miércoles, 23 de abril de 2014

Numero Fi, número áureo o número de Dios.




         Dalí decía que no creía en Dios pero sí en las Matemáticas. Con esta aseveración es posible que sepa hablar de lo que es el número Fi, Phi, número áureo o número de Dios. Vamos allá. Deciros que si bien no es difícil de entender es difícil de demostrar por lo que solo nos centraremos en su explicación teórica y no matemática. El que quiera que tire de calculadora y construya su Partenón privado.

       Mucho se ha hablado sobre el  número Fi. Pero sí que existe un cánon al respecto. Esto es, un cánon marcado por la estética de los objetos y de las personas y amparado en la naturaleza. En mi opinión no hay mejores ni peores gustos pero sí cosas bonitas, no tan bonitas, feas y desagradables. Otra cosa es que en algunos ámbitos de la vida a alguno nos pueda parecer atractiva alguna cosa o persona pero sabed que es por nuestra cuenta y riesgo ya que el cánon de belleza sí existe tanto en el diseño, la música, la pintura y la escultura. Y ello viene amparado por el número Fi. Así las cosas en no pocos artículos de nuestra vida cotidiana nos rodea tan misteriosa cifra. Véase en las proporciones de una cajetilla de tabaco, en el DNI o sencillamente en una simple tarjeta de crédito. La secuencia numérica es la siguiente:


        Soy hombre de letras y ni siquiera me he puesto a calcular tal retahíla de numerajos para que al final resulte 1'6, que es lo que aparece sobreimpresionado en la imágen pero..... trasladado al arte e imagen es esto:




        O..... Esto:














         "Se dice que una recta ha sido cortada en extrema y media razón cuando la recta entera es al segmento mayor como el segmento mayor es al segmento menor." Corría el año 300 antes de Cristo cuando Euclides enunció esta frase. Así las cosas las dejó bien claras, no para mí que insisto en números soy un inútil y no me interesan lo más mínimo pero sí para diferentes arquitectos, pintores, escultores músicos y diseñadores. Básicamente el número Fi se instaura en un paralelismo con lo perfecto, sin denostar para nada lo creado por Dios. Fijaos pues en la escalera de caracol de la imágen y en una concha con las proporciones las cuales ha dotado en ella la naturaleza. Consiste pues, en trasladar la perfección y proporción de lo natural a un objeto inanimado y creado por el hombre en base a un número que da y otorga una estética. Evidentemente el número religiosamente traspasa lo humano, ya que si nos basamos en las proporciones de una obra creada por la naturaleza tan perfecta como una caracola y la naturaleza supuestamente la ha creado Dios es así. Al fin y a la postre, un legado del Señor simplemente para un creyente.

        Señalar que los griegos fueron unos grandes pensadores, filósofos, físicos, arquitectos, alquimistas, matemáticos y que muchos de ellos solo se dedicaban a pensar, pensar y pensar. Sirva como ejemplo Demócrito el cual paseando por el campo llegó a la conclusión de que "La materia estaba compuesta por una serie de partículas invisibles o indivisibles llamadas Átomos.". Señalar que mi cultura al respecto sobre este enunciado no es sino la misma que la de un niño de 11 años pero sí he de afirmar y reflexionar que llegar a esta conclusión sin ayuda de microscopios y solo a puro de raciocinio y encima dar en el clavo es cuando menos harina de otro costal. Como llegaría a esta conclusión y encima lograr una verdad unversal???. Pues... no lo sé. Pensando, digo yo.

        Velázquez, Fidias, Da Vinci, Dalí, Gaudí, Eiffell fueron personas que estuvieron durante toda su vida con el ideal de perfección en la  cabeza. Dándole y dándole vueltas a un número para solo así alcanzar la perfección formal y que el visionador de sus obras cayese en lo que hoy denominan los psiquiatras "Síndrome de Stendhal" un síndrome para nada átono con la estética y que se traduce en una sudoración fría, a la par que una serie de mareos proseguido de un inminente desmayo al observar una obra perfecta. Un hastío vital de perfección diría yo.



      

        Incluso Bela Bartok fue capaz de trasladar tan complicado número a sus cuartetos para cuerda cosa la cual se me antoja ya de ciencia ficción porque si es complicado el hacerlo en objetos o pintura extrapolarlo a la música lo hace cuando menos tarea impensable y solo digno de genio. Cuando decían que Led Zeppelin tenía un pacto con el diablo creo que se referían al número áureo.

        En cuanto a la relación entre Dios y el número.... pues qué decir. Eso es para los creyentes. No obstante no me parece mala la teoría que haya entre el hombre y Dios un número el cual sea perfecto. Sin duda alguna no es un mal enlace entre ambos. Que hay una proporción perfecta eso está claro. No hay mas que observar la simetría en distintas facetas de la naturaleza empezando por el Ser Humano y lo que sí está claro es que no es fruto de una casualidad antes bien, y en parte de la Selección Natural de Darwin. Pero.... claro. Para un creyente Dios no hace las cosas a su libre albedrío sino que se ha visto guiado por una serie de premisas muy bien previstas. No obstante, es muy importante que el hombre haya logrado copiar del albedrío de Dios o de la naturaleza a la hora de construir sus cosas. Lo acerca más a ambos y eso siempre es bueno porque le ayuda a superarse.

      Tom Cruise, Kate Moss y Angelina Jolie, según los expertos en el número FI tienen la vitola de pertenecer a la cifra áurea. Sus rostros ya de natural encajan con el número áureo. Sencillamente, fueron paridos así. Buena, mala suerte... pues no lo sé. Ya dije que para gustos colores. Yo, a la Jolie no la puedo ni ver por lo delgada que es (no me gustan las mujeres muy delgadas), en Kate Moss apenas sí me he fijado y de Tom Cruise señalar que no me gusta como actor si bien a un individuo que está inmerso en la Cienciología es normal que le den papeles magníficos. En su favor he de decir que ha tenido en no pocas ocasiones actuaciones magistrales pero no es Alec Guinness ni Peter O´Toole, desde luego.



          Estos somos mi mujer, mi hijo y yo hace 5 años en una boda.... Jo, Jo, Jo..... al menos yo no creo sea el paradigma del número FI.

         
          Así las cosas la vida pare seres de todas las características posibles. La casualidad, Dios o quien sea nos da a todos una oportunidad. Los hay altos, feos, guapos, inteligentes y no tanto. Stephen Hawking es un claro ejemplo de que se puede ser un señor muy desvalido pero con un gran coefeciente intelectual o... un señor como Toulusse Lautrec, feo y contrahecho pero un gran artista. Quizá la Creación se basó en el número FI para diseñar sus cerebros y talentos respectivamente. Estoy completamante convencido de que nacieron bajo esa áurea de perfección para mí total.



         Vivimos en una sociedad bastante desarrollada aunque no nos lo parezca. Y todos necesitamos tener una oportunidad de desarrollo. Hay niños, por ejemplo que desde su nacimiento necesitan de una educación o atención especial, véase Síndrome de Down, autistas, sordomudos, ciegos, simplemente depresivos, minusválidos, e.t.c y sus padres con denuedo las más de las veces se esfuerzan porque sean algo en la vida a la par tengan una oportunidad como el resto y que un día tengan su propio trabajo bien tutelados bajo alguna institución o por sí solos. Quizá el número FI no les haya sonrreído al nacer pero es posible que sí en su alma o sentimientos. Al menos sus padres eso es por lo que se esfuerzan día a día. Así como un niño ordinario necesita su atención, un niño extraordinario necesita de otra acorde con sus características para desarrollarse y eso es lo que cuenta, su desarrollo contínuo siempre acorde con las preferencias y cualidades de ellos mismos porque seguro que sí las tienen. Cuando veáis a padres e hijos de estas características pensad que dentro del alma de ese niño, padre o madre hay un ser humano como nosotros mismos, los cuales nos consideramos muchas veces el paradigma de la perfección y no es solo sino burda vanidad. Vanidad que no nos lleva muchas veces sino a firmar cosas raras, complicarnos la vida, no ser nosotros mismos y al final acabar odiando esta vida que en realidad todo nos ha dado pero nosotros nos la hemos arruinado y además entre todos.




      P.D.: Dedicado a esos niños, padres, madres y adultos y que física o psíquicamente el número FI no les ha sonrreído en su alumbramiento pero sí en su alma y sentimientos. Para que en esta vida tengan un futuro sin cortapisas y que todo el mundo los admita como son: Unas grandes personas en muchas aptitudes más válidas que el resto, de eso que no nos quepa la menor duda. Y..... muchos con sus carreras. Más claro, agua.