sábado, 28 de junio de 2014

Yuri Gagarin. Elegido para la gloria.



    Hoy nos vamos a centrar en un héroe soviético. En un fuera de serie, un valiente, un pionero en el orgullo de toda una generación de soviéticos y porque no del Ser Humano. Su nombre Yuri, su apellido Gagarin.



       Corría el año 1934 y más concreto un 1 de Marzo cuando vino al mundo Yura Alekseyévich Gagarin en una granja colectiva. Su padre era carpintero de profesión y se dedicaba a ello. Su madre una ávida lectora de libros. Así las cosas el padre, un profesional de la madera y la madre una mujer excesivamente culta y que en no poco supo orientar al tercer de sus 4 hijos a que estudiara y fuera algo en la vida. Señalar que la URSS siempre tuvo muy a gala por razones propagandísticas que Yuri había sido hijo de unos humildes campesinos, pero esto nunca fue del todo cierto.

       Yuri había nacido en la región de Smolensk, al igual que uno de sus compatriotas más ilustres, el escritor y divulgador Isaac Asimov. Bajito, muy bajito y de talante curioso Yuri se enganchó a aquella nomenklatura de la Unión Soviética. Stalin, a decir verdad fue el mayor asesino de la Historia de la Humanidad pero en no poco supo como nadie cambiar una sociedad inminentemente rural a una sociedad de las más avanzadas tecnologicamente del planeta. 50.000.000. de personas pagaron el pato en sus purgas. Y para ello dotó a la URSS de un eficaz sistema de enseñanza gratuito, siempre y cuando el estudiante estuviese tutelado por la nomenklatura comunista, claro. Al fin y al cabo, el estudiante era también un hijo de la Revolución Bolchevique. Sin ir más lejos y para que os hagáis una idea Stalin premiaba a los pioneros. Los pioneros eran aquellos infelices niños los cuales denunciaban a sus padres ante las autoridades soviéticas por tener unos padres antirrevolucionarios acabando sus progenitores con sus huesos en un gulag. Era cuando el niño, huérfano como es lógico pasaba a ser enteramente tutelado por el gobierno de la URSS. Escalofriante, verdad?.

      Pero no fue este el caso de Gagarin. Un niño muy querido y amado por sus padres y hermanos. Digamos que Gagarin a pesar de que sus padres eran de extracción media siempre tuvo oportunidades. Así pues y de esta guisa siendo un excelente estudiante ingresa en la escuela de oficios y empieza a dar clases de tornero.

      Año 1953, muere Joseph Stalin y lo sustituye en el gobierno un hombre fuera de lo que había sido la Revolución Bolchevique, Nikita Kuschev, aquel que se quitó el zapato para golpear la mesa en una asamblea de la ONU para protestar en la crisis de los misiles de Cuba. Señalar que Kruschov inició un período aperturista en la URSS y eliminó a la práctica totalidad de los edecanes stalinistas.

      Así las cosas Yuri se apunta a un aeroclub para dar lecciones de vuelo y posteriormente abandona sus estudios de tornero para ingresar en la escuela militar de Oremburgo. Allí sería donde entraría en contacto con aquellos magníficos cazas soviéticos. Los míticos MIG-15. Por mor de los acontecimientos, sus esfuerzos y su pasión por volar le habían permitido ser piloto militar.

      1957. Es enviado a una base militar en Murmansk. Territorio hostil donde los haya, Yuri pilotaba los aviones como nadie. Tormentas de viento, nieve y temperaturas de hasta menos 50 grados junto con unos duros entrenamientos hicieron de él uno de los pilotos mejor adiestrados de la URSS y fue ascendido a Teniente Primero en 1959.

      Año 1957, la Unión Soviética empieza a comerle terreno a los E.E.U.U. y pone en órbita lo que sería el primer satélite artificial de la Historia, el Sputnik I. Año 1960, JFK asciende al poder en EEUU e inicia una alocada carrera espacial frente a la URSS. Así las cosas esta escalada espacial se vería por el resto del mundo como un loco desafío de titanes. Y en 1960 la URSS inicia un proyecto ultrasecreto, el proyecto Vostok I, que no era sino la tentativa lanzar al espacio a un humano, ponerlo en órbita y dar una vuelta a la Tierra para luego devolverlo sano y salvo a la misma.

      A las pruebas se presentaron 1000 aspirantes los cuales no sabían muy bien cual era su fin y definitivamente de esos 1000 se seleccionaron dos pilotos un tal Titov y otro el personaje que nos ocupa, Yuri Gagarin. Señalar que Gagarin había adelantado en las pruebas a Titov por unas pocas décimas de puntos pero su corta estatura junto con sus humildes orígenes hicieron que Gagarin ganara por muy poco a Titov que sería el segundo cosmonauta soviético en caso de que algún percance le sucediera a Yuri. Hacer hincapié que Titov era hijo de un mercader de telas y que su nombre de pila tampoco encajaba muy bien a la nomenklatura soviética. Se llamaba Guerman Stepanovich Titov y eso de Guerman hacía recordar tiempos peores. Aún así llegó a ser un gran cosmonauta, tripuló la Vostok II y la URSS y he de insistir en ello le daría su oportunidad sopena ocurriese algo antes de introducir a Gagarin en la cápsula. Gagarin como gran persona que fue, afable, valiente y desenfadado siempre tuvo muy buena relación con Titov y éste último supo comprender que en la Vostok I solo cabía su compañero.


        Y es ahora en cuanto entra en acción un afamado ingeniero, Sergei Koroliov. Koroliov fue el mejor ingeniero aeronáutico de toda la URSS. Ocuparía así por méritos propios la jefatura del Programa Vostok I. Señalar que Koroliov pasó bastantes años confinado en un gulag por Stalin. Su único delito la investigación con cohetes de combustible líquido. Así las cosas fue recluido en el gulag de Kolima por actividades anticomunistas. Y es que a Stalin, al paranoico de Stalin cualquier excusa le era válida para encerrar a uno. Definitivamente perdonado por Stalin al cabo de los años en 1944 pudo seguir ejerciendo la ingeniería pero muy, muy vigilado. Señalar que hasta bien entrados los años 50 la URSS no consintió en rehabilitar por completo a este ingeniero. Stalin era tan inútil que tenía a un genio en la cárcel en medio de la Segunda Guerra Mundial y no lo sabía. Hace falta ser inútil.

       Nos situamos en el 12 de Abril de 1961 en Kazajastán. Todo está listo para la misión. El cohete está esperando a Gagarin y a Titov. Gagarin es llamado ante la desolación de Titov que ve como su última ocasión de pasar a la posteridad se desvanece por completo. Ambos se despiden deseándose suerte, Gagarin se introduce en un vehículo el cual lo llevará a la torre de lanzamiento. Se sienta en la nave. Sus pulsaciones, 65 por minuto. Exige le pongan música mientras espera ser impulsado por miles de litros de combustible.

        Gagarin será Cedro y el control Aurora:

        "Aurora a Cedro: Va todo bien?."

        "Cedro a Aurora: Perfectamente camarada Aurora."

        Nueve y siete minutos de la mañana. Una patada enorme de combustible impulsa a la nave con Gagarin dentro y Gagarin exclama: Vamos Allá!!!.

         Gagarin agnóstico convencido, empieza a tomar altura, una altura que definitivamente le separa de la Tierra y exclama: Aurora: "No veo ningún Dios por aquí".

        Señalar que Yuri Gagarin no hizo absolutamente nada. El vuelo era por completo automático. Sí es verdad que tenía un control manual y para ello debía de teclear la clave 1265 para así pilotar él la nave pero solo hizo falta una vez reentrado en la atmósfera. No obstante señalar que el viaje no estuvo exento de peligro y casi acaba en desastre. Y es que la cápsula una vez reentrada a la atmósfera no quería separarse del cohete. Así las cosas, Yuri Gagagarin sabedor de las altas temperaturas que se barajan en la reentrada a la atmósfera esperó a que los cables que lo unían mortalmente al cohete simplemente se quemaran como así fue.

     Y ahora viene lo mejor. Imaginareis que caería al mar tan tranquilo, daría las coordenadas desde la cápsula a un submarino y este lo iría a recoger. Pues no. A una velocidad de 4 veces la gravedad tuvo que pulsar su asiento eyectable a siete kilometros de la tierra y caer en paracaidas. Y es que lo de la cápsula con paracaídas es posterior al viaje de Gagarin.

      Imaginaos la escena: Un individuo vestido de naranja con un casco que pone CCCP cae en mitad de la campiña soviética y se encuentra con dos niñas y una mujer y les dice:

       "Hola, soy soviético, me llamo Yuri Gagarin y necesito un teléfono para llamar a mis camaradas del Kemlin".

       Así fue. Y es que en realidad de Yuri no sabía nadie nada. Absolutamente nada. Se fue de casa y ni su madre sabía donde iba su hijo. La gran aventura de un tipo elegido para la gloria había durado 1 hora 48 minutos. Magnífico.

        El futuro inmediato de Gagarin no sería sino la gloria. La gloria y posterior desesperación personal y es que Yuri no llevaba para nada bien tanta fama. Estaba harto de la misma. En todos sitios lo conocían y su vida íntima se vio reducida a la nada. Para colmo de males el Polit Buró le prohibió volar no fuera se matase en algún avión y la URSS perdiese un héroe. Ese héroe que tanto necesitaba la Unión Soviética. Así las cosas Gagarin como no, se refugiaría en la bebida y en las mujeres. Tenía la vida bien resuelta pero no la podía vivir como él quería.

      Año 1962, lo eligen Diputado por el Soviet Supremo y le levantan la prohibición de volar. Yuri vuelve a estar eufórico ya que puede volver a pilotar un caza. Pero un fatídico 27 de Marzo de 1968 se estrella con un Mig-15 con otro compañero, Vladimir Komarov. La leyenda, Yuri Gagarin había muerto. Se dijo mucho sobre su misteriosa muerte. Como no, se habla también de la teoría de la conspiración e incluso de que se montó borracho en el Mig pero recientes investigaciones, apuntan a que había un defecto en la cubierta de la carlinga del caza. Sencillamente la teoría de la conspiración al menos para mí carece de todo peso específico. De la URSS se puede esperar cualquier cosa, desde luego pero con un tipo como Gagarin, no.

     Como conclusión, señalar que Yuri Gagarin fue feliz con lo que hizo. Si a algún ruso le tengo aprecio y empatía es a este cosmonauta. Todo un patriota, un patriota de los malos tiempos porque a pesar de que Stalin ya era historia Gagarin se defendió muy bien de la nomenklatura del telón de acero y supo como nadie el dar ilusión a un pueblo oprimido. Nunca se metió con nadie, nunca hizo daño a nadie y fue todo un héroe de la URSS.

       Hay muchos monumentos a Yuri Gagarin repartidos por todo el mundo, como no. Hasta los americanos le rindieron pleitesía y editaron innumerables revistas sobre Yuri. Y es que EEUU estaba hincando la rodilla a base de bien. No obstante la carrera espacial la ganaron entre tres. Aldrin, Collins y Armstrong. Yuri, a partir de entonces pasó a un segundo plano. Ni siquiera le dio tiempo a contemplar como los americanos llegaban a la Luna. Seguro que desde el cielo, al que siempre perteneció estuvo encantado.