jueves, 27 de marzo de 2014

Erzsévet Bathory, la condesa sangrienta.



          Dejando como último post en mi blogg al genial Garbo, ese magnífico espía catalán http://laverdadteharalibre6.blogspot.com.es/2014/03/garbo-el-catalan-que-gano-la-segunda.html , esta vez me voy a ir a un tema mucho menos amable. De amable no tiene nada si os he de ser sincero y en varias ocasiones omitiré no pocos detalles escabrosos del caso del cual me voy a ocupar ahora. En antencedentes os pongo, no tenéis porque leerlo pero fue un caso verídico que se dio en Transilvania acerca de una condesa la cual tenía excesiva afición por la sangre. Así las cosas y hecho el prólogo vamos allá:

       Corría el 7 de Agosto de 1560 cuando vino al mundo una tal Erzsévet Bathory en Nyirbátor, Hungría. Los húngaros y lo rumanos estaban en constantes guerras por cuestiones de territorio así pues Erzsévet y su castillo de Cachtyce ora se levantaba rumano, ora se levantaba húngaro. Estamos en los tiempos de Iván IV "El terrible" en Rusia, de Luis XIII de Francia y de la Reina Isabel II de Inglaterra. En España gobernaba un imperio en el que nunca se ponía el sol el del rey Felipe II, llamado el "prudente" por lo que le costaba tomar decisiones.

       Erzsévet nació en una familia protestante de muy rancio abolengo húngara en un castillo, el castillo de Cachtyce como ya he dicho antes, provenía de una famila pues de larga tradición consanguínea donde el incesto era moneda de uso corriente. Decir, que en esta época el feudalismo así como la superchería estaba muy extendida y nadie osaba inmiscuirse en los asuntos del castillo. El poder de un señor feudal era inimaginable y no se discutía. Los castillos, así como los palacios eran edificios en sus ires y venires bastante opacos en cuanto a sus usos y costumbres.
 


       Erzsévet tras espisodios violentos que no vienen al caso y que prescindo de narrar por lo ominoso de los mismos era bisexual y quizá ninfómana. Gustaba de ayuntarse tanto con hombres como con mujeres y su castillo era todo en sí un libidinoso escándalo. A la edad de 17 años quedóse embarazada de un campesino, tuvo al niño lo abandonó y abrió el vientre de un caballo. El campesino sencillamente fue introducido en el vientre del caballo una vez vaciado éste para acto seguido coserlo con el infelíz dentro y allí estuvo hasta que murió. Había que ver como se las gastaban en esa época....

       Con el paso del tiempo Erzsévet contrajo matrimonio con un guerrerro llamado Férenc Nadásdy el cual causó muerte a los pocos años del enlace, así las cosas y eliminado el único individuo capaz de controlar a semejante tipa Erzsevet se vio perfectamente libre para hacer lo que le placiera. Ni que decir que Férenc era ajeno a las intrigas de su castillo, iba y venía de guerra en guerra y para nada tenía un control estricto sobre su pérfida esposa.

 
       Así las cosas el castillo de Cachtyce se convirtió en un pozo ciego, un pozo ciego que no llegó a ser sino la antesala del mismísimo averno, en una fiesta macabra, orgiíca de lo que ál fin y a la postre sería el fin de cientos de doncellas de baja extracción social. El castillo acabaría por consumir jóvenes de grandes pechos a raudales pero no sin antes pasar por un luctuoso peaje y que será el que aquí, a continuación describiré.

       Torturaba, pegaba, humillaba, violaba, hasta límites insospechados. Por poner un ejemplo de su sadismo mandó diseñar una jaula en la que la doncella solo podía estar de pie con barrotes llenos de cuchillas. Así, de esta guisa mandaba colgar la jaula de una soga y mover la misma de lado a lado tal que un botafumeiro humano con lo cual la pobre infelíz que estaba dentro acababa completamente desangrada. Pero lo que nos ocupa no son sus carnavales sangrientos, sino su gran afición por la sangre.

      Un mal día la doncella encargada de atusarle el pelo le clavó sin querer una aguja. Erzsévet se levantó de una salto y abofeteó a la joven con la mala suerte de que su sangre fue a parar al rostro de la sádica. Este fue el momento en el cual y a partir de ahí pergeñaría su plan y una solución para su eterna juventud: se bañaría todos los días en sangre de doncella de baja ralea.

       Erzsévet se rodeó de 4 sicarios los cuales le proveían de su carnaza y los cuales llevarían a cabo los planes de su señora. Así las cosas colgaban a la doncella de los pies y de unas cuerdas y éstas a su vez de un gancho de carnicero y a unos dos metros de la condesa metida ésta en una bañera abrían en canal la yugular de la pobre infeliz la cual en no pocas veces había pasado por los aposentos de Erzsevet. Empezaba pues entonces un ritual orgiástico de placer y dicha para la condesa que retozaba entre la sangre de su víctima obteniendo así el elixir de la eterna juventud. Porque..... según ella no solo esa sangre le otorgaba vitola de juventud sino que toda la bondad, inocencia y virtud de la niña o adolescente sería absorvida por su cuerpo y espíritu.
 


                 Los cuerpos eran directamente arrojados a la parte trasera del castillo donde nadie los veía y devorados por las alimañas. Algunos aparecían en los bajos del edificio en un desorden digno de una venta robada en del lejano oeste en un totum revolotum sin límites donde, insisto se asimilaba a la antesala del mismísimo infierno.

                Con el paso del tiempo las jóvenes empezaban a escasear por la zona y corrían rumores de que niña que entraba en el castillo Bathory niña que nunca volvía a salir de allí. Rumanía era gobernada entonces por un rey, el rey Matías que era a su vez deudor de la portentosa familia Bathory y el cual y a pesar de los rumores infundados no quiso por motivos económicos iniciar pesquisas en tan ominoso asunto. Como bien he dicho antes el feudalismo en Europa tenía mucho poder, más que el rey en ocasiones. Tampoco el pastor protestante de la zona quiso indagar al respecto, Erzsévet era una mujer de alta cuna nobiliaria y devota protestante la cual nunca faltaba a los funerales de sus víctimas, funerales sin cuerpo presente dicho sea de paso en los que a la niña se le daba definitivamente por desaparecida víctima de alguna alimaña de la zona o peor aún de un secuestro. Decir que en un principio los cadáveres eran abandonados a su suerte en mitad de un campo y así algunas veces hayados por sus padres de la traza que antes he descrito.


          Los rumores de las extrañas costumbres de la condesa seguían merodeando por la zona. Por lo que la población en su mayoría campesina para nada autorizaba a sus hijas a salir de casa. Esto y la escasez de doncellas espoleó a la condesa a buscar víctimas por otros andurriales a la par que de otras clases sociales por lo que sus nuevas víctimas serían de extracción media y no baja. Vista y cerciorada su inmunidad los cadáveres ya no serían abandonados, almacenados o descuartizados. Ahora lisa y llanamente serían defenestrados, esto es tirados por las ventanas del castillo.

         Un buen día llegó al castillo un tal Jorge Thurzó con su hueste de guerreros a visitar a la condesa. Jorge era primo de la Bathory y entró en el castillo al ver que nadie, absolutamente nadie le salía al paso. El castillo estaba vacío y sin centinelas. Vacío o......... casi vacío. Corría pues el año 1610 y el espectáculo que encontró Jorge fue completamente rocambolesco si es que existe un adjetivo para tal show digno de una película de Darío Argento. Cubos de sangre por las habitaciones, cadáveres en los sótanos en avanzado estado de putrefacción e incluso doncellas muertas debajo de la cama de la condesa rociadas de cal viva. Ante lo cual y visto tamaña performance decidió denunciarla al parlamento.

        El veredicto fue de pena capital por decapitación a los sicarios de la condesa y para ella le reservaban una bonita cadena perpétua debido a su estado nobiliario. Pero no penséis que una cadena perpetua al uso, al estilo Teniente Coronel Tejero Molina con mayordomo. Sino sería condenada a una celda a pan y agua (ni un solo alimento más) y emparedada viva. Tan solo tendría como contacto exterior una gatera por donde le pasarían el pan y el agua. Eso sí, una pequeña tabla para sentarse y ausencia de retrete. Tres años aguantó la Bathory en tan calamitosa situación. Un buen día el encargado de llevarle el pan y el agua dedujo que había fallecido, ante lo cual derribaron una de las paredes de la celda y lo que hayaron fue el vivo retrato del demonio. Cuentan las crónicas que la encontraron blanca como la cera, su rostro apergaminado, su pelo hirsuto, extremadamente largo y blanco como la nieve y unos ojos completamente abiertos que eran la más viva imágen del terror. Un ser que parecía que años antes no hubiese sido una persona si no fuera por la extrema delgadez de sus extremidades. Representaba lisa y llanamente el rostro de las no menos de 600 jovencitas que asesinó sin escrúpulos.
  
       La enterraron lejos de esa zona recóndita de Transilvania y nunca más se supo de ella. Corrieron rumores, supercherías que calaron muy hondo en el subconsciente colectivo de esas gentes por generaciones y aún hoy en día Transilvania da pábulo a todo tipo de mitos y leyendas por esa zona maldita.

 




          En mi opinión y por estudios realizados sobre la condesa Bathory esta historia es real, hay datos, escritos, fechas, personajes relevantes, autos, condenas, e.t.c. Por mi parte opino que su demencia era debida en parte a la consanguinidad familiar. Así como Carlos II "El hechizado" carecía de testículos y cuentan que se paseaba con animales muertos en los bolsillos despidiendo un olor nauseabundo por el Escorial a la Bathory le dio por asesinar jovencitas y bañarse en su sangre. Decir y señalar que bajo mi opinión gente de este tipo por haberla ahora no lo llego a descartar. Imaginaos por ejemplo a un Duque de Feria (marido de Nati Abascal) o Antonio Anglés en el hermetismo de su castillo, rodeado de gente las más de las veces inculta, atrasada y roma, con un vasto dominio de varios kilómetros a la redonda, sin ley ni explotación conocida sino la suya, la monarquía a su débito y con secuaces que le obedecen a placer bajo pena de de muerte si osan no hacerlo hasta que extremos podría llegar....... Insisto, no lo descarto. El extremo poder en la atomización de una sola persona es muy, muy peligroso. Gilles de Rais (el verdadero Barba Azul) un paladín francés, es un caso parecido al Duque de Feria pero esa historia, Dios mediante os la contaré otro día. También fue no menos cierta que la que acabo de narrar.

        La historia que no es real es la del Conde Drácula. No existió un individuo que chupaba sangre pero sí un tal Vlad Tepes Voivoda de Valaquia a la sazón católico ortodoxo el cual empalaba a sus enemigos otomanos y tenía los alrededores del castillo lleno de este extraño tipo de árboles entre 40.000 y 100.000. más o menos. Es más, conforme sufrían sus víctimas sus purgas huntaba pan en su sangre. Pero esa es otra historia que algún día contaré y Vlad Tepes fue un héroe valaco. Sencillamente libró con sus expeditivos recursos la ira del Imperio Otomano. Aún a día de hoy es un héroe rumano. Claro, que el turismo es un gran invento y grano no hace granero pero ayuda al molinero.