue el primer elemento químico denominado así por razones políticas. Fruto de los residuos y de la manipulación de 8 toneladas de Pechblenda aislan otro elemento más de la tabla periódica, el Radio. Tuvieron que manipular 8 toneladas del citado material para obtener un gramo de Radio puro. El matrimonio intuía lo peor. Están cansados, muy cansados. Mucho trabajo, quemaduras en las manos, llagas, vestidos agujereados y es que la manipulación de tales elementos es letal. Empiezan a pensar que sus pesquisas son completamente dañinas de natural y a Pierre se le ocurre abandonar sus experimentos y patentar los descubrimientos ante una rotunda negativa de Marie Curie la cual resolutivamente abogó por donarlos a la Humanidad y... como no, seguir trabajando.

        Os habeis roto un brazo, una pierna o una mano alguna vez???. En caso afirmativo sabed que gracias al matrimonio Curie vuestro diagnóstico fue acertado gracias a la máquina de rayos x. Señalar que también el matrimonio intuía que el Radio podría ser un magnífico invento para paliar el cáncer, como así luego se constató.

       E.E.U.U. fue el gran padrino del matrimonio y se les concede el Premio Nobel de Físicas con una dotación de 15.000 dólares parte de los cuales fueron invertidos por parte del matrimonio en más y más experimentos y en la compra de una bañera.

        Pierre a estas alturas ya es todo un catedrático de la Sorbona y Marie daría a luz a su segunda hija.

         Pero la dicha le fue esquiva al matrimonio Curie y un mal día, el 19 de Abril de 1906 Pierre fue atropellado por un coche de caballos falleciendo en el acto. Desde aquel malogrado día nuestra protagonista sería llamada "la mujer de negro", siempre, siempre iría vestida de luto en honor a su marido. Jamás se lo quitaría. El gobierno francés otorgó una pensión vitalicia a Marie, la cual rechazó ya que según sus postulados seguía pudiendo trabajar. Lo que sí no denegó Marie fue ocupar la cátedra de su marido en la universidad de la Sorbona. Es aquí donde se produce un hecho histórico. 650 años después de la creación de la prestigiosa universidad Marie Curie será la primera mujer en ocupar una cátedra. Su discurso de investidura lo haría retomando las últimas palabras de su marido el día que lo hicieron catedrático.

         A pesar de la falta de su marido la Curie siguió trabajando con mayor avidez si cabe y consigue un gramo de Radio metálico en 1910. A resultas de ello obtiene su segundo Premio Nobel pero esta vez de Química.

         Así, y sin paliativos observad y haced una sinopsis mental de sus logros, a saber: 2 carreras en 4 años -Física y Matemáticas- siendo la número uno y número dos de las promociones. Primera mujer del mundo en ostentar una cátedra y dos premios nobeles. Todo ello sin sacar un duro y donando sus descubrimientos a la ciencia sin consentir patentarlos. Por si esto fuera poco dominaba el polaco, el ruso, el francés, el alemán y el inglés. Evidentemente, la mujer no es tonta.

         Estalla la Primera Guerra Mundial, esa guerra que prometía ser el ocaso de todas las guerras y que no fue sino antesala de otra peor, la Segunda Guerra Mundial. Y a Marie Curie se le ocurre instruir a 200 radiólogos para con ambulancias acudir al frente y hacer placas de Rayos X. Ni que decir tiene que fueron todas ellas mujeres. Las 200 primeras radiólogas de la Historia. Y Marie, al frente de su ambulancia siempre, siempre vestida de negro. "Le pettite Curie" le llamaban a su ambulancia.

         Y es aquí donde E.E.U.U. y después de la guerra le hace un homenaje a Marie Curie. Ella que lo había donado todo, absolutamente todo después de un acto de investidura se le regala un gramo de Radio puro, el cual antes ella había donado anteriormente y que a su vez ella volvería a donar al instituto del Radio de Varsovia. A estas alturas su primogénita Irene ya se había incorporado al mundo de la ciencia de la mano de su madre.

        Pero queridos amigos de este nuestro blogg, la historia de Marie Curie tenía obligatoriamente que tocar a su fin. Un 4 de Julio del año 1934 su médula espinal no pudo más y murió de leucemia no sin antes haberse quedado ciega. Fue el desenlace natural de la manipulación de la radioactividad. Sencillamente su descubrimiento la mató pero al fin y a la postre salvaría millones y millones de vidas gracias a su trabajo, abnegado esfuerzo, dedicación, sacrificio y muerte.

        Por añadidura y por si fuera poco, no tocaría a fin su epílogo. Su hija Irene y en colaboración con su marido también sería premio Nobel por el descubrimiento de la radioactividad artificial. El Nobel de Física y Química.

         La vida, el sueño, la dedicación, el trabajo de Marie Curie no es sino la antesala de millones y millones de científicas de todo el mundo en su quehacer diario las más de las veces pidiendo poco o nada a cambio.
          Hay una frase lapidaria que reza: "Lo conseguimos gracias a que nos subimos a hombros de gigantes".

 Estas mujeres de una u otra índole científica siempre pensaron que su adalid fue Marie Curie y como no, utilizaron sus hombros de mujer gigante al igual que la Curie fue elevada al cielo gracias al patrocinio de Becquerel, el cual siempre, siempre la apoyó al igual que lo hizo su marido. Hoy en día se critica muy mucho las partidas presupuestarias para la investigación y en no poco los que critican tienen toda la razón ya que la investigación científica se ha vuelto completamente exigente. Ya no hay científicos locos tales que Einstein o Demócrito de Abdera que un día dando un paseo por el campo logró llegar a la conclusión de que la materia está compuesta por unas partículas invisibles e indivisibles llamadas átomos y acertó solo con la mente y sin la ayuda de un microscopio. O Eratóstenes que logró calcular la circunferencia de la Tierra con ayuda de un palo, el sol y la sombra que producía la roma estaca a una determinada hora. Sencillamente estos gigantes han sido sustituidos por equipos de trabajo, los cuales sin dejar de ser gigantes cada día descubren una cosa nueva y en no pequeña medida tales equipos están integrados por mujeres como aquellas pioneras radiólogas que la Curie logró formar.

          A estas alturas del post, que duda cabe que Marie Curie y en mi humilde opinión fue la mujer más importante que dio la Humanidad. Tremendamente agnóstica solo creyó en sí misma. Nunca en dioses, castas, holganzas ni molicies. Nació para ello y punto. Para ello y para los demás. Y siempre tuvo muy, muy claro lo que quería en esta vida al margen de premios, reconocimientos, medallas u homenajes. Estoy completamente convencido de que a ella este post que sirve de homenaje a su persona se la traería al pairo. Y es que siendo la más grande, que duda cabe fue la más humilde y la que mejor lo hizo. Enfermiza trabajadora en estos momentos estará sentada a la diestra de los más grandes. Con aquellos a los que se subió a sus hombros y los que se subieron en los suyos. Pasteur, Fleming, Einstein, Demócrito, Hyapathya de Alejandría, Avicena, Averroes, Galeno, Servet, Ramón y Cajal, Newton, Galileo, Kepler, Copérnico, Paracelso o los cordobeses Séneca y Maimónides son dignos iguales a ella si bien la inmensa mayoría fueron hombres.

       Hoy en día sus restos junto con los de Pierre descansan en el panteón de hombres ilustres de París desde 1995.