jueves, 27 de febrero de 2014

Proyecto MK Ultra.



    Corría el año 1953 cuando Allen Dulles a la sazón director de la CIA inició un ambicioso proyecto. El Proyecto MK Ultra. El citado proyecto tenía como fin el control mental del individuo para así anularle su conducta y tenerlo dispuesto a voluntad del investigador. El fin era utilizarlo en los interrogatorios de la CIA a individuos acusados de sedición y contrarios al sistema y modo de vida norteamericano.

       Las pruebas no se hicieron esperar. Se aplicó a prostitutas, indigentes, miembros del gobierno, militares de baja graduacion y también a los propios empleados de la CIA las más de las veces sin previo aviso a los individuos en cuestión. Se reclutaron miles de personas las cuales acturaron como cobayas humanos y muchas veces y en no pocas ocasiones se les originó la muerte directa, prematura o una incapacidad psíquica irreversible y amnesia. Las inoculaciones eran diversas, LSD, anfetaminas, barbituricos, e.t.c. mezclándolos muchas veces con períodos de privación con el contacto exterior, shocks eléctricos y maltrato verbal. Todo esto culminó en el año 1973, la CIA había estado manipulando la mente de miles de personas durante 20 años.

       La vocación no era otra sino ponerse al día de los diversos avatares en comparación con los que estaban dando a la luz los diferentes programas tanto soviéticos como chinos considerados ultrasecretos. La CIA, no quería quedarse ni mucho menos atrás.


        El proyecto era lisa y llanamente un nuevo método para hacer del individuo un robot y llegado el caso lograr fines lucrativos para el gobierno de los EEUU. Por lo que el 6% del presupuesto de la CIA fue dirigido a tal experimento que a la larga resultaría nefasto para la CIA. No por nada un tal Olson en una reunión de la CIA se tiró por la ventana dejando el marco de la misma rayado con las uñas lo cual descarta el suicidio y a un pobre voluntario le administraron la friolera de 70 dosis de LSD dejándolo para el arrastre.

     
   Corría el año 1487 cuando en Alemania se publica el Malleus Malleficarem un código el cual compilaba técnicas de interrogatorio y la casuística de situaciones en las cuales un reo era susceptible o no de interrogatorio a la vez que en caso afirmativo se torturaba al preso hasta que este cantase las más de las veces por desembarazarse de sus captores y de su martirio. No pocas veces el interrogado era taxativamente golpeado y vejado y otras iba a parar con sus huesos a la hoguera.

          Así las cosas el protestantismo se enseñoreaba por todo el Viejo Continente de la doctrina de su fe y no necesitaba de ningún engendro técnico a la hora de alumbrar pueblos y capitales. Con las piras de herejes en la hoguera tenían más que suficiente lumbre. Se calcula que en Centroeuropa se quemaron no menos de 60.000 brujas y algunos autores elevan la cifra en torno al millón de ellas dejando practicamente en ridículo a las cifras de la Santa Inquisición Española la cual, mucho más piadosa se sonrojaba respecto a la variante Protestante. En la Segunda Guerra Mundial, como no, también se valieron de diversas técnicas tales como la administración de la Escopolamina.




       Es por tanto, evidente que en la actualidad los países Protestantes están mucho más avanzados que los Católicos. Ellos no han dependido directamente del papado para ejercer su credo religioso pero no es menos cierto también que a costa de la vida y sufrimiento de muchos infelices que acabaron en la hoguera, exterminados (2.000.000 de Indios Norteamericanos) y esclavizados (cerca de 33.000 barcos negreros partieron de África al norte de América). La CIA también aportó su granito de arena en torno a una serie de disparates que es en realidad lo que nos ocupa.

    
   La CIA ante las filtraciones del consabido proyecto mandó sus operaciones a Canadá y es aquí donde entra un verdadero doctor Mengele de la psquiatría el cual había participado en los juicios de Nuremberg como psiquiatra. De nombre Donald Ewen Cameron. En connivencia con MK Ultra, a Cameron le llegaban pacientes a los cuales no dudaba en aplicarles técnicas de electroshock, recetarles LSD y PCP por lo que el paciente empeoraba ostensiblemente pero él sacaba sus conclusiones que luego reportaba a la CIA. Así las cosas, su verdadera vocación médica se basaba no en sanar al enfermo, sino en resetear el cerebro de tal sujeto para así este iniciase una nueva vida al margen siempre de la pasada y borrar todos sus recuerdos. Su especialidad eran las mujeres ya que no pocas acudían a él debido a las ya consabidas depresiones post-parto. Llegados a este punto la historia empieza ya a tomar mimbres escalofriantes. En resumidas cuenta y en palabras de Eisenhower la situación se define de la siguiente manera:

      "En la CIA se hacen cosas que es mejor no explicar".

   
   Resulta lamentable que en un país que se erige como el gran defensor de la libertad, Derechos Humanos y la Democracia se hayan dado circunstancias de este calibre. La CIA atravesó un entramado de 40 años de Guerra Fría entre EEUU y las potencias del Este. En un muy corto espectro de tiempo se sucedieron hechos tales que la Invasión de Bahía Cochinos, la Caza de Brujas del senador McCarthy, la Operación Mangosta, el asesinato JFK, el de Martin Luther King y Malcolm X, El proyecto Apollo, Watergate, la crisis de los misiles cubanos, diversos intentos de asesinato a Castro, el rearme nuclear a base de submarinos y lanzaderas de misiles, Vietnam, Corea y por no citar a la ya larga lista de eventos las revoluciones en sudamérica con sus ya consabidos dictadores tales que Videla o Augusto Pinochet. Y la CIA en derredor con el silbato del árbitro. Silbato que las más de las veces sonaba desafinado.

     No menos chocante fue la "Operación Lanza de Neptuno" (captura de Bin Laden) conocida también como "Operación Gerónimo" por los Navy Seals que murieron en un helicóptero el cual paradogicamente fue derribado y no es menos paradójico que lo hicieran en un aparato sin blindaje alguno y que en su protocolo de actuación no podían llevar. Pero eso es ya otra historia, la más reciente pero otra historia.
    Dudo ya bastante que la CIA siga promoviendo este tipo de prácticas y asesinatos pero ahí está por ejemplo Guantánamo y la casual muerte de la casi totalidad de los integrantes que tomaron parte en la operación en la captura y muerte de Osama Bin Laden. Y como bien antes hice somera reseña.

     Hoy por hoy me quedo con la frase de Eisenhower:

       "En la CIA se hacen cosas que es mejor no explicar."

        Finalmente, y en 1975 si la memoria no me engaña la Comisión Rockefeller dio al traste con la operación MK Ultra y la consideró un error en toda regla de la CIA a la vez que hizo público el citado proyecto para escarnio del ciudadano medio norteamericano que se creía muy seguro con la Agencia.

       En 1971 Stanley Kubrick rodó una película la cual abordaría la técnica del control mental asociado a drogas, imágenes y música su nombre:
"La Naranja Mecánica". A fe que a Stan, se lo pusieron extraordinariamente fácil los sicarios de la CIA.