viernes, 23 de enero de 2015

Iván "el Terrible". Su historia, y el Mercurio.



      Para hoy vamos a analizar la vida de un personaje que comandó los designios de la Santa Madre Rusia durante más de 50 años. Así las cosas independientemente de narrar su ominosa historia tendréis que contrastar su triste enfermedad y como la ignorancia es sin duda el mal que las más de las veces nos asola en el devenir de nuestras vidas. Iván fue terrible sin duda, pero no es menos cierto que esta terribilidad tiene su explicación médica. Vamos con la historia de Iván Vasilevich primer Zar de la Santa Madre Rusia. Y aquel que tuvo el detalle de iniciar una dinastía que tendría su canto de cisne en la Revolución Bolchevique, la dinastía Romanov.

        Corría el año 1530 y más en concreto un 28 de Agosto cuando vendría al  mundo un niño el cual nacería con dos dientes. Señalar en lo anecdótico que el primero de los Romanov tardaría más de 50 años en desarrollar toda su dentición a pesar de ello. Decir, que Rusia no era lo que es ahora y es que el devenir de la Santa Madre Rusia ha pasado por muchas fases en cuanto a territorio se refiere. Y... por lo visto lo sigue haciendo. A las recientes consecuencias me refiero con otro zar, Vladimir Putin y Ucrania. Y es que queridos amigos en el Siglo XVI Rusia acaparaba un considerable territorio el equivalente a España, Italia, Inglaterra y Francia, un total de 1.700.000 kilómetros cuadrados enseñoreaban ese terruño pero muy lejos de lo que es ahora. Las malas lenguas no tuvieron empacho en afirmar, que un diente de Iván mordería el kanato, el sempiterno kanato de Kazán para con el segundo diente morder y fagocitar Rusia entera.

        De linaje Varego "Rurik" y descendiente de vikingos estos fueron a la sazón denominados "Rus" y se estipula con estos mimbres que la palabra "Rus" daría nombre a un país denominado Rusia.

         Hermano de un sordomudo al igual que Juán Carlos I de España no iba a heredar el trono pero dado el menoscabo físico de su pariente sí lo hizo. Rusia por aquel entonces era un totum revolutum de conjuras y conspiraciones. En Rusia mandaban 200 familias de boyardos que no eran sino los nobles de la época al uso. Un país dominado en su mayoría por la nobleza y el feudalismo, atrasado sin cuento y en no poco abandonado a la molicie. Sometido a diversas humillaciones boyardas entre las que cuentan el envenenamiento de su madre, Iván juró vengarse de los boyardos y es que en no poco para entonces tales humillaciones dejaron en su psique un odio feroz hacia el ser humano.

           Huérfano de padre y madre, heredado un trono que en realidad no había sido tal como luego explicaré, estuvo asesorado y educado por Macario, el primado de la Iglesia Ortodoxa rusa el cual le indujo en no poco a la cultura a la par que hizo de él un hombre docto. Pero Macario ansiaba hacer de Moscú la tercera Roma (Roma, Constantinopla y Moscú) por lo que empieza a presionar a Iván para que se haga definitivamente con el poder de toda Rusia evidentemente con intereses religiosos en la trastienda, así desplazando a los boyardos para siempre.

          Iván IV fue un individuo contradictorio durante el devenir de toda su vida. Pasó fases completamente lógicas y felices para dar pábulo a otras completamente atroces. Con 12 años se hace Zar pero no penséis que Zar quería decir el rey de Rusia sino que en realidad era una especie de figura política con poder pero en realidad con las manos atadas. Muy al estilo de las monarquías parlamentarias al estilo de las de ahora. Con estos mimbres se autroproclama Zar de todas las rusias. Ya he dicho que Macario pretendía hacer de Moscú una nueva Roma y buscó e indagó una línea de descendencia para su discípulo que lo entroncara con la línea sucesiva de la Antigua Roma. Como no.....la encontró y una vez justificada la milonga, Ivan IV podría ser Zar. Y esto tiene una explicación, a saber:

         De "César", que quiere decir "cabellera" emana la palabra "Zar" y de "Zar", "Káiser". Son esas pequeñas evoluciones nemotécnicas que la Historia nos muestra de vez en cuando, al igual que el título de César (cabellera) lo inventó un hombre calvo llamado Julio César y de esa monarquía, la Julio-Claudia surgió un hombre cojo llamado Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico. El Claudio de la serie de televisión. Y es que Claudio quiere decir: Cojo. Paradójicamente, Claudio desarrolló a lo largo de su vida una incipiente cojera. Casualidades.

        Al margen de diversas aclaraciones nemotécnicas, Iván se autocoronó Zar en Enero de 1547. Fue hijo, nieto y biznieto de zares pero ninguno, insisto ninguno de sus antecesores consintieron coronarse como tales. Hasta ahí llegaba el poder boyardo. Solo se les llamaba zares por tradición estírpica, nada más. A partir de Iván IV y su coronación fue cuando en realidad comenzó un linaje real, ergo, el poder. Iván había creado pues una dinastía regia, la de los zares. A partir de entonces el Zar sería el rey de todas las rusias. Un rey, en este caso practicamente sin tierra ya que la tierra era depositaria de los ya mencionados nobles o boyardos.

        Hombre fogoso donde los haya (es bueno ser rey) se casó con 7 damiselas. Pero ninguna como Anastasia Romanov. Señalar que no os bailen las fechas. Anastasia Romanov perteneciente al reino que yo defino de OTMA (Olga, Tatiana, Masha y Anastasia) fueron las hijas de Nicolas II el último Romanov asesinado con toda su familia por los bolcheviques. La Anastasia de Iván fue la primera Anastasia Romanov. La otra, una casualidad nomanclatúrica. De su primer matrimonio solo obtuvo estabilidad y cordura. Bajó impuestos, mecenó, toleró e impulsó pero la enfermedad hizo mella en su persona y al poco hace jurar e impone que los boyardos rindan pleitesía y juren fidelidad a su hijo legítimo Dimitri negándose así las cosas los boyardos. Ante tamaña desobediencia, inicia una serie de campañas militares hacia los kanatos de Kazán, Crimea, Astracán y Libonia a la sazón feudos boyardos, proclamando una leva forzosa e iniciando una campaña militar que en el cuarto caso (Libonia, lo que se conoció como Albania) duraría más de 25 años.

          Iván, consciente de la victoria en Kazán proyectó la Catedral de San Basilio, en frente del Kremlin que en ruso quiere decir "fortaleza". Solo que ordenó que al arquitecto lo dejarán ciego para que no pudiese levantar jamás tamaña obra de arte. Y..... recordad amigos de mi generación que el famoso juego Tetris se basa en mucho en esa catedral.

   Creó la Guardia Negra, antecesora de las SS hitlerianas siempre vestidos de negro montados en caballos atezados. Una especie de guardia pretoriana hacia su persona. Pero inteligente como él solo, en sus cortos periodos de lucidez decide dar un golpe de estado a sí mismo. Retirándose del poder y declarando sus intenciones ante la Duma Iván osa caminar por cuerda floja. Así las cosas y en su retiro urde un plan bastante sencillo. Manda una carta a los boyardos acusándoles de las más terribles perversiones y a la par hace lo mismo con el pueblo llano, el cual y dicho sea de paso no se enteraba de nada de su situación feudal para con sus nobles. Su misiva sería leída en las plazas públicas de todos pueblos y ciudades rusas. Y es que queridos amigos, los siervos por regla general nunca nos enteramos de nada so pena alguien lo explique a las claras. A las pruebas me remito en los tiempos actuales. Una masa enardecida de campesinos, gremios y obreros se declararon en contra de la boyardía y vieron la salida a todos sus males en un Iván el cual regresaría al poder en loor de multitudes asegurándose así la fidelidad del pueblo llano. Un estilo a Pablo Iglesias y Podemos. Disparate supino.

  Año 1560, muere Anastasia Romanov y su hijo. Año 1563, muere Macario su mentor, e Iván queda abatido, consternado y se vuelve un ser completamente terrible, de ahí su seudónimo. Una de sus magnas aficiones era tirar perros por las ventanas del Kremlin. Los tiraba y disfrutaba como se estrellaban contra el suelo. En una discusión con su hijo Iván Ivanov sacó un bastón acabado en punta y lo mató de un bastonazo. Muy apesadumbrado por su momento de cólera diré que este lamentable episodio lo arrastró malamente durante toda su vida. Se sintió un monstruo.

         Así las cosas y apoyado por la plebe una tercera parte de Rusia ya es suya. Y es cuando empieza una suerte de campañas militares a cual más esperpéntica. Decir que las actuales lindes de Rusia son practicamente las de Iván "el Terrible" ya que se anexionó Siberia. Una Siberia que conquistó con 840 miserables cosacos. Lo de la miserabilidad cosaca es tan solo un pequeño adjetivo en torno a una cifra ya que eran los mejores jinetes del mundo (siguen siéndolo) los cuales excepcionalmente bien armados y con poca o nada compasión fueron sometiendo y conquistando a uña de caballo toda aldea, habitante, perro y árbol se pusiese entre ellos. Y es que lo que conquistaban eran miserables aldeas donde no había ni una sola lanza para defenderse. Gente de bien que vivía de la agricultura de subsistencia y sometida a los rigores del frío, viento, hambre, calamidades, enfermedades y ahora del miedo.

   
   Por si no fuera poco Iván que de natural fue siempre cobarde huye en desbandada a Inglaterra para acogerse a la protección de la reina de los mares. La Reina Victoria, a la cual años ha, le había propuesto incluso matrimonio. Y es que en Moscú las cosas se estaban poniendo muy feas. Los tártaros en Crimea se rebelan y llegan a Moscú prendiéndola fuego cual pira vikinga. Resultado de la operación tártara: 60.000 muertos directos entre ellos hombres, mujeres y niños como siempre, y de hambre cerca de 1.000.000 de moscovitas. Pero así las cosas la Guardia Negra replegada contraataca y recupera la ciudad ante la incredulidad de Iván el cual regresa a Moscú. La Guardia Negra era completamente adicta a Iván. Habían jurado fidelidad anteponiendo sus vidas a Iván IV.

         Episodios tales como el de Novgorov fueron de especial relevancia en la figura de Iván el Terrible y es que según cuentan las crónicas más de 30.000 personas hombres, mujeres y niños hallaron la muerte a manos de la Guardia Negra de Iván IV "el Terrible". Violencia sin cuento, impío sin límites Ivan IV conquistó Rusia a sangre y fuego.

         Pero es aquí donde acaba nuestra historia como comienza. 18 de Marzo de 1584 Iván víctima de un tremendo sopor el cual arrastraba seriamente desde hacía dos años fenece. Y es que queridos amigos de este nuestro blogg no mentiré si digo que todo, absolutamente todo en esta vida tiene su explicación. Iván IV "el Terrible" era un adicto al Mercurio y es que para la época y con todo el decálogo de enfermedades venéreas que arrastraba Iván el único remedio galeno que había era el Mercurio. Un embuste a todas luces.

  Mercurio. Sí, como lo leéis. El Mercurio. Iván padecía de un mal endémico para la época, el de la sífilis y era muy común suministrar mercurio (HG en la tabla periódica de Mendeleiev) a los sifilíticos. El Mercurio, en el momento que entra en el torrente sanguíneo produce estados alterados de consciencia y así pasó toda su vida Iván. Desde la alegría más algazarosa hasta la tristeza más amarga. Ora piadoso, ora asesino. Eso mezclado con su devenir familiar, político y económico hizo de él un psicópata sin cuento. Sin cortapisas diré que en postreros años su cadáver fue exhumado y entre los huesos aparecieron cantidades de Mercurio suficientes como para rellenar varios termómetros. Recordad que el Mercurio es un metal y como tal nunca se elimina una vez entrado en el torrente sanguíneo. Calígula tenía tremendos calambres estomacales pero bebía diamantes y perlas disueltas en vino..... Es cierto. No miento, pero algún día haré un post sobre este personaje de la dinastía Julio-Claudia quizá incluso más terrible que Iván solo que no duró 50 años, solo 5. Y es que urgía cargárselo como fuera, so pena se ventilara él solito el Imperio Romano que lo vio nacer.

        Iván IV el terrible. Héroe, villano, asesino.... está claro que no fue un alma caritativa y llevó la máxima de Maquiavelo a supina expresión. Aquella que decía "El fin justifica los medios". Pero no es menos cierto que supo como nadie consolidar un imperio porque queridos amigos si la Santa Madre Rusia es lo que es fue gracias a Iván IV "el Terrible" un personaje con muchas, muchas sombras. Así las cosas no cerraré su historia sin una pregunta reflexiva a todas luces. Nadie sabe quien lanzó la bomba atómica. Preguntas por ahí y unos dicen Eisenhower, otros JFK, Johnson y los más Roosevelt. Por ahí van los tiros... pero no. La lanzó Truman. Ha pasado Truman a la Historia del Siglo XX como un asesino?. Pues........ no. Que cada uno saque su conclusión.
     

          Hace años leí un libro que en realidad no se si será cierto pero narraba como había menesterosas que profanaban tumbas en busca de infelices que habían muerto de sífilis o cualquier enfermedad venérea para rescatar el Mercurio de los cuerpos y poderlo volver a vender. El libro se llamaba "Ladrones de Tinta" de Alfonso Mateo Sagasta.

         Iván IV "el Terrible", un personaje más de estos los cuales solemos tratar en este blogg. Calígula de la guisa que ya he descrito, Iván tajo parejo, Hitler vegetariano y abstemio se volvió cocainómano por prescripción médica ya que su médico le introducía cocaína disuelta en agua en los ojos para que estuviese más despierto, Goering morfinómano a maravilla debido a una herida en la Primera Guerra Mundial, JFK le daba a todo, Sir Winston Churchill el mejor político que dio el Siglo XX alcohólico redomado.......... En manos de quiénes estamos????. Que cada uno saque su conclusión. Que hará Pablo Iglesias, Mariano Rajoy, Pedro Sánchez en sus ratos libres?. A saber. Artur Mas y sin ningún genero de dudas el gilipollas, como siempre.

        En fin.... un episodio más de nuestra querida Europa, Europa..... no obstante y al márgen de Ivan aún quedaba por venir otro sátrapa más. Este peor todavía. Su nombre Iosif Stalin o José Acero. Ya que Stalin quiere decir "acero". El resultado, 50.000.000. de muertos en una espiral de terror sin límites.Y es que queridos amigos Hitler tuvo una serie de enemigos íntimos los cuales todos conocemos pero en la Unión Soviética nadie, absolutamente nadie sabía a que atenerse. Y eso es muy, muy peligroso.