sábado, 17 de enero de 2015

Los ultimos días de Hitler. El Bunker.




       Esta es una de las historias, la que hoy voy a narrar que más me he planteado en mi vida. Es una historia de firme decadencia, muerte y destrucción. Una fiesta macabra de sentimientos encontrados, de relaciones cercenadas y como no, de soluciones naturales. Así las cosas si inexorablemente el Tercer Reich tuvo un fin definitivo y un escenario de excepción esos fueron los últimos días de Hitler y Eva Hitler en un bunker anejo a la cancillería del Reich. Fue allí y solo allí donde el nazismo tuvo su canto de cisne en una serie de escenas rayanas lo patético y lo inmoral. Una historia donde se vio lo mejor y lo peor, donde se puso de manifiesto la fidelidad o infidelidad hacia un mundo creado por Adolf Hitler en unos días que inexorablemente no tendrían ya marcha atrás e indefectiblemente cambiaron al mundo. Y es que queridos amigos, la locura que se desató ante el inminente fin del Reich que iba a durar 1000 años y tan solo duró doce tuvo un desenlace dantesco y, como no.... Wagneriano. Vamos pues con el Hundimiento del Tercer Reich.

         Corría el año 1914 y más en concreto un 28 de Junio cuando en una ciudad denominada Sarajevo se producía un regio asesinato, el del heredero de la Corona Austrohúngara Archiduque Francisco Fernando de un disparo. Corría el año 1945 y más en concreto un 30 de Abril cuando en un bunker de una Cancillería en Berlín se producía otro disparo, el cual propició el suicidio de Adolf Hitler. Así las cosas y sin ánimo de ser exhaustivo esos dos disparos entre los cuales dista un espectro de tiempo de tan solo 30 años han sido y posiblemente serán los más importantes de la Historia de la Humanidad. Dos disparos que propiciarían dos Guerras Mundiales, dos disparos que cambiarían por completo el panorama mundial tal y como hasta entonces se conocía y dos disparos entre los cuales morirían más de 60.000.000 de personas. En lo anecdótico me referiré que las marcas de ambos revólveres fueron Browning para el primer tiro y Walther PPK con las inciales AH, respectivamente para el segundo disparo.

           Procedente de Rastembourgh, Prusia Oriental llega a Berlin un nuevo inquilino el 16 de Enero de 1945. Ese forastero será como no, Adolfo Hitler. Ante el cariz que están tomando los acontecimientos en el este, decide desplazarse a la ciudad que tantas veces le aclamó y se acomoda no en el bunker pero si en la cancillería del Reich. Con estos mimbres la guerra estaba irremisiblemente perdida. De hecho será en Marzo cuando Hitler de la orden a Albert Speer el otrora arquitecto de Hitler y posteriormente Ministro de Armamento de destruir sistemáticamente todas y cada una de las fábricas de armas del Reich. Orden, la cual será desobedecida por Speer.
           Ante una situación completamente asfixiante en lo defensivo, Hitler decide trasladarse a un búnker anejo a la Cancillería el 18 de Abril de 1945 y será ahí donde pasará sus últimos doce días de vida. Señalar que entonces el General Franco y a estas alturas ya hacía años que había cambiado de registro.............. A Franco nunca lo cogieron con el paso cambiado.

         En lo anecdótico resaltaré que si alguien tiene triscaidecafobia o aversión al número 13 está de suerte queridos lectores, y es que el bunker de Berlín era el refugio número 13 del Reich. La ocasión la pintaban calva para el mal fario. El diseño del búnker era inexpugnable. Su vientre era defendido por 16 metros de hormigón. Evidentemente diseñado por Speer. El ambiente era a todas luces sofocante. Olor a desinfectante por doquier entremezclado con sudor, poca ventilación, orines, muerte y toda suerte de miasmas no se oía ni una sola mosca por las noches. A excepción de un monótono zumbido propiciado por el generador eléctrico que paradójicamente siempre funcionó salvo apagones de última hora.

        El Bunker en su estructura tenía dos niveles, a saber. Uno superior donde sitaban las cocinas y el servicio y uno inferior no tan amable al cual se accedía por unas estrechas escaleras de caracol donde estaban los apartamentos, el centro médico, estudios, sala de estar y dormitorio de Adolf. Señalar así, y a vuelapluma que para nada era el Ritz ya que estamos hablando de salas como por ejemplo la de reuniones de unas dimensiones de 3,5 por 3,5 metros de ancha. Lo suficiente para albergar una silla para asiento del cabo de Bohemia y el resto de sus edecanes siempre de pie. Y es que ni falta hacía más lujo. La pompa y la circunstancia hacía ya mucho estaba desterrada del Reich. Ese aparato propagandístico de desfiles con antorchas, SS vestidos de teutones a caballo, estandartes, esvásticas y saludos romanos en Nuremberg no eran ya sino un romántico vestigio de lo que fue el nazismo y lo que era el bunker.

       En cuanto al inquilino, de peor guisa. Pálido como la cera, piel acartonada, encorvado a maravilla. Arrastraba los pies y más en concreto la pierna izquierda como un viejo de 80 años. Calambres estomacales terribles, profunda halitosis y un pertinaz temblor en la mano izquierda hacían de Hitler una sombra de lo que fue. Su honda mirada azul y convincente había dado paso a unas cuencas de los ojos solo comparables con un abismo abisal de insondable magnitud. Parecía un espectro y es que los efectos de la cocaína en gotas para los ojos habían hecho de él lo más similar a un aparecido. Todo ello unido a su torpe aliño indumentario junto con  la precariedad del lugar parecía un pordiosero antes que el otrora dueño y señor de toda Europa.

       Berlin se preparaba para lo peor, para ser fagocitada por la excelente maquinaria bélica soviética. Se calcula que las hordas soviéticas violaron a más de 100.000 mujeres berlinesas de las cuales 10.000 morirían de tal guisa. He de señalar que hubo mujeres asesinadas a mordiscos y no me doleran prendas si también señalo que allí todo valía. Desde niñas de corta edad hasta nonagenarias ancianas. Y es que el ejército ruso lo era carente de la más mínima norma ética o moral del arte de la guerra. Se veían episodios de todo tipo. Desde los ya lamentablemente relatados hasta ver como un soldado ruso se peleaba con compatriota por una mujer para violarla y acto seguido colmarla de dádivas, defenderla y alimentarla. El resto de la población tampoco se libraba. Numerosos ahorcados sembraban las farolas de Berlín con letreros colgados del cuello los cuales justificaban su pena por suspensión. Generalmente, traidores según los berlineses. Decir que tanto los berlineses como los rusos procedieron a tal escarnio ya generalizado. Caso a parte merecen las Juventudes Hitlerianas, niños de 12, 13, 14 años defendiendo la ciudad como unos valientes en mezcolanza con ancianos que junto con las pocas tropas regulares y de las SS que quedaban hacían un ejército tan variopinto como patético. Por añadidura y por si esto no fuera poco los analistas dan por hecho que en la primavera de 1945 más de 100.000 berlineses se suicidaron antes o después de la batalla. Un escándalo. La Batalla de Berlín.

         Se calcula que para defender la ciudad necesitaban de más de 200.000 efectivos bien pertrechados y allí no había nada decente para acometer tamaña resistencia. Stalin se propuso capitular la ciudad en el mes de Abril pasase lo que pasase ya que el día 1 de Mayo, día del trabajador se acercaba inexorablemente. En otro orden de asuntos y más amables Hitler cumpliría su 56 cumpleaños el 20 de Abril, como muy bien antes he expuesto bastante pasado ya de rosca y lo celebraría de esta manera:

         Ese 20 de Abril, dignóse a salir del Bunker para condecorar a 15 niños de las juventudes hitlerianas. Según testigos presenciales, los propios condecorados, Hitler les puso la Cruz de Hierro en las solapas de sus chaquetas a modo de guerreras. Lo hizo triste, pero alegre y confiado en que esos niños eran los más valientes de toda Alemania. Aquellos niños confiados en que su ídolo nacionalsocialista era Dios se llevaron una profunda decepción al ver a un hombre envejecido, enfermo, triste y sin ningún brillo en sus ojos. Hitler les soltó como pudo una perorata sobre una Alemania enferma y que él estaba buscando con tremenda avidez un remedio para paliar tal enfermedad (un arma secreta). Una vez encontrado el remedio el Tercer Reich resurgiría de sus cenizas y conquistaría el mundo con la inestimable ayuda de ellos, los más valientes de Alemania. Mucho más que sus generales.


          El Tercer Reich se tambaleaba sin posibilidad alguna de retracto y los correligionarios de Hitler también. Y es aquí donde entra en acción un variopinto personaje, Hermann Fegelein a la sazón cuñado de Eva Braun, más tarde Eva Hitler. Fegelein era "el chico de oro" del Reich. Una especie de Serrano Suñer a la alemana usanza. Héroe de la campaña del Este estaba condecorado con la Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas. Y es que no hay nada mejor idilio con la mujer idónea para colmarse de fasto y oropel. Fegelein a través de Himmler pretendía capitular el Reich por mediación del conde de Bernadotte y entrambos (con Himmler) hacerse con el poder para más tarde pintar en el panorama internacional. Hay que señalar que los nacionalsocialistas albergaban una posibilidad de unirse en última instancia y a esas alturas con los aliados para combatir el comunismo. Hitler, enterado de la conspiración de dos de sus más fieles hombres inició la caza y captura de ambos. Fegelein fue sorprendido en un apartamento berlinés en brazos de su amante vestido de civil y fue inmediatamente fusilado. En cuanto a Himmler corrió si no la misma suerte algo parecida....

         En cuanto al resto de correligionarios de Hitler los había en el Bunker, a saber. Goebbels y toda su familia, Keitel, Jodl y el administrativo gris Martin Bormann, además de Traudl Junge secretaria de Hitler y Eva Braun.


    Como bien he dicho, Goebbles el más jacobino del los hombres de Hitler estaba con toda su familia, su mujer y sus seis hijos. Habían ido allí motu propio a acompañar a Hitler. Magda Goebbles furibunda nacionalsocialista hasta la extenuación, sencillamente no concebía un mundo sin Nacionalsocialismo. Adoraba a Adolf Hitler y era a la sazón la esposa del mayor embustero de la Historia de la Humanidad, el Doctor en Filosofía Joseph Goebbles. Aquejado de una minusvalía debido a la polio de pequeño, era hombre de bragueta baja y muy casquivano. El tesoro ario que guardaba el matrimonio Goebbles eran sus seis hijos los cuales sus nombres empezaban todos por "H" en honor a Hitler, a saber. Helga, Hildegard, Helmut, Holdine, Hedwig, y Heidrun. Pero no adelantemos acontecimientos sobre el matrimonio Goebbels.... hay mucho caldo sobre esto.



          Un Hitler tremendamente adusto y triste reunió a su Estado Mayor un 23 de Abril en el bunker y declaró estaba todo irremisiblemente perdido. Asi las cosas ya no solo eso, para colmo de males montó en cólera y dudó sobre la valentía y tenacidad de sus oficiales y a la vez del pueblo alemán que lo llamó cobarde y traidor. Sus oficiales le replicaron al respecto y él no quiso saber nada de ellos. Por añadidura y no contento, también declaró que a partir de entonces la raza aria no sería la alemana sino la del norte de Europa. Sencillamente el dictador no sabía ni lo que decía. Había entrado en una espiral de demencia solo pareja con su aspecto y salud mental.

          Pero el 24 de Abril volvió el optimismo al führerbunker al llegar noticias que a 60 kilómetros de Berlín sitaba una compañia al mando de los generales Ludwig Beck y Steiner. Las órdenes de Hitler fueron tajantes. Abandonar el oeste y dirigirse hacia el este, osea, a Berlín. Al averno. Poco duraría la alegría en el bunker de Adolfo. Sencillamente el mariscal Ivan Koniev dejó clavada a la compañia a 12 kilómetros de Berlín. Mientras Zhukov enemigo acérrimo de Koniev en lo militar tomaba Berlín. Stalin siempre enemistó a sus oficiales para obtener mejores réditos militares.

           Era definitivamente el golpe de gracia, el último clavo en la tapa del ataúd del régimen de terror de Adolfo Hitler. En verdad, la guerra y Berlín estaban completamente perdidas.

            Pero sí es cierto que en el búnker también hubo tiempo para el amor. Amor en distintas vertientes, claro..... Y es que la despensa del Füherbunker estaba bastante surtida tanto de alimentos como de alcohol. Así las cosas he de resaltar que sencillamente muchos habitantes de ese deprimido espacio optaron por el alpiste. Las costumbres en un principio fueron muy, muy estrictas mas conforme pasaba el tiempo se relajaban. No se podía beber ni fumar pero el personal sabedor de fin inminente hizo lo contrario. La soldada y porque no decirlo oficilía y edecanía del dictador en no poco se entregó al vicio y al alcohol. Por lo que era no poco frecuente encontrarse en cualquier pasillo, escalera, habitación o receptáculo parejas haciendo lo que hombre con mujer con gorra, botas, guerreras, cruces de hierro y toda suerte de impedimenta. Imaginaos que estampa..... Salon Kitty,  el mayor prostíbulo de Berlín estaba cerrado por derribo. Según testigos presenciales Bormann corrupto y vicioso a la sazón fue dado a tales lujurias. Estoy completamente convencido que Goebbles hubiese hecho lo mismo sin la omnipresente presencia de su santa e hijos.

         Dada la premura de la situación y Hitler para dar ejemplo vano, bien por amor, bien por hacer el idiota consintió en casarse con Eva Braun. He de decir, y ahora en serio que Hitler era de natural testarudo y pertinaz. Que queden las cosas bien claras. Si Hitler perdió la guerra era porque no tenía ni la más remota idea de estrategia y encima no se dejaba aconsejar. Y llegados a este punto muchos también le tomaron el pelo creyéndose Adolfo que eran sus fieles, tal es el caso de Speer, Bormann o su "fiel" Himmler. El único que le siguió hasta el final fue Goebbels y su único amigo Hess. Pero Rudolf Hess estaba encerrado en la Torre de Londres desde el año 40´ dada una enajenación mental transitoria que no fue tal y no viene al cuento pero de la que sí tengo curioso enlace en este nuestro blogg y que al final adjuntaré sin ambages. Y es que Hess estaba como una regadera. Hitler, en mi opinión se casó con la Braun porque nada tenía ya que perder y dada su testarudez, ya que él solo estaba casado con Alemania. Sus edecanes y a parte de la situación llegaron a la conclusión que ni arma secreta ni milongas del tipo. Definitivamente si se casaba estaba todo perdido. Pies en polvorosa a partir de ese día, el 29 de Abril del año 1945. A Eva Braun, alias Eva Hitler la llamaron el Ángel de la Muerte, no hacen falta más aclaraciones. En cuanto la vieron aparecer desde un principio se pensaron lo peor. No había arma secreta. Eva, una mujercita bávara, delicuescente, simple y buena mujer siempre soñó con ser una estrella del cine americano al estilo Greta Garbo. A decir verdad, Hitler y Eva solo hablaban de cine. Encontró en Adolfo la vida y la muerte de pasar a la posteridad como tal, como una actriz malograda del incipiente Hollywood. De hecho, las pocas imágenes de Hitler bailando, con sus camaradas riéndose y de chufla en Berchesgaden tuvo la vitola de prestigio de rodarlas ella con una cámara americana. Ahí es nada. Y muy bien rodadas, por cierto.

          Tuvo mucha suerte Hitler. En primer lugar su suicidio le libró de los rigores del matrimonio y segundo se buscó a un notario por todo Berlín hasta que definitivamente y con no pocos esfuerzos se encontró uno. Su apellido: WAGNER el compositor favorito de Hitler. Eva Braun escribió en el acta de matrimonio Eva B............. pero se dió cuenta y tachó. Para acto seguido escribir Eva Hitler.
 Tras las comprobaciones de rigor de sobre si Eva y Adolfo eran arios (mentira) se procedió a la firma del papelito de marras el cual les unía por el sagrado vínculo del matrimonio. Evidentemente, por lo civil a pesar de que Adolf Hitler era de ascendencia católica.

      20 de Abril de 1945, ruegos y súplicas de Magda Goebbles, despidos, abrazos y choques de manos, saludos romanos y lágrimas. Speer, si no recuerdo bien la fecha visitó unos días antes a Adolfo. Albert Speer se sinceró con Hitler y le confesó sus desobediencias. Hitler adoraba a Speer que en realidad fue el único nazi adorable. Magnífico de trato, amigable, independiente, muy culto, apuesto, inteligente, amable y cordial siempre supo lo de los campos de concentración y siempre supo que sus obreros los cuales le mandaba Eichmann eran esclavos mas fingía no saberlo. Eso le valió 20 años de prisión pero no la pena de muerte. Pero no nos engañemos, fue otro asesino pero nunca un psicópata. Se entrevistaron justo debajo de un cuadro del ídolo de Hitler, Federico el Grande de Prusia. Hitler le dijo se fuera en paz. Se estrecharon la mano y se despidieron para siempre. Que gran diferencia con Goering!. Speer se jugó el cuello en esa entrevista por desobediente contumaz y Hitler lo perdonó. Hermann Goering, otro que quería escabullirse tal que Himmler firmando un armisticio con los aliados traicionando a Hitler. En cuanto a Goering, Mariscal del Aire o..... ya ni me acuerdo del título... creo que Reichsmarshall de la Luftwaffe también quiso firmar armisticio con los aliados. Hitler, enterado de las circunstancias los destituyó sin cortapisas y un Goering obeso, morfinómano sin cuento, estrafalario y decadente se entregó a las fuerzas aliadas pensando con él no iban los tiros. El tribunal de Nuremberg lo representó él  prácticamente para la defensa nazi y puso en un brete al juez Jackson cuando dijo que ellos no habían hecho sino lo mismo que los americanos exterminando indios y es que..... ahí sí tuvo razón. Más de 2.000.000 de indios fueron masacrados por los nietos de los pioneros del Mayflower. Pena: "Dead by Hang" para Goering. Pero se suicidó con cianuro en su celda. Un cerdo menos. Goering a pesar de ser un héroe del aire de la Primera Guerra Mundial optó por vida relajada, inmoral, cleptómana y embustera para su führer. Un traidor. Fallaba más que una escopeta feria. Lo que no entiendo como Hitler no lo destituyó antes.

         En cuanto a la muerte del protagonista de la acción poca reseña. 3:20 de la tarde del 30 de Abril. Una pastilla de cianuro y un tiro en la cabeza. El cianuro lo probó con su amada Blondie una pastora alsaciana, su perra. Confirmado que Blondie moría, él mismo desencadenó su trágico final. El cianuro lo probó con su perra ya que no se fiaba de Himmler que fue quien en realidad le había pasado la cápsula del letal elemento. Eva, ahora sí, Eva Hitler hizo lo mismo pero sin pistola. 15 minutos tardó el ordenanza en entrar para averiguar en realidad la traza de la macabra luna de miel. Unos instantes, que al entrar solo valdrían millones y millones de euros. Una esquirla de la bala, la pistola, un trozo de cráneo o simplemente el anillo de Hitler ahora sería un legado millonario y.... no solo eso, una realidad palmaria. Definitivamente Hitler dio la orden que ambos cadáveres ardieran al unísono cual pira vikinga. 200 litros de gasolina los contemplaron en el jardín del Reichstag. El matrimonio Goebbles se tuvo que conformar con un poco menos. Sencillamente no tenían ni gasolina.

       Pero volviendo al matrimonio Goebbles, una vez muerto los Hitler se procedió a la pantomima propia del fanatismo de siempre.Ya dije que entre el jacobinismo de Robespierre y Goebbles había poca diferencia. En un discurso, Goebbles se comprometió con el pueblo alemán a acompañar al führer en su siniestra singladura y es que Goebbles y Magda eran unos grandes padres nacionalsocialistas. Sencillamente les dieron a los niños un tónico y luego les inyectaron un líquido letal y ahí se quedaron en sus seis camastritos habilitados en el führerbunker para tal siniestro uso. Luego Goebbles le pegó un tiro a su mujer y acto seguido se lo pegó él mismo. No me voy a recrear en lo ominoso de este tema con pelos y señales y me dejaré cosas en el tintero. Sencillamente es patético y con las fotos sobra material. Señalaré que los hijos de Goebbles llamaban a Hitler "Tío Hitler" de ahí el monstruosismo y la afinidad del matrimonio para con el cabo de Bohemia. Pero..... no queda ahí la cosa y es que el matrimonio Goebbles no fue excepción y no pocas familias optaron por la misma cañada. Los soviéticos horrorizados contemplaron también como muchas familias berlinesas habían hecho lo mismo. Padre, madre, hijos, abuelos y tíos se autoinmolaban en familias enteras. Ya he dicho que más de 100.000 berlineses lo hicieron. Fanatismo?. Intereses truncados?. Doce años de embustes? O..... ningún futuro dadas las perspectivas de como estaba Alemania?. No alcanzo a saberlo. De seguro ningún judío se suicidó y es que hacía mucho que Berlín era una ciudad "libre de judíos".

         En cuanto al resto de los habitantes del Bunker, poco que reseñar. Muerto Hitler lo abandonaron con más gloria que pena. El Búnker les sirvió al fin y a la postre para salvar sus vidas de un acoso brutal de las hordas soviéticas y de los organillos de Stalin. Camuflados entre el resto de los menesterosos berlineses y recluidos en campos de concentración improvisados por los rusos llegaron los americanos como una gloria del cielo para esta pobre población berlinesa sin duda alguna con mejor ética y moral que los soviéticos. Casi todos los habitantes del bunker vivieron para contarlo. Una de ellas Traudl Junge, la secretaria de Hitler. Una mujer que tras una vida gris y acomplejada se decidió antes de morir a contar toda la verdad sobre los últimos días de Adolf Hitler. A ella le debemos en mucho lo que sabemos.

       En otro orden de asuntos, el otro día estuve con un amigo que me dijo vio a Adolf Hitler, Jim Morrison, Kurt Cobain y a Elvis tomándose un café en la Plaza de España. Mentira. Solemne mentira. Hitler murió en el Bunker, las historias de submarinos son mera falacia. El NKVD se empleó bien a fondo para encontrar su cadáver y se encontraron a un doble de Adolfo pero con los calcetines zurcidos y con orejas muy largas (no era él y esto es cierto). Señalar que el NKVD, como todo lo ruso fueron de natural torpes y entraron como elefante en cacharrería buscando a Hitler muerto. Según dicen, tras diversos avatares los cadáveres de Eva Hitler y Adolf Hitler fueron enterrados en el cuartel general del NKVD pero no es del todo cierto. Hay tres realidades palmarias al respecto. La primera es que en los archivos secretos de Rusia hace como diez años se procedió al análisis del único resto que se conserva de Adolf Hitler y es un trozo de cráneo que indefectiblemente era de una mujer. Pero no es menos cierto que los soviéticos compararon los restos dentales del dictador con los archivos de su dentista y coincidían. No es menos cierto que Hitler tenía un mal de Parkinson galopante consecuncia de su adicción a la cocaína de lo cual era ignorante de ello ya que para nada por aquel entonces se consideraba una sustancia nociva, así las cosas con ese cuadro hubiese durado muy poco, y también no es menos cierto que Stalin propagó la falacia de que Hitler estaba vivo para montar el Telón de Acero. Después de Goebbles, Stalin fue el segundo mayor mentiroso de la Historia de la Humanidad. Quizá, y en ese sentido incluso esté equivocado en el ranking. Hitler asesinó a 6.000.000 de personas. Stalin a 50.000.000 de almas.

            En resumidas cuentas y... dejándome muchas cosas en el tintero el Nacionalsocialismo acabó mal, muy mal. Como solución natural efectivamente dio sus réditos. No me cansaré de repetirlo. Hay gente que no me comprende, quizá no haya leído, escuchado o discutido lo suficiente sobre los totalitarismos que tomaron Europa hace tan solo 70 años pero no es menos cierto que Alemania estaba en una situación completamente lamentable antes del advenimiento de Adolf Hitler. Un deficiente Tratado de Versalles y un revanchismo total y absoluto hacia Alemania invadió Europa y de ahí que haya empezado este nuestro post con un par de disparos para que el que alcance a comprender mi opinión se de por aludido. Duro es que mañana la barra de pan suba a 300 euros y las aspirinas a 500 y eso fue lo que le pasó a Alemania. De la noche a la mañana se encontró de esa traza y en el momento que uno no tiene con que curar o alimentar a sus hijos vota lo que sea, así como a Adolf Hitler se le votó en el año 33´ con el 33% del electorado siendo el voto católico definitivo para su ascenso a la Cancillería del Reich. Por todos es sabido que no osó invadir el Vaticano.... Dio trabajo, sacó a Alemania adelante, comprendió como nadie el problema germano pero habría pasado a la posteridad como uno más si no hubiese sido por la Shoah o solución judía. Se le hubiese perdonado todo como consecuencia natural de una situación insostenible para Alemania a todas luces pero los alemanes fueron engañados totalmente ya que nadie sabía el futurible de sus vecinos de abajo o de arriba, los judíos y que dicho sea de paso.......... eran unos más en la finca y es que desaparecían como por ensalmo.


         Dedicado especialmente a mi amigo Manolo. Le llaman "El Facha", no se porqué ya que siempre me lo he preguntado. Ojalá hubiese tantos fachas como él tan consecuentes y con tan sentido común como él lo tiene.

         Y ahora vedlo y oidlo en clave de realidad:



     

        Y ahora vedlo y oidlo en clave de humor:





      Y... desde este mismo blogg, Rudolf Hess. El mártir del Tercer Reich.

http://laverdadteharalibre6.blogspot.com.es/2014/04/hoy-vamos-diseccionar-un-personaje.html


         




viernes, 9 de enero de 2015

José María El Tempranillo. El rey de Sierra Morena.




     -"Dime, hombre de Dios. A dónde vas con ese miserable asno que no vale para nada?"

     -"Es lo único que tengo, con él voy y vengo, a la vez que puedo a duras penas alimentar a mi familia".

     -"Seguro, no me engañas?".

     -"No señor, es la realidad".

     -"Toma esta bolsa, en ella hay 2000 reales, vas a ese pueblo a casa del herrero y compras un asno nuevo. Pero ay! de tí si me engañas y te quedas con el dinero de la bolsa. Sencillamente tú y ese miserable asno ireis a parar a ese barranco".

       El menesteroso se acercó a casa del herrero y compró un asno nuevo y se largó como llevado por el diablo ante la sorpresa y el estupor del herrero.

       -"Herrero!!!!!!. Dame lo que tienes ahí detrás de tu fragua"

       -"No tengo nada, nada poseo. Solo esta fragua".

       - "No mientas, te ganas muy bien la vida con tu fragua y acaba un miserable pastor de comprarte un asno por 2000 reales......"

         Taciturno y delatado, el herrero entregó la bolsa al bandolero y éste le dijo:


         -"Los saludos, los respetos de José María "El Tempranillo"!!!".


       Esta historia bien podría ser cierta. Narrada por el desaparecido José Antonio Cebrián en su Rosa de los Vientos. Sea o no cierta, señalaré que en no poco resume esa vida entre lo fatal y lo heróico de los bandoleros españoles. Y si hay uno de ellos que descolló sobremanera ese fue José María "El Tempranillo". El rey de Sierra Morena. En palabras de Próspero Merimeé "En España mandaba Fernando VII pero en Sierra Morena lo hacía José María "El Tempranillo".

        Corría el año 1815 y más en concreto un 21 de junio cuando aqueste valle de lágrimas vendría al mundo en recia familia de jornaleros un tal José María Hinojosa Cobacho en la localidad cordobesa de Jauja. Señalar que lo de María sonaba mucho más eufónico si a cada nombre másculino se le aplicaba lo de "maría". Y es que en España, esa católica España del XIX cualquier alusión a santo varón gozaba de buen hacer entre este nuestro país y no digo más si estaba rematado por un "maría".

         Ya desde muy joven José María aprendió a trabajar en el campo. Y es que la necesidad mandaba. Siempre para el señorito andaluz. Ese señorito que tan bien nos relató Delibes en los "Santos Inocentes" no era sino la herencia de esa España depauperada, feudal, maltratada socialmente y atrasada en lo intelectual. Nunca supo leer ni escribr. Nunca supo sumar ni restar, menos multiplicar y dividir pero por mor de los acontecimientos se convirtió en héroe a imitar por no pocos de su tiempo, los más desfavorecidos, claro.

           Cuentan que sus correrías fueron iniciadas por tres afrentas a su persona, a saber. Dicen que por la violación de su madre, dicen que vengando la muerte del asesino de su padre y casi la inmensa mayoría de sus exégetas afirman que un amorcillo de adolescencia fue importunado a deshora en la Romería de San Miguel. Así las cosas un José María de 14 años retó al malandrín y rajólo ahí mismo. De ahí su huida, su escapada, su echada al monte. Porque sí amigos, "El Tempranillo" tuvo como única casa su manta y el rumor de un río.

 
        Se le impuso, como siempre y para el más menesteroso la pena capital. Injusta en este caso a todas luces. Y no dudó en escapar para ganarse la vida contrabandeando hasta ingresar por méritos propios en la famosa banda de los "7 niños de Écija". José María así pues, pasaría de ser un pobre desfavorecido a ser un fuera de la ley y un forajido. En esencia.... un bandolero.


        Corto de talla, mirada de ave rapaz, dicen que rubio, espaldas anchas, rostro enjuto cuentan que no alcanzaba el 1,60 de estatura tal y como diversos escritores románticos así aseveraron. De talento audaz, muy audaz. Enormemente intuitivo esta última virtud fue la que al fin y a la postre le llevaría por el camino de éxitos y correrías tanto nocturnas como diurnas. En los "7 niños de Écija" contó con la amistad del "Tragabuche". El "Tragabuche" nunca dudaba en intervenir en diversos espectáculos taurinos tales que corridas de toros y capeas de poca monta siendo un mal día pillado por el toro y lastimado en brazo derecho. Así las cosas, el Tragabuche retornó a su casa percatándose de que su mujer estaba en brazos de otro. Ni corto ni perezoso el personaje que nos ocupa rajó al amante y a la amada ahí mismo convirtiéndose en un proscrito por celos y siendo acogido en la banda ya citada. Y es que así se las gastaban en esa época. La justicia por la mano era por regla general el pasaporte para acabar en la bandolería esquivando así al garrote.

        
Pero volviendo a "El Tempranillo" a los 18 años ya tenía su propia banda de malhechores ante la ley. Siendo el más joven de su recua de ahí su seudónimo, la especialización fueron los carruajes de la hacienda pública de Fernando VII la cual esquimalba a maravilla. Dicen que en los momentos de su carrera más álgida llegó a tener una banda de más de 50 bandoleros, incluyendo como no, un pequeño servicio de inteligencia en casi todos los pueblos de Andalucía. Llegó a controlar todos los pasos de Sierra Morena implantando una complicada red de peajes por los cuales pagaban sustanciosos emolumentos los carruajes del rey o.....  de todo lo que oliese a casta superior al pueblo ordinario. Su auténtica vocación era la de mantener a su banda, y su definitivo interés repartir los beneficios entre los más menesterosos con lo que su reputación llegó a ser intachable en toda Andalucía, llegándola a dejar practicamente aislada del resto de España. Y es que no exageraré si definitivamente afirmo que fue la ONG de su tiempo. Un individuo sin ánimo de lucro el cual contribuyó en no poco a paliar la escasez de una Andalucía misérrima inmersa en el caciquismo, la peonada, las castas y los despropósitos de un rey a la sazón ineficaz, traidor y vendido para más señas.

         Por si esto no fuera poco, gente de natural y no tan natural honorable no dudaba en pedir asilo en la banda de "El Tempranillo" sopena se produjera una baja en la misma. No pocos generales del ejército de Fernando VII vieron en él al auténtico líder sin pueblo, pero con tierra y para nada exageraré que su banda estaba curtida en mucho por aquellos romos andaluces que plantaron cara en la Guerra de la Independencia a Bonaparte. Porque sí amigos. Fernando VII y su sobrevenida ineptitud nunca contaron con que los auténticos héroes de la contienda fueron aquellos hombres y mujeres anónimos que se echaron al monte para detener al contumaz gabacho. 

         José María también tuvo tiempo para el amor. Jerónima Francés fue su mujer. Matrimonio desgraciado donde los hubiere, José María tuvo que comportarse al más puro estilo Hollywoodiense y es que lo que él había deparado en su infame existencia no era sino una "Road Movie" al más puro estilo tarantiniano. La escena no es para menos:
 

          Sabedor del incipiente embarazo de su mujer acudió al alumbramiento. El quirófano sería un cortijo andaluz mas los migueletes se enteraron de tamaña escena. Perseguido y acosado no consintió en abandonar a su mujer e hijo de tal guisa pero Jerónima falleció por los rigores del parto dando a luz a un niño prematuro, enclenque y moribundo. Gritos aquí, amenazas allá, tiros acuyá nuestro protagonista no tuvo empacho en montar en su blanco caballo a Jerónima ya difunta y colocarse a tan exangüe retoño en la faja. Salió por sorpresa del cortijo como una centella y huyó a uña de caballo ante el asombro de los migueletes los cuales y en su emboscada no lograron atinar a José María con ninguna bala. Una vez librado de ellos dio cristiana sepultura a Jerónima y acto seguido entregó a su retoño a la familia de su mujer, retoño que milagrosamente salvó la vida.

         Señalaré que los bandoleros eran a la sazón muy católicos y practicaban con el ejemplo, un ejemplo que a la larga y sin duda verían recompensado en la otra vida. Y es que ellos consideraban la purga de sus desdichas en una constante ayuda al populacho. José María no sería menos, ni él ni su hijo y como no, quiso bautizarlo. Así las cosas, provocó una tregua con los migueletes para tal fin no sin pocas suspicacias y una vez celebrado el acto huyó otra vez al monte, tal era su sino.

         José María, harto ya de una vida de desdichas, ires y venires, fugas, injusticias y desmanes definitivamente se da cuenta de que quiere vivir tranquilo con su hijo, al cual pretende dar un futuro mejor que la vida inexorablemente le iba a deparar y decide abandonar el bandolerismo. Para aquel entonces Fernando VII harto ya de tener una provincia aislada de España por bandoleros decide promulgar un edicto prometiendo que todo aquel bandolero abandonase el monte sería tratado con honor e ingresaría del lado de la ley. Llegados a este punto el tema no era baladí. Y es que Fernando VII era de natural traidor y sinvergüenza y es muy, muy posible que esta prerrogativa fuese la única que en realidad y forzado por "El Tempranillo" la llevase a cabo con absoluta diligencia. Y es que el monarca estaba ya más que harto de que su hacienda sufriera el justo menoscabo bandoleril. Como para mentiras estaba el sinvergüenza del Borbón y llegados a este punto rayando el ridículo más absoluto.

           "El Tempranillo" expuso muy claramente sus intenciones de abandonar el "lado oscuro" para ingresar del lado de la ley. "Si me seguís os garantizo sereis hombres libres y si no os llevaré al cadalso". Así, las cosas esta fue la simple exposición de motivos con los cuales soflamó a sus correligionarios y edecanes. Hubo opiniones para todos los gustos. Unos siguieron a José María y otros persistieron en el monte tal y como se adapta el recodo al río. Libres como pájaros, sin abandonar su filosofía de vida ni la naturaleza que tantos buenos momentos les dió. Implacable, José María "El Tempranillo" otrora bandolero abatió a "El Veneno" en Diciembre de 1832 íntimo colaborador suyo.

    
      José María, ya un hombre de ley se convierte en un romántico y es que no pocos poetas, escritores, pintores emprendieron largo viaje para conocerlo. Ahora más accesible y sin el menoscabo del proscrito condedía entrevistas a muchos, muchos admiradores.

       
     Pero la vida del bandolero era breve de natural incluso de parte de la ley y la enmienda. Si os he de ser sincero los rigores del monte, el destierro, el frío, el calor y en no poco las balas minaban la salud del bandolero y muy pocos superaban la treintena. Un mal 23 de Septiembre de 1833 fue abatido y emboscado por la banda de "El Barberillo" en su cortijo, porque sí, amigos míos José María era ya todo un hacendado. Paradójicamente su otrora enemigo tanto de "El Tempranillo" como de España entera, el felón Fernando VII moriría seis días más tarde. Acababa la Década Ominosa y empezaba la Primera Guerra Carlista. Porque sí amigos, Fernando VII fue malo hasta después de muerto al dejar promulgada la "Pragmática Sanción" la cual habilitaba a su hija a reinar en un país que siempre fue de reyes y más clásico que unos mocasines.


          Señalar que José María "El Tempranillo" fue un visionario del futuro del bandolerismo. Evidentemente su vocación de abandonar el monte fue la atención requerida por su hijo, a la sazón como hemos visto huérfano de madre, pero su intuición le llevó a abandonar el bandolerismo con la irrupción del ferrocarril, el telégrafo y en no poco la Guardia Civil creada por el Duque de Ahumada y Francisco Javier Girón. Con el ferrocarril y el telégrafo ya no había diligencias que atracar y con la Guardia Civil mucho más eficaz que los migueletes el hueso era muy duro de roer.

         Decir también que el año en que "El Tempranillo" se echó al monte nacía otro bandolero más famoso si cabe pero de menor raigambre social, su nombre y ya lo habreis adivinado Curro Jiménez. Y es que la Historia está tomada por directores de cine e historiadores ingleses que dan pábulo a historias si no menos interesantes cuando menos de menor prestigio social resaltadas en el celuloide y la literatura.

         El último bandolero español fue "El Pernales" que murió bien entrado el siglo XX. La historia del bandolerismo, nace de la mano de la Guerra de la Independencia Española, tiene su principal valedor en José María "El Tempranillo" y culmina en cierto modo con el maquis hasta bien entrados los años 50´. Y es que no pocos desheredados de aquella terca izquierda española corrieron al monte a iniciar su propia cruzada. Una guerra de reconquista de una España perdida por ellos y ganada por el General Franco y a la sazón perdida por todos los españoles. La invasión del Valle de Arán a manos del maquis español y detenida en última instancia por Santiago Carrillo viendo en ello una carnicería así lo atestiguan.

          Vidas erráticas, vidas de leyenda, de valentía y honor, en esencia románticas tienen no poco su reflejo en los forajidos del oeste tales que Jesse James, Billy "The Kid", los Hermanos Dalton, "Calamity" Jane.... y es que esa vida idealizada por muchos directores de cine americanos ya estaba inventada en esta España sin cuento hace muchos, muchos años.... no era nada nuevo.




viernes, 19 de diciembre de 2014

La tregua de Navidad en el frente de Ypres.




         Hoy os voy a contar una historia que merece ser contada. Una historia que a la sazón el próximo día 24 de Diciembre cumplirá 101 años. Uno de esos espisodios clave del devenir histórico del hombre y que siempre se ha pasado por alto. Y es que para nada ha merecido nunca la atención por su trascendencia pero fue allí y en esas fechas un 24 de Diciembre de 1914 cuando se dio cita tan paradójico pasaje. El ser humano es un animal racional que piensa a diferencia de los animales en pasado y futuro y como buen bípedo también en presente. Así como los animales solo viven el presente el ser humano tiene consciencia de que nació de alguna forma y desde luego morirá de otra. Siempre está pensando en lo que pasará y transita su escaso tiempo cavilando filosóficamente sobre ese constante devenir y esa espada de Damocles. Creedme si os digo que tan solo esa ventaja sobre los animales es lo que nos otorga ser dueños y señores de la Tierra. Nuestro cerebro tiene tal capacidad de captación que sobrepasa el instinto y lo racionaliza todo. Hasta lo irracional, que es el futuro actuando por consiguiente bajo premisas pasadas y futuribles. De ahí, lo más nefasto, el ansia de poder y por lo tanto la guerra, la superchería, la religión, el dinero, el poder, la fama son constantes anhelos y respuestas de las cuales el ser humano se sirve para subsistir haciendo de ellas una serie de castas las cuales las más de las veces son fagocitadas tanto ética como moralmente por ellas mismas. Es el ejemplo del típico cazador cazado o.... si lo quereis ver más fácil aquella frase de Paco Costas el cual decía en su programa sobre educación vial: "El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra...".

           Pero hubo un día que el hombre en su inmundicia vivió tan solo el presente. El presente en mitad de una trinchera llena de piojos, ratas, cadáveres, barro, suciedad, enfermedad, frío, hambre, sueño, cansancio...... en esencia, toda su evolución hasta entonces se volvió contra él mismo en el frente de Ypres, Bélgica. Vamos pues, con esa historia. Os aseguro no os defraudará:

        Corría el año 1914 y más en concreto un 24 de Diciembre cuando unos atribulados soldados alemanes e ingleses se disponían a pasar unas navidades en el frente. Congojas por doquier la situación no era baladí ya que tampoco tenían mucho que hacer sino espantar ratas, limpiar letrinas, y disponerse a pasar una nueva monótona jornada a la espera de acontecimientos sobre enemigos acérrimos. La soldadesca, aburrida y creedme que el aburrimiento era una constante en las trincheras decidió decorar la posición con árboles de Navidad. Regalos por doquier venían de la retaguardia, tanto del estado mayor como de las familias de aquellos infelices en forma de licores, chocolates, fotografías...... toda aquella vianda era buena para acompañar tan mal trago. Al fin y a la postre, la jornada del 24 iba a ser tan magra en acontecimientos como la del 23 o la del 25. Sin novedad en el frente.

          Con estos mimbres, los alemanes aburridos y hartos empiezan a entonar "Stille Nacht" o.... "Noche de Paz". Hay que señalar que en no poco desde el seno eclesial católico y con Benedicto XV a la cabeza ya había empezado un llamamiento a la paz en aquellos días. Y es que queridos amigos proseguir con la carnicería en Navidad era un auténtico dislate. Por aquellos entonces una Europa muy vacía de hombres y muy llena de mujeres había comenzado ya a pergeñar un movimiento pacifista por parte de las féminas las cuales hartas de ver a sus maridos, novios, tíos, padres y hermanos de tan calamitosa traza no tuvieron ningún empacho en manifestarse en contra de tan brutal guerra.

          Retomando el hilo argumental, y como bien he dicho antes el "Noche de Paz" fue correspondido por los ingleses los cuales siguieron cantinela en boca al unísono con los teutones. Y.... claro, un villancico seguido de una bandera blanca de un bando para emular con otra bandera lechosa del otro fue dando poco a poco sus frutos. De repente un alemán se erigió por encima de la trinchera sin ser atravesado por un tiro de francotirador en la cabeza, mas un soldado de su graciosa majestad esta vez escocés hizo lo mismo. Sería Dios el que evitaba los disparos?. De continuo un soldado más, otro y otro y todos en frente, en el frente, de pie y completamente desarmados. 50 metros separaban ambos ejércitos lo que ha venido siempre a denominarse como la "tierra de nadie". 50 metros de dudas, sentimientos encontrados, odio contenido, riesgo y muchas, muchas contradicciones.

         Corto caminar de la soldada hacia el enemigo para al fin y a la postre estrecharse unos las manos con los otros e insisto en un desconocimiento total de lo que podía llegar a deparar tal negocio. Al fin y al cabo, sin duda alguna más valientes que en el campo de batalla. En esta vida para matar hace falta tener arrestos pero para mirar cara a cara a tu enemigo íntimo muchos más.

         Vestidos de campaña. Verde caqui lento y temeroso caminar en nota concordante con un conflicto el cual ellos no habían decidido llevar a cabo, la suspicacia era la máxima de la reunión. Para definitivamente, ora a diestra, ora a siniestra, miradas a los caídos en tierra de nadie estrechándose unísonamente la mano en el mayor triunfo que dio la Primera Guerra Mundial. Porque si algo hay completamente cierto es que lo único que se ganó en esa guerra fue la antesala de la Segunda por méritos propios. Todavía más surrealista.

        Unos a trinchera alemana, otros convidados a trinchera inglesa intercambiaron regalos, presentes y enseñaron algo tecnológico para la época, fotografías de sus seres queridos. Y es que queridos lectores los tiempos por aquel entonces avanzaban que era una barbaridad. Sobre todo en cuanto a muerte y destrucción se refiere... Como se entendían?. Ni lo se, ni me importa. Y a ellos sospecho tampoco. Los gestos, ademanes, muecas, sonrisas y lágrimas y rictus se entremezclaban con los chapurreos. Religiones comunes, a la sazón cristianos protestantes unos, cristianos anglicanos otros, junto con más de un católico irlandés, evoluciones culturales similares y gustos estéticos y aficiones parecidos se entendieron muy bien. Mas sus países estaban enfrascados en una terrible guerra que ninguno de ellos y más llegados a este punto de inflexión y sin cortapisas alcanzaban a comprender. Un disparate en toda regla que refleja en no poco la incongruencia de la guerra. El más terrible invento que parió la puta raza humana y todo en función de un futurible. Era el fin de los imperios europeos y solo se merecía acabar de ese modo. A partir de esa guerra todo fueron paises, nunca imperios. Un futurible, cierto e incierto, lo suficientemente cierto como para fagocitar 10.000.000. de almas entre las cuales estaban las de nuestros protagonistas para mayor gloria de la guerra.

        Y... es que como bien he dicho no pocas cosas tenían en común ambos bandos. Una de ellas, el futbol. De esa guisa con el suelo helado, embarrado y lleno de cráteres iniciaron un romo partido de balompié con una pelota a saber de que material hecho. Porque las pelotas son para los niños y en el frente no abundan ni pelotas ni muñecas. Porterías improvisadas junto con uniformes como impedimenta disconforme pero no beligerante se inició el encuentro y sin árbitro, arrojando un resultado de 3 a 2 en favor de la selección alemana no por nada actual campeona del mundo.

       De esa facha acabaron nuestros protagonistas para luego y en paz enterrar a sus muertos en tierra de nadie dándoles una gloria que para ellos hubiesen querido en vida aunque solo fuera por unos instantes.

        Diré que como no, los mandos montaron en cólera y es que el mandado siempre está de acuerdo en todo ya que no le queda sino la máxima que obedecer. En su ignorancia se siente cómodo así pero es la base de la pirámide a merced de un vértice que de natural engolado y flemático en su silla caliente no piensa lo mismo. Y es que en diferentes posiciones de Ypres la tregua de Navidad llegó a extenderse hasta primeros del año 1915. Sencillamente la soldada no quería combatir. Así las cosas los imperios como ya muy bien apunté se estaban devorando a sí mismos al no admitir tal tregua y por añadidura amenazar sopena de soliviantamiento pacífico fusilar a los adláteres de la mismísima paz.

       En no pocas ocasiones la excepción confirma la regla. Y como siempre hay una nota discordante en un personaje de excepción en el devenir de algo que narra el pasado que es la Historia. Un enlace entre trincheras estaba completamente horripilado por aquella circunspecta paz, su nombre Adolfo Hitler. Y es que apuntaba a maneras ya de aquella. Merecedor de la Cruz de Hierro se la dieron por méritos en el campo de batalla mas nunca logró pasar de cabo debido a sus pocas dotes de mando y poca intimación. Ahí lo dejo, que cada uno saque sus conclusiones.... El cabo de Bohemia.... Siempre ridículo so pena cuando llegó a ser dueño y señor de toda Europa.

        Según cuentan las crónicas más de 6000 soldados se vieron involucrados en aquella tregua de Navidad en diferentes sectores de Ypres y los documentos que aseveran tal epopeya pacífica no están en archivos, ni encerrados bajo llave y ni aún el Vaticano, KGB, CIA, Mossad, MI 5 los poseen. Fueron sencillamente las miles de cartas que enviaron aquellos infelices a sus familias describiéndoles el devenir de aquellos días. Unos días de paz en los cuales lograron ponerse de acuerdo unos con otros por unas horas e incluso días.

       Así las cosas, y en años sucesivos la vieja Europa de los imperios cada vez que se acercaba la Navidad bombardeaba las posiciones para insuflar odio entre los bandos y no establecer tregua alguna entre los "amigos" de las trincheras. Una guerra que prometía ser de unos meses duró 5 años.



         Como conclusión y ante todo y sobre todo.... Feliz Navidad. Y pensad en no poco que en estos días que nos ocupan y sean las que fueren nuestras creencias todo aquel mando, supervisor, gerente, superintendente, jefe de negociado, amo (eso me suena a esclavitud), dueño del negocio, o jerifalte (hay tantos adjetivos para el que manda....) no te saluda con una sonrrisa, no te desea una Felíz Navidad, no te conmina a una excepción es que no tuvo la infancia adecuada o cuando menos su destino estuvo en manos del demonio. Un desafortunado destino, desde luego. Si lo hace, es que merece la pena.


         Feliz 2016 a todos. Y..... recordad que el próximo día de Nochebuena hará 101 años de esto que os acabo de narrar. En familia, con amigos, con seres queridos sabed que hubo un día en el cual unos infelices no lo tuvieron tan facil como nosotros y que construyeron lo que es nuestra Europa, Europa....

    Y....ahora, vedlo y escuchadlo. Como siempre.

        Navidades del 83. Mis padres me regalaron un walkman con una cinta de Paul McCartney que se llamaba "Pipes of peace" para que la escuchara. No se que habrá sido de tal cinta...... el caso es que al poco tiempo echaron el video por la tele y lo vi. Con 11 años nunca lo comprendí y de mayor siendo conocedor de la historia que aquí os narro en este nuestro blogg, llegué a la conclusión de que el acontecimiento que yo de pequeño no alcanzaba a comprender sin duda estaba muy claro y bien resumido en un vídeo que vi de pequeño y en una canción que me se de memoria. Siempre preferí a los Rolling antes que a los Beatles pero entrambos........... definitivamente no se con cuales quedarme. Hoy sí me quedo con un superviente de los de Liverpool. Con Paul McCartney y..... sus "Gaitas para la paz". Ypres, Bélgica. 24 de Diciembre de 1914. Ved el vídeo, merece la pena. Esto es Historia, como siempre:

https://www.youtube.com/watch?v=dAmPVNSrLbs


       Y..... si quereis ver más un consejo en blanco y negro y creo que repetido en este blogg hasta la saciedad en un alegato a favor de la paz. De Stanley Kubrick, "Senderos de Gloria". "Paths of Glory". Sencillamente no se le puede pedir más a un travelling en una trinchera y es que Kubrick fue el rey de la cámara y de todo el universo cinematográfico, claro..... Es sencillamente perfecto!
      Valiente hijo de puta el general. Una obra de arte del Séptimo Arte, valga la redundancia.

https://www.youtube.com/watch?v=heBGl75P92M

https://www.youtube.com/watch?v=heBGl75P92M

sábado, 6 de diciembre de 2014

Rasputín y el ocaso de los Romanov.



        Hoy, nos detendremos en la vida de un deleznable individuo. De un santón, de un místico, de un creyente de nada, un devoto invertido y a la sazón pervertido. De un hombre que en no poco llevó a la Santa Madre Rusia a la ruina y que desventró por completo una dinastía, la dinastía Romanov. Porque sí amigos, la dinastía Romanov, aquella dinastía centenaria e inaugurada por Iván IV el Terrible tocaría a su fin de la mano de este más que dudoso personaje. El signo de los tiempos erosionaba ya a pasos agigantados a la dinastía Romanov y nuestro protagonista tuvo el ominoso honor de propiciar el canto de cisne, la guinda en el pastel de la decadencia total y absoluta de la Rusia zarista.

       Vamos pues con el personaje que nos ocupa. Seguro que la inmensa mayoría habréis oido hablar de él. Vamos pues, con Grigori Yefímovich Rasputin.

       Difícil es entender al personaje si no nos situamos en el tiempo que nos ocupa y en el lugar. Así las cosas, corría el último tercio del XIX y Rusia era todo un desgobierno. Insisto, si no os poneis en el lugar y el tiempo jamás captareis el mensaje que aquí os propongo y es que la cosa tiene su miga si en realidad quereis comprender a Rasputín y toda su corte de aduladores.

        Según cuentan las crónicas corría un 22 de Enero de 1869 cuando en un pueblo de la profunda Siberia llamado Pokróvskoye vendría al mundo un tal Grigori Yefímovich Rasputin en el seno de una humilde familia de labradores. A la sazón analfabeto, Rasputín se hizo yegüero de dudoso proceder y en una reyerta robando unos caballos Rasputín fue golpeado con una tabla por el dueño de estos. Borracho, pendenciero, juerguista e impenitente mujeriego ingresa en la secta de su lugar de origen. Porque sí es cierto que no pocos pueblos de esta inculta Siberia estaban tomados por la secta de los "flagelantes". Sus malos conducires, consistían en danzar, danzar y danzar cuales malditos. Azotábanse sin parar en tan escatológica danza y luego, se entregaban a su ritual orgiástico y sin ningún tipo de catadura moral. Cuentan que los flagelantes y su perversa religión daban rienda suelta a sus emociones sexuales más bajas para luego alcanzar la iluminación de Dios mediante consumado arrepentimiento.

         Con estos mimbres, Rasputín se hace con el liderazgo de tal secta y debido a ominosos espectáculos rayanos el escándalo es expulsado de la misma y decide abandonar Siberia. Según cuentan crónicas de dudosa procedencia es cuando comienza un viaje iniciático de unos diez años llegando incluso a recalar en Tierra Santa. Es en este viaje donde aprende la técnica de la hipnosis junto con la sanación mediante la imposición de manos para definitivamente volver a Rusia y esta vez a San Petersburgo. Aquí es cuando nuestro protagonista entra en contacto con la teoría teosófica en donde religión y esoterismo se dan la mano. Señalar que por aquel entonces Rasputín ya era algo famoso. Se rumoreaba por la capital de Rusia, San Petersburgo que un humilde sanador merodeaba por la ciudad y daba bastante que hablar considerándose a sí mismo el más adelantado y haciendo gala de ello.

          Pero no adelantemos acontecimientos. En la Santa Madre Rusia gobernaba un pusilánime, Nicolas II con una esposa llamada Alejandra Fiodoróvna en lo que para mí defino el reino de OTMA. Olga, Tatiana, Masha y Anastasia sus hijas, junto con un enfermizo heredero, el zarévich Alexei. Alexei era un niño de natural enclenque y enfermizo, para colmo de malas saludes era hemofílico. La hemofilia era el mal congénito de muchos herederos. Enfermedad siempre, siempre médicamente transmitida de madre a hijo y nunca de padre a vástago, posee la extraña facultad de impedir la cicatrización de las heridas. Cualquier accidente así las cosas, era desenlace fatal. Por añadidura, señalaré que zarévich solo había uno para heredar la casa Romanov y las tribulaciones dada la cisrcunstancia del Zar y la Zarina no eran baladíes. Estaba muy en peligro una dinastía como ya dije antes, centenaria.

        Un mal día, el zarevich cayó en desgracia y se sentía morir. Nicolás,completamente turbado buscó solución entre los médicos de la corte sin encontrarla. Es pues, cuando y bajo rumores infundados entrega su alma y la de Rusia a un monje loco y hace llamar a Rasputín. El cual en imposición de manos sana al pequeño. Diversos exégetas aseguran que la sanación del zarévich se debió a que Rasputín ordenó de inmediato el cese de suministro de Ácido Acetilsalicílico al pequeño, que como bien sabréis licua la sangre y es altamente letal para un hemofílico. Listo, dicho y hecho, Rasputín había dado un golpe audaz. Jamás se separaría de la fatalidad de los Romanov y se instauraría como principar valedor de la regia familia.

         Destacar que la facha de Rasputín no era baladí. Poseía unos penetrantes ojos verdes capaces de aterrorizar a cualquiera. Su mirada era penetrante, profunda, desconcertante. Con un solo vistazo era capaz de convencer a cualquiera.
         En cuanto a su aliño indumentario, excesivamente torpe en ese sentido. Vestía una túnica negra que rara vez se quitaba, todo ello unido a luengas barbas y no menos largos pelos parecía un estrafalario santón escapado de a saber que monasterio de tal guisa adobado. Se lavaba poco, de natural era sucio y maloliente. Solo consentía bañarse en los baños públicos en los cuales se encerraba con sus damiselas de alta alcurnia para cometer desmanes sexuales. Decían poseía prominente miembro capaz de hacer sonrrojar al de Fernando VII y si bien tal apéndice está expuesto en un museo en San Petersburgo no está nada clara esta parte (evidentemente los hombres tenemos seria tendencia a obviar esas cosas). En cuanto a su personalidad era díscola, hedonista y pendenciera. Borracho, muy borracho y comedor excesivamente comedor. Se le veía no pocas veces deambular por San Petersburgo en tremendas melopeas acompañado, como no con su esperpéntica traza estética. Por añadidura, hablaba de forma rara, omitía artículos y conjunciones y las más de las veces su conversación era difícilmente comprensible en lo ortodoxo. En cuanto al trato personal el mismo que el psicológico yendo de un extremo a otro, ora abrazaba a su interlocutor, ora lo maldecía con ominosos insultos. En esencia, y como podéis observar, un puto desastre a excepción de sus 28,5 cms de naturaleza viril.

            Su verdadera vocación era controlar los designios de la Santa Madre Rusia cual zarezuelo de baja estofa. Poco a poco se va ganando los favores del Zar que pusilánime a la sazón, para nada leía entre líneas las intenciones de Rasputín. Así las cosas en el año del Señor de 1907 Rasputín aconsejó al zar en lides religiosas y logró deponer al arzobispo de San Petersburgo, pero es que queridos amigos de este nuestro blogg, a partir de 1911 no se tomaba ni una solución política no estuviese tamizada por Rasputín, ante lo cual la aristocracia y la Duma empezó a desconfiar de tamaño personaje, ya que temían modificara el sistema de castas de la época. Así las cosas, la policía zarista observaba muy de cerca sus intenciones, juergas, escándalos y chandríos mas el zar omitía palabra. Hasta tal punto llegaron sus desatinos que las malas lenguas decían se acostaba con la zarina, no por nada la Duma encontró una serie de cartas que comprometían a la esposa de Nicolás.

            Así las cosas, Rasputín gozaba de la penitencia. Una de sus raras costumbres era la de ayuntarse tanto con finas damiselas como rameras en lujuriosas orgías en donde todo valía. Para luego y una vez ahíto de sexo contratar los servicios de una prostituta desnudarla y no osar tocarla como muestra de enmienda y de esa forma se purificaba. Todo un caso.

             Tiempos convulsos, una guerra de proporciones bíblicas sin duda amenazaba a Europa, la Primera Guerra Mundial. Aquella que desventraría por completo el sistema imperial europeo y que cambiaría la faz de la Tierra para siempre. 10.000.000 de infelices perecieron en la contienda y el zar se encuentra como siempre dubitativo a la hora de entrar en conflagración o no entrar. Rasputín, conmina a Nicolas II y obliga a este a no participar en tamaña guerra. Y es que a Rasputín y dado su modus vivendi le iba excepcionalmente bien así. A tal extremo llegó nuestro monje loco que amenazó al zar si tomaba cartas en tal guerra. La amenaza sería la desaparición de la dinastía Romanov en esa refriega. Amenaza que se tornaría triste realidad por mor de los acontecimientos.

            El zar desoyendo por una vez la embajada de Rasputín no solo toma partido en la guerra sino que a la larga y dados los magros resultados de la contienda consiente en acudir al frente en dirección de sus ejércitos y no contento nombra a Rasputín como máxima autoridad en su asusencia. En mi opinión, una contraprestación ante declarada rebeldía hacia el monje loco. Así tan aciago el percal, Rasputín de valido con todos los honores otorgados por un grande de Rusia se hace rodear de legión de aduladores, en su mayoría amigachos de pendencias y holganzas. Rasputín ya es el hombre más poderoso de Rusia e instaura un régimen si bien no de terror de discolidad y molicie sin límites.

        
La Aristocracia completamente patidifusa ante el cariz que toman los acontecimientos pone cartas en el asunto y entra en escena un príncipe, por Yussupov llamado el cual y durante bastante tiempo había entablado falsa amistad con Rasputín por si las moscas. Yussupov entra en contacto directo con el monje y le insta a celebración en su palacio. Rasputín, confiado de sí mismo y en su loco empeño de apuntarse una juerga más gratis obvia a su guardia y acude solo allá pasada la medianoche al palacio Yussupov sin su guardia pretoriana. Atendido como se merece con debida pompa y circunstancia Rasputín se sentía cómodo ante la flor y nata de la Santa Madre Rusia. Aristócratas, bellas damiselas, delicuescentes criadas y toda suerte de fasto y oropel se dieron cita en tan magno convite. Señalar que Rasputín también pretendía a la mujer de Yussupov y es que no se conformaba con nada este hombre, ni con la zarina.

          Rasputín diatribaba, reía con risas sarcáticas carcajada en grito, obviaba, desdeñaba, faltaba respetos y disponía, mandaba, y gobernaba en la invitación. No en vano todo el mundo le debía pleitesía y es que era el dueño y señor desde los Cárpatos a Vladivostok. Se tambaleaba en profunda borrachera de los mejores caldos, gritaba y blasfemaba y....... presa de etílico delirio comía pasteles pese a que nunca le gustaron. Pasteles regados de una cantidad de cianuro suficiente como para tumbar a un paquidermo. Pastel, tras pastel, dulce tras dulce Rasputín no caía ni a tiros. Y es en este momento donde Yussupov ya no soportando a tal individuo en su casa en compañía de invitadas, invitados y cómplices sube a su habitación y saca un revolver Browning letal a cortas distancias.

           Como no es de destacar el príncipe Yussupov y sus intenciones no eran vanas. Harto estaba. Descerraja a Rasputín un tiro en el pecho dando pábulo a la muerte del monjecito de marras. Sabiéndose ganador de una vez por todas y para nada usurpador de ningún trono había dejado a la Santa Madre Rusia sin valido, valiese o lo que fuera. Sus conciliábulos para nada eran baladíes mas subió a piso superior para confirmar a sus correligionarios el asesinato. Rasputín era al fin y a la postre un hombre como el resto. Provisto de corazón, riñones, cabeza y extremidades pero su aura de santo de la Madre Rusia hizo sospechar a Yussupov estar ante la misma figura de Jesús de Nazareth, ante lo cual quiso confirmar su obra por si hubiese quedado alicorta. Cual no sería su sorpresa al encontrar a un Rasputín bañado en sangre todavía vivo escapando de la mansión y coleando. Recogió una vez más su revolver y le asestó tiro más en la cabeza. Por si esto no fuera poco, barra de hierro en mano machacó el cráneo de su víctima para luego entre secuaces arrojarlo al río Néva, a la sazón helado. Así las cosas Rasputín abandonó de tal guisa este valle de lágrimas que para él no fue sino de fiesta en fiesta. Rasputín siempre fue un fiestas.

              Pero las risas no acaban aquí. Dos días después sacaron a nuestro ya famoso personaje del río y se pudo confirmar que ese monje loco, cabrón o lo que Dios diese a entender no había muerto de heridas, sino ahogado. Y es que la posición de sus brazos en su rigor mortis intentando salir a flote así lo delataron. Eso sí..... Rasputín, estaba bien muerto. A fe de Dios, había ya ingresado en el averno.

            Nicolás y de regreso de su cruzada la cual no voy a relatar, como buena persona se quedó sin santón en tal mudanza y sin remedio para su hijo, así las cosas exilió a los conspiradores para siempre jamás y a Dios gracias por ello. Nicolás II, su mujer, el zarevich y el reino de OTMA (Olga, Tatiana, Masha y Anastasia) deambularon en triste acaecido por diferentes palacios rusos hasta que en uno de ellos y a la voz de "Ciudadano Romanov" con la excusa de hacerles una foto unos bolcheviques los ametrallaron en el sótano de tal residencia. Señalar que Nicolás tapó los ojos de su hijo de corta edad , enfermo. Solicitó una silla para él y se la denegaron. Las niñas no murieron en el acto. Portaban tal cantidad de joyas cosidas a sus vestidos que las balas rebotaban en sus cuerpos y hubo que rematarlas de tiro en la cabeza. Y.... es que hasta la salvación les negaron sus primos ingleses, alemanes y austríacos. Asilo pidieron los Romanov a sus diferentes familias europeas pero beneficencia fue denegada. La Primera Guerra Mundial estaba fagocitando la edad de los imperios europeos y los Romanov fueron sus exponenciales víctimas. Europa estaba cambiando, sin duda. Europa, Europa... tan bonita y tan histórica. El mejor continente que dieron los siglos y darán, iba a pasar a la mayor inmundicia con la Primera Guerra Mundial y luego con la Segunda Guerra Mundial. Eso sí..... es un continente pequeño pero admirable. El ser humano no es de natural antropológico europeo pero su ideología si. Los Romanov... el bueno de Nicolás, la zarina, el zarevich y el reino de OTMA (Olga, Tatiana, Masha y Anastasia) pagaron muy, muy caro un juicio sumarísimo ya que el resto de las familias reales europeas les iban a la zaga en incompetencia e ignorancia del sentir de su pueblos. Que culpa tuvieron unos tiernos infantes de acabar así????. En mi opinión ninguna. Pero el Comunismo.... fue así. Ora Katyn, ora los gulag, ora Paracuellos del Jarama aquí en España. Lo importante es cepillarse gente inocente. Pero...... en el caso de los Romanov....................................:

.                RASPUTÍN,ESTABA MUERTO PERO SU PROFECÍA LA DEJÓ BIEN ESCRITA: LOS ROMANOV DESAPARECERÍAN INEXORABLEMENTE.

              Como síntesis y abandonando la realidad de Rasputín he de decir que España sigue igual. Todavía hay gente que cree en supercherías del asunto que ocupó a Rasputín. Véase santones tales que Aramis Fuster, taroteros, nigromantes y quirománticos de todo tipo. En otro orden de asuntos pastores televisivos de poco escrúpulo y mucha labia inundan las cadenas norteamericanas haciendo todo tipo de parodias ya que el protestantismo mal entendido es así. En mi opinión el destino está escrito. Un destino amargo como el de los Romanov o dulce como el de Dalí, Frank Sinatra o Xavier Cugat. Como ya bien conduje en un principio este post, los tiempos son los tiempos y todos somos hijos de ello. Rasputín fue un embaucador, un sinvergüenza y un falso profeta pero no menos que los que deambulan por ahí inventándose nuevas religiones y métodos para ser feliz a cambio de unos cuartos. Eso son sectas, como Rasputín y es que en religión está todo muy visto. Lejos de la ortodoxia para mí es sectario y...... os lo dice un impenitente agnóstico. Cada uno con su conciencia.

         Y.... ahora vedlo. En programas retro aparece de vez en cuando el puto Rasputín. Yo me quedo con la negra de caderas anchas. No me va lo andrógino:

        https://www.youtube.com/watch?v=OBXRJgSd-aU