martes, 25 de febrero de 2014

Kolima: La carretera de la muerte.


     Que decir de la Santa Madre Rusia que no se haya dicho ya. La URSS y sus continuos atentados contra la dignidad humana. Esta vez fue una esteril carretera.
       Corría el año 1928 cuando el camarada Stalin se lanzó acomenter el primer plan quinquenal de su gobierno. Este plan quinquenal acapararía el período de entre 1928-1932 y entre sus obras estrella figuraría una siniestra carretera, la de Kolimá para conectar Yaakutsk con Magadan, un total de 2000 kms separaban ambas ciudades. La vocación de tal ingenio: Trasladar soldados hasta Lena.

        El complejo entramado burocrático soviético se puso enseguida a trabajar y a reclutar gente para la obra. Solución: los presos políticos de cualquier ralea. Traidores a la patria, disidentes, intelectuales, colaboradores con las fuerzas alemanas o simplemente religiosos en una fantástica operación de purga a la par que efectiva.

        Las condiciones como ya se pueden imaginar, completamente infrahumanas tanto en lo técnico como en lo laboral. Las temperaturas en Invierno llegaban hasta los 70 grados bajo cero y estos infelices caían como moscas. El problema en cualquier asesinato no es en sí ni su movil ni su "modus operandi". Lo más trabajoso es sin duda deshacerse del cadáver y que "parezca un accidente".

       La solución no se hizo esperar, y conforme el infeliz caía se le agregaba al cemento, se echaba en la carretera y acto seguido se pasaba una apisonadora y problema resuelto. Claro, que entre tanta distancia, lo magro de los medios y lo dificultoso del clima se tuvieron que arrojar al asfalto la friolera de 2.000.000. de personas para mayor gloria del Socialismo. Se calcula que para 2000 kilómetros y haciendo un leve esfuerzo matemático en esa carretera hay un individuo enterrado por metro. Impresionante.

       Tal es el extremo, que hoy en día y cuando quiebra el asfalto dado lo inhóspito del clima salen todo tipo de restos humanos, un fémur, una calavera, una tibia, e.t.c.

       Recientemente el actor Ewan McGregor junto con un compañero y dos BMW de 1150 dieron la vuelta al mundo en las motos y pasaron por la carretera confirmando lo aquí expuesto.

      Que decir al respecto. Números, números y más números así hasta llegar a un total de 50.000.000 de ejecuciones en las purgas stalinistas que hacen sonrojar al mismísimo Hitler. Toda una afrenta hacia el hombre y su naturaleza. 6.000.000 de muertos de inanición en Ucrania, millones de presos políticos, pogromos judíos e.t.c.... en una espiral de muerte que jamás vieron los tiempos y, la inmensa mayoría de ellos en época de "paz".

        El Comunismo siempre fue un mal invento y aún hay ignorantes que no en pocas manifestaciones portan la bandera de la hoz y el martillo ajenos de lo que representó ese símbolo en la URSS y en los países de su entorno. No menos tonto es el de la bandera republicana que en su ingenuidad no sabe que en realidad es la bandera que proviene del pendón de los Comuneros de Castilla, en su ignorancia se cree de izquierdas cuando en realidad se puede ser un republicano de derechas, EEUU es una república y allí el capitalismo campa a sus anchas. En fin, el español sencillamente confunde todo y en su confusión las más de las veces hay que recordarle que no pocas veces hace el ridículo. Pero eso ya es otra historia, endémica por cierto.