sábado, 15 de febrero de 2014

El hombre que nunca existió.

 



      Corría el año 1943 cuando un humilde pescador onubense y en aguas mediterráneas se encontró un regio cadáver. Tal cadáver a la postre hablaría varias lenguas. Primero la de Shakespeare, más tarde la de Cervantes y definitivamente la de Nieztsche...
   Los ingleses en el marco de una operación llamada "Operación Carne Picada" entre pueril y audaz decidieron abandonar al socaire de las olas un muerto (y vaya muerto) con los pulmones encharcados de agua salada y con un maletin el cual portaba la operación militar del desembarco de Cerdeña.
   Ni corto ni perezoso el ya citado pescador entregó a las autoridades como ya era preceptivo el cadáver de tal soldado de su Graciosa Majestad en el marco del buen hacer nacional y que los historiadores españoles llamarían "Franquismo social". El General Franco otrora colaborador de Hitler entregó el cadáver a su vez a las autoridades alemanas las cuales verificaron su óbito por ahogamiento y aseveraron la autenticidad de los documentos. O.... lo que es lo mismo picaron el anzuelo. Tal fue así para sorpresa aliada que Alemania concentró sus tropas en Cerdeña y no en Sicilia que era donde al fin y a la postre desembarcarían los aliados para tomar la Península Itálica. Señalar que los aliados jamás confiaron en que su ingenioso plan saliese adelante. Pero... salió. De facto los aliados desembarcarían en un sitio donde para nada había resistencia ya que ante los documentos del supuesto ahogado fiáronse de los mismos y defintivamente concentrarían todas sus fuerzas en un sitio donde nadie desembarcaría jamás.
    Faltarían dos años para que acabase el mayor desastre de la Historia de la Humanidad donde si existe un infierno se valió este de las nuevas tecnologías aplicadas sin niguna ética ni moral para sembrar el caos en la Tierra. El diablo, no conoce de ética ni de moral y en palabras de Winston Churchill: "Si Hitler fuese al infierno de seguro encontraría alguna razón para excusar al diablo".
    Decir que Adolf Hitler perdió felizmente la Segunda Guerra Mundial irremisiblemente pero a parte de los aliados en no poco contribuyeron a la pérdida sus torpes colaboradores tales que el General Franco o Mussolini que de forma directa o indirecta mermaron la audacia de los generales del cabo de Bohemia. Entre esto, espías infiltrados tales que Garbo y sus ires y venires entre pitonisos, videntes y ocultistas Hitler las más de las veces no daba una.
    Firme ejemplo es este. Si el General Franco hubiese callado Italia no habría podido ser tomada o cuando menos no de forma tan facil pero se colgó la medalla ante Hitler y definitivamente la Historia hubiese sido cuando menos, otra. Eso o..... Franco sabía muy bien lo que se hacía. Al fin y al cabo fueron enemigos y amigos íntimos según en qué.
     En la invasión de Italia por los aliados hay muchos personajes principales, Lucky Luciano, Otto Skorzeny, un secuestro a Mussolini, el desastre de Monte Cassino, Anzio..... pero de ello hablaremos en otras entregas.
     Para finalizar decir que si algún día vais a Huelva y visitáis su cementerio hay una tumba "con nombre". Una tumba de un héroe sin identidad, sin profesión, sin familia, sin religión conocida, con madre, novia, mujer o hijos que le lloraron pero nunca supieron lo que fue: Un héroe. A veces los héroes pasan tan desapercibidos como éste, pero hacerlo después de muerto es ya mucho decir. Se llamaba William Martin, natural de Cardiff, nacido el 29 de Marzo de 1907 y muerto un 24 de Abril de 1943. Tanto su nombre como fechas de nacimiento y muerte evidentemente son ficticias.