lunes, 10 de marzo de 2014

Alan Turing.




         "Por rojo y por maricón!!!!". Esta fue la terrible frase que tuvo que oir Federico García Lorca antes de que le diesen un culatazo en la cara, lo arrojaran a una zanja y le pegaran un tiro. Imaginad lo que pensaría su madre si cuando Federico daba sus primeros pasos le hubiesen contado el devenir de su triste y salvaje final. A Alan Turing le pasó practicamente lo mismo.

         Corría el año 1912 cuando nació un niño en Inglaterra que pasaría a ser uno de los ganadores de la Segunda Guerra Mundial por méritos propios. Había nacido un genio de la lógica, de las Matemáticas y de la encriptación. Se llamaba lisa y llanamente Alan Turing. De pequeñito, Turing se dedicaba a hacer y deshacer lo que haría durante toda su vida: Rompecabezas, puzzles y jeroglíficos. Los hacía y deshacía como si nada ante el estupor de sus padres los cuales no salían de su asombro ante el talento de su hijo para la lógica matemática. Protestante de nacimiento y ateo por convicción Turing a pesar de ello si creyó sobre la conservación del espíritu después de la muerte. Se graduó en Matemáticas por la Universidad de Cambridge y pasaría a ser profesor en el prestigioso King´s College.

          Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, lo alemanes introdujeron una máquina que en su orígen fue británica y la llevaron a la máxima expresión sobre la encriptación de mensajes secretos. Se calcula que fabricaron 60.000 de ellas y que cada letra tenía 60 posibilidades de encriptación en cada mensaje. Era la máquina Enigma. Inglaterra tenía un cuchillo en la garganta y los submarinos alemanes estaban minando con creces la maltrecha situación económica británica. Sencillamente gracias al código de Enigma la inmensa mayoría de los cargueros que abastecían al Reino Unido eran hundidos y su preciosa carga acababa las más de las veces en el fondo del mar sin remedio aparente. En Inglaterra no había ni combustible para abastecer su maquinaria bélica y hacer frente a Alemania.



        Turing fue reclamado en Bletchley Park y con la ayuda de otra máquina polaca la "Bombe" logró desencriptar los mensajes alemanes. Los americanos por su parte no se anduvieron con máquinas tipo Enigma. Sencillamente sus mensajes eran enviados en Navajo. Sobre el idioma Navajo no había nada. Ni una sola regla lingüística y ni un solo documento escrito que pudiese dar una traducción correcta del mensaje. Solo lo conocían 20 personas y... el pueblo Navajo, claro.

         Así las cosas la maquinita Enigma dejó de ser un estorbo. Sin su desencriptación de antemano la guerra estaba perdida irremisiblemente y fue Alan capaz de desencriptar la máquina de una vez por todas. Los U-boots de la Kriegsmarine ya no serían ningún problema.

        En no poco debe la informática moderna lo que es gracias a Turing. Fue el pionero del diseño de los ordenadores actuales ahora hace ya 60 años muy por delante de Steve Jobs. Turing fue todo un innovador en su campo y un visionario. Turing, en esencia inventó la computadora moderna pero Jobs y Gates lograron meterla dentro de nuestras casas. Por eso Turing es un perfecto desconocido.

        En el año 52´a Turing unos ladrones entráronle a robar en su residencia. Residencia la cual compartía con su novio. Fue este hecho luctuoso lo que llevó a Turing a su ruina moral y física. Las autoridades británicas se personaron en el lugar de los hechos y pudieron constatar el robo. El robo y... algo más. La policía se dió cuenta de que Alan era homosexual y esa condición por muy increíble que parezca en la Inglaterra de los años 50´ no estaba nada bien visto. Así las cosas se le detuvo y juzgó no negando los cargos que se le imputaban y en la sentencia se le dio a elegir entre dos penas. La primera someterse a tratamiento dada su "enfermedad" y la segunda su ingreso en prisión. Turing se decidió por la primera.

     
  Turing se sometió a un tratamiento vía estrógenos para poder llegar a ser un buen macho digno de su Graciosa Majestad a la par que le generó dicho tratamiento una depresión irreversible y de la cual nunca saldría. Denostado, vilipendiado, condenado al ostracismo y ultrajado Alan tiró por la calle de en medio de una forma digna de un cuento de Hadas. Comió una manzana envenenada por él mismo y así se quitó la vida. Sin más.

         Alan Turing es ese ejemplo de hombre que da la vida por su país. Aquí tenemos el claro ejemplo de Lorca asesinado por "rojo y maricón" y en Inglaterra a Turing y Oscar Wilde. Cuentan que cuando Franco se enteró de la muerte de Lorca montó en cólera y es que su ignominia solo fue comparable a lo que le hicieron a Turing y Wilde. Señalar que aunque alguno piense que la persecución de homosexuales era un hecho aislado solo atribuible a la Dictadura Militar de Franco anda muy, muy equivocado. En Inglaterra y en otros países también se daba bien entrado el Siglo XX y en plena "democracia". De hecho en España nunca, nunca existió una ley que menoscabara al homosexual (Ley de Vagos y Maleantes de la II Republica sin una tipificación clara al respecto). En Inglaterra sí la hubo como bien aquí he expuesto. Pena de privación de libertad a la par que adoctrinamiento sexual por parte de la jurisdicción británica.

      
Así las cosas y a posteriori Inglaterra sufriría su propio merecido. Irrumpirían en escena dos grupos: "The Beatles" y "The Rolling Stones". La gente a puro de guitarra eléctrica salió de su ensimismamiento victoriano, Twiggy inventó la minifalda, Bowie era un claro ejemplo andrógino y Elton John muy directamente emparentado con la Casa Real declaraba su homosexualidad sin cortapisas. Ni que decir tiene la trangresión del Punk directamente relacionado con la rebeldía del joven británico harto de la herencia moral de lo que en su día fue un imperio.

          Insisto, Turing para muchas personas fue un perfecto desconocido pero sirva esto como homenaje a un gran hombre que pese a su condición supo como nadie resolver un problema que fue intrinsecamente razón de Estado. Así se lo devolvió su Estado, de malas formas y precipitándole hacia su fatal destino. Recientemente a Turing se le ha rehabilitado pero que sepáis que Inglaterra muchas veces no ha sabido enterrar bien a sus héroes.

           Como pasó con Lorca: "Por rojo y maricón".





     O..... como pasó con Oscar Wilde. Aquel que se proclamó "Rey de la vida".