sábado, 8 de marzo de 2014

Cesar Vidal: "No vine para quedarme, memorias de un disidente"






       Corría el año 1992 cuando husmeando por la Librería General de Zaragoza vino a parar a mis manos un libro que se llamaba "Cuando los dioses gobernaban la Tierra", entonces yo tenía 20 años. No era sino un ensayo sobre el egipto faraónico de la la cuarta dinastía el cual dicho ensayo aclaraba no pocos enigmas sobre el Egipto faraónico. El libro lo firmaba y rubricaba un tal César Vidal Manzanares la lectura me resultó tremendamente entretenida y amena, deshacía mitos y explicaba a las claras la tramoya del Antiguo Egipto. Más tarde, en un viaje a Egipto con mi mujer corroboré su opinión en ese libro. Desde entonces hasta hace 4 años he de confesar que lo seguí poco en sus obras literarias pero sí en sus programas de radio.
    
        César Vidal recientemente ha publicado sus memorias. Memorias de un disidente las cuales sí he comprado y leído. Da una visión de su infancia en la época del Régimen, de su largo bagage en Zaragoza como abogado y de su extensa vertiente tanto literaria como radiofónica y televisiva.
     
        Decir que César es un todoterreno en lo cultural y en las redes sociales desempeña una extensa labor, no en vano autodefine y constata su disidencia en una España donde los medios están tomados total y absolutamente por las castas imperantes. Castas en las cuales como saques los pies del tiesto lo llevas muy crudo tanto en lo político, en lo religioso como en lo intelectual, ante lo cual y dada su condición de hombre liberal y a la sazón Protestante convencido no deja de ser un pequeño furúnculo en cierta parte y perdoneseme lo desagradable sobre mi apuesta descriptiva.

          César Vidal es Licenciado en Derecho, Historia, Periodismo y Teología con sus 4 doctorados. Ha vestido la toga durante no pocos años en Zaragoza hasta que se inclinó por los medios de comunicación. Objetor de conciencia en el Regimen de Franco no fue a la cárcel porque unos meses antes murió el dictador y como él bien dice: "No tuve nada que ver con su muerte". Domina a la perfección el Castellano, Inglés, Francés, Latín, Hebreo, Ruso y Griego. Él sostiene la teoría de que si se quiere ser historiador hay que dirigirse a las fuentes y las fuentes están en diversos idiomas con lo cual tiene toda la razón y si no eres un hitoriador o un documentista de "corta y pega", sin desdeñar para nada a aquellos que sin dominar tantos idiomas siguen siendo buenos historiadores que por haberlos los hay sin necesitar el bagage idiomático del personaje que nos ocupa.

       Prueba de ello es una anécdota que resumiré sin datos y a vuelapluma pero que sí se dio. Presidía el General Franco un consejo de ministros cuando uno de ellos pretendía eliminar el latín de las aulas por considerarlo una "lengua muerta".

       Un académico le preguntó a tal ministro:

         -"Usted de donde es?"
           - "Soy natural de Cabra."
         -"Muy bien, el Latín existe para que a usted le denominen "ecabrense" en vez de cabrón."

        Desempeñó su vocación de objetor en Sudamérica abogando por ello y casi le cuesta la vida en dos ocasiones, no en vano estuvo en el paredón un par de ellas, describe la impresión de ello con un tono de sorna y realidad: "sufrí un tremendo calentón en las orejas cuando me llevaron al paredón" lo cual no es baladí. Sospecho que a mí me pasaría lo mismo sin entrar en más detalles desagradables por lo ominoso de los mismos.

      Fanático del rock y música sureña también ha tenido un programa al respecto llamado "Camino del sur" donde desglosa su saber musical en esa disciplina rockera y godspelliana. No por nada Elvis y Johny Cash son sus alter egos entre muchos más.

      César reside ahora en su paraíso por Florida llamado, está alejado de los medios por voluntad propia a resultas de su secuestro tanto en lo intelectual como en lo humano. No deja de tener razón. España gira y gira muy rápido y no es baladí que vivamos en una sociedad donde el periodismo está secuestrado por los poderes imperantes sean del tipo que sean. Algo y hablando en lenguage coloquial muy, muy chungo. En palabras de Thomas Jefferson señalar que "un país podrá prescindir de un gobierno pero nunca de libertad de prensa."



       
      César es un hombre muy activo en las redes sociales. Expone sus argumentos, le contestamos y él luego aporta su parecer. Bueno o malo pero siempre lo aporta y a veces, las menos corrige y enmienda algún entuerto que otro. No obstante los trolls que minan tanto la opinión pública como su foro no cejan en su empeño por socavar la libertad de pensamiento (los mismos payasos de siempre). Él sostiene que su foro es completamente libre. No osa expulsar a nadie, aguanta con estoicismo las críticas y adolece de la paciencia del santo Job que debió ser algún personaje bíblico el cual más por ignorancia que por otro menester cito. Si queréis saber quien fue Job se lo preguntáis a él. En cuanto a mí, su paciencia... no tendría ni la de Job ni la de César. Decir que de primeras no engaña a nadie por lo que el que no admita sus exposiciones simplemente sobra, aunque de seguro tendrá su hueco y en no pocas cosas sacará algo en claro. Al fin y al cabo su base ideológica se basa en el sustento de mantener un entretenimiento libre de pensamiento, en lo intelectual, anecdótico y cultural.

       "Protestante country" lo denominan algunos intentando denostar a la par que enturbiar su imágen. Apelativo que le viene como anillo al dedo y que lejos de ser una crítica es un alabo a su persona. Ya me gustaría a mí un apelativo de ese calibre que en dos palabras definieran publicamente mi vocación tanto religiosa como en parte cultural y... digo en parte porque el "country" es solo una pequeña parte de su ser. Pequeña parte para un hombre muy grande, más vasto en lo cultural y de una gran tolerancia y paciencia. Eso sí, si uno está dispuesto a aceptar una crítica por su parte, las más de las veces constructiva.

      César Vidal es el paradigma de la opinión libre. Reconozco no en pocas veces mi afición pór él y cuando expongo tal devoción el personal se me queda mirando como "Yo soy músico y me acuesto a las 8". Todavía me estoy preguntando el porqué se le tilda de derechas. En este país el tuertismo es algo imperante, no nos engañemos. La confusión de términos e ideologías llevan al español por la calle de la amargura. En cuanto uno critica la política de la Izquierda o la Derecha española está ya encasillado y perdido. Es como si no hubiese término medio en opinión y uno no pudiese ser crítico con la inoperante política que nos rodea sea del color que fuere. Evidentemente, Vidal no es de Izquierdas aunque sí lo fue y lo que se dice de Derechas tampoco lo veo. Un país que confunde banderas tiene un gran problema cuando menos de base cultural e ideológica. A la par ha colaborado muchísimas veces con las víctimas del terrorismo de ETA.


     

    









               La opinión de Vidal podrá gustar o no pero siempre es objeto a tener en cuenta. Muchas veces discrepo en sus opiniones tanto políticas como religiosas pero nunca, nunca históricas. Es su vertiente histórica la que más me atrae. Su vertiente religiosa siendo él un impenitente protestante y yo un católico agnóstico como podréis imaginar............. de ahí salen chispas.

           Controvertido como pocos sencillamente porque no pasa por el aro. Podría ser millonario y no lo es. Eligió antes su opción de opinión para no casarse con nadie. Esto es harina de otro costal en un país donde el "Ande yo caliente y ríase la gente" es un claro ejemplo en cuanto al periodismo, política y opinión se refiere. España es un país donde la inconsecuencia es su bandera. El caso es ser político y luego subirse al carro del monopolio de las eléctricas y si te he visto no me acuerdo porque.... lo de los sindicatos ya es caso a parte y en cuanto al clero dejémoslo estar. Lo importante es llegar a "algo" y que luego te respalde la nomenklatura de la organización sea la que fuere, y ahí Vidal no entra porque siempre fue un hombre independiente y libre. Pero para serlo uno tiene que valer y demostrar a sí mismo y ante los demás su valía que dicho sea de paso, las más de las veces caerá en saco roto. Y eso pasa por recursos personales y no oportunismo. César, en ese sentido va bastante sobrado. Ser primo, tío, sobrino o hermano del jefe es una bicoca en España. Un salvoconducto y si encima eres gracioso o caes en gracia rayando el patanismo problema resuelto. En no pocas veces la valía en España se mide con estos parámetros y lo mejor de esto es que los sujetos depositarios de la vitola de lo que estoy hablando se creen que son válidos cuando en realidad nacieron tan solo bajo el beneplácito del oportunismo. César Vidal, no debe nada a nadie. Se ha hecho a sí mismo y nada más. Es el caldo de cultivo de la España de toda la vida. Una España con pocos recursos en donde mejor es no moverse de donde uno está por si a caso. Sencillamente no hay nada mejor las más de las veces. Yo mismo me acuso de ello. Llevo cerca de 18 años en la misma empresa y madrecita que me quede como estoy... En Alemania, Francia, Inglaterra o EEUU ya hubiese saltado de una organización a otra. César en este sentido será pobre pero honrrado y no le ha dado la más mínima pereza debiéndose a sus recursos el arriesgar y saltar de un sitio a otro. Ahora en su exilio en EEUU, desde donde no obstante no abandona España, porque si se le busca se le encuentra.






                No está mal el disco, por cierto......... si bien la contraportada parece más un paisaje monegrino antes que EEUU.

             César sabe muy bien que "no vino para quedarse" y... por poco ni se queda. Nació muerto y solo la insistencia de su madre hízo que el médico que la atendía imagino que con poco convencimiento le dio un masaje cardíaco y el pequeño César reaccionó, creció y se desarrolló con lo que la madre de César le dio dos veces la vida. Así las cosas y para un niño que no podía tan apenas jugar con sus amigos dedicó su infancia a leer debido a una hernia. A los tres años ya sabía hacerlo y poco a poco fue forjando lo que es ahora. Caso parecido al del desaparecido Juán Antonio Cebrián que fue un niño enfermizo y una vez entrevistó a Cesar cuando pubicó "Cuando los Dioses gobernaban la Tierra".





        P.D.: Especialmente dedicado a mis compañeros y amigos del blogg de César: Artur García, el irreductible Ceballos, Victoria Valenzuela, Larusa, Ana Sánchez Ayala, Romina, Roberto Vega, José Antonio Arbizu, Georg Left, Margarita Esteban Infantes, Lorenzo Cebrián, Antonio Fernández, Vicente Alejandro Martínez, Eduardo Martínez, Luis 3.... y tantos otros. Gracias a todos.